Ianni cuestionó la reforma de la Ley de Glaciares y alertó por el impacto en Santa Cruz
La diputada nacional por Santa Cruz, Ana María Ianni, cuestionó la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares, advirtió que la nueva norma debilitó los presupuestos mínimos de protección ambiental y sostuvo que la modificación abrió la puerta a decisiones discrecionales sobre glaciares y ambientes periglaciares, con posibles consecuencias sobre los recursos hídricos y el equilibrio ambiental de la provincia.
La diputada nacional por Santa Cruz, Ana María Ianni, se refirió a la sanción de la reforma a la Ley 26.639 y planteó su rechazo al nuevo esquema aprobado en el Congreso, al considerar que redujo la protección sobre glaciares y áreas periglaciares en beneficio de intereses extractivos. En diálogo con el programa La Veda es Bella que se emite por Tiempo FM 97.5, la legisladora sostuvo que lo aprobado modificó una norma vigente desde 2011 y alteró el régimen de presupuestos mínimos que regía para la preservación de esas zonas estratégicas.
En ese marco, Ianni explicó que “lo que se trató y se votó los días pasados fue una modificación a la ley que está vigente desde el año 2011, que es una ley de presupuestos mínimos para proteger los glaciares y las áreas periglaciares”, y remarcó que con el cambio “se buscó con esta modificación justamente que no haya más presupuestos mínimos para que la gente nos entienda”. La legisladora precisó que esos presupuestos mínimos implicaban una base federal común de protección, monitoreo, evaluación, investigación y remediación para toda la franja cordillerana con glaciares y ambientes periglaciares.
Sobre ese punto, detalló que “cuando hablamos de presupuestos mínimos es que a nivel federal y para toda la zona cordillerana que contiene glaciares y sus ambientes periglaciares se dispone un presupuesto general y bien federal para que esa cuestión que tiene que ver con la protección, que tiene que ver con el monitoreo, con la evaluación, con la investigación y todo lo que tenga que ver también con la remediación en caso de ser necesario durante alguna situación, surja de un presupuesto común de la Nación”, y advirtió que lo que ahora quedó habilitado fue “esa discrecionalidad”. Según señaló, con la nueva redacción serán las provincias las que podrán decidir “qué se quita de un inventario de glaciares”, ya no bajo un parámetro “científico y objetivo” como el del IANIGLA, sino “según intereses, demandas y necesidades”.
La legisladora santacruceña también puso el foco sobre los llamados glaciares de escombros y su función dentro del sistema hídrico. En ese sentido, sostuvo que “un glaciar de escombros, que es ese cuerpo de hielo congelado rocoso, a veces está perdido en los valles de la montaña, pero sin embargo tiene ese valor útil de ser estratégico para el inicio o el origen de una cuenca hídrica”, y añadió que desde allí “nace un arroyo, un río que va a ir alimentando después aguas abajo todo el territorio y que le va a dar vida también a las comunidades”. A partir de esa definición, cuestionó el núcleo de la reforma al señalar que “lo que se votó es esto, un cambio fundamental donde se puede cambiar la determinación de si un glaciar es glaciar o no, si hay que conservarlo o no, si el ambiente periglaciar puede ser puesto a disposición de otras actividades productivas que hoy están negadas dentro del área periglaciar”.
Ianni vinculó esa modificación con el perfil productivo de Santa Cruz y defendió la necesidad de compatibilizar la actividad económica con la preservación ambiental. En esa línea, afirmó que “nosotros somos una provincia minera, tenemos una ley de zonificación minera que resguarda, por otro lado, la cordillera, los glaciares y también los pedregales”, y agregó: “Tenemos un territorio vasto como para que las actividades se puedan desarrollar sin poner en compromiso los recursos naturales y sobre todo los recursos hídricos, que son estratégicos para la vida de nuestras poblaciones, para la vida de nuestra fauna, de nuestra vegetación”. También resumió esa postura con una expresión coloquial que utilizó durante la entrevista: “cada chancho en su rancho”.
Al profundizar sobre las consecuencias prácticas de la reforma, la diputada planteó que la nueva normativa habilitó una instancia de definición política y económica sobre territorios hasta ahora protegidos. “En la decisión de que quizás en esa área, en ese ambiente glaciar, se considere que ese glaciar que está allí, o ese glaciar de escombro, o esa roca sucia y fea que no pareciera un glaciar, pero que sí tiene vida, puede determinarse que no es origen de ninguna cuenca hídrica, que no tiene ningún tipo de valor hídrico”, expresó, y añadió que si en ese lugar “se determinó que puede haber algún tipo de mineral que se puede hacer interesante para una exploración o una explotación, puede tener el mandato de poder definirlo”. Para Ianni, esa posibilidad eliminó el filtro técnico independiente que hasta ahora representaba el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales.
En ese sentido, defendió el rol del organismo científico al remarcar que actúa “sin tener que pasar por esta cuestión objetiva de un instituto, como es el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, que hace años y años que viene dedicado al estudio de los glaciares, de las nieves, de las nieves eternas”, y subrayó que “es tan importante tenerlo como referencia, porque tiene una base científica muy importante”. A la vez, aclaró que su postura no implicó desconocer la voz de las provincias: “Nosotros no desconocemos a las provincias, yo quiero volver a poner esto en valor. Nosotros no decimos que las provincias no tienen que tener su voz, por supuesto que sí”.
Sin embargo, Ianni cuestionó la capacidad real de los estados provinciales para asumir tareas de monitoreo e investigación en un contexto de crisis. “Lo que hoy consideramos es que si la provincia no tiene plata para pagar sueldos, para hacerse cargo de la educación y de la salud, menos van a tener presupuesto y recursos para destinarlo a la investigación y el monitoreo de glaciares”, manifestó. A la vez, sostuvo que en vez de fortalecer el sistema existente, el Gobierno nacional avanzó en sentido contrario: “Y algo que además viene funcionando muy bien, en lugar de fortalecerlo, de darle mayores herramientas, de poder hacer del estudio de glaciares y de todo este conjunto a través del CONICET mucho más urgente, con mayores utensilios o herramientas para poder dedicarse a la investigación, lejos de hacer todo eso, lo que quieren hacer es destruirlo”.