Giorgia advirtió por la caída del comercio pyme
La referente de la Cámara de Comercio de Caleta Olivia se refirió a la controversia entre Marcos Galperin y CAME. También cuestionó el crecimiento de la informalidad en redes sociales y alertó por el impacto del aumento de las tarifas de gas.
En diálogo con El Caletense Radio, Miriam Giorgia, referente de la Cámara de Comercio de Caleta Olivia, analizó la reciente controversia entre el empresario Marcos Galperin y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y planteó la necesidad de diferenciar entre el crecimiento de las ventas digitales y la realidad que atraviesa el comercio pyme tradicional.
Giorgia explicó que las declaraciones de Galperin reflejan el crecimiento sostenido de las operaciones a través de plataformas digitales, mientras que los relevamientos de CAME se concentran principalmente en la actividad de las pequeñas y medianas empresas y en las ventas minoristas realizadas en locales comerciales.
En este sentido, señaló que el comercio tradicional atraviesa una caída generalizada en sus niveles de ventas, una situación que también alcanza a sectores considerados esenciales. Como ejemplo, mencionó que el rubro de alimentos y bebidas registró una disminución del 5,4%.
La dirigente aclaró que Mercado Libre constituye una herramienta útil para los comerciantes, pero consideró que no debe ser colocado en una competencia directa con los comercios tradicionales, debido a las diferencias existentes entre ambos modelos.
Según Giorgia, las pymes que funcionan formalmente en las ciudades cumplen además un rol económico y social que excede la comercialización de productos: generan empleo local, pagan impuestos y contribuyen al movimiento económico y urbano de las localidades.
La informalidad en redes sociales, una de las principales preocupaciones
Giorgia sostuvo que el principal problema para el comercio formal no está necesariamente en las plataformas digitales estructuradas, sino en el crecimiento de la venta informal a través de Facebook, Instagram y WhatsApp.
En esos espacios, explicó, se pueden comercializar productos sin afrontar los mismos costos fiscales, laborales, alquileres, servicios y demás obligaciones que debe asumir un comercio habilitado.
Por ese motivo, reclamó la construcción de un marco de competencia más equitativo, que permita que quienes cumplen con las obligaciones legales puedan competir en condiciones similares con quienes desarrollan actividades comerciales sin los mismos requisitos.
Preocupación por las tarifas de gas
Otro de los puntos que generó preocupación en el sector comercial es el incremento de las tarifas de gas. Giorgia advirtió que los aumentos en las boletas, tanto residenciales como comerciales, terminan absorbiendo buena parte de cualquier mejora en los ingresos de los trabajadores.
“Las paritarias terminan siendo absorbidas por los aumentos de los servicios”, planteó la referente, al advertir que esta situación reduce el poder adquisitivo de los consumidores y, consecuentemente, repercute sobre las ventas de los comercios.
En este escenario, sostuvo que la pérdida de poder de compra de las familias se transforma en un nuevo obstáculo para la recuperación de la actividad comercial.
Pedido de actualización y simplificación de trámites
Finalmente, Giorgia llamó a las autoridades municipales, provinciales y nacionales a avanzar en una modernización de las normativas que regulan la actividad comercial.
La referente de la Cámara de Comercio consideró necesario simplificar trámites, reducir trabas burocráticas y adaptar la legislación a las nuevas modalidades de comercialización, con el objetivo de evitar que los comerciantes que hoy trabajan de manera formal terminen cerrando sus locales o trasladando su actividad hacia la informalidad.
Para Giorgia, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre las nuevas formas de comercialización y la protección de un entramado pyme que, además de sostener puestos de trabajo, cumple un papel fundamental en la economía y en la vida cotidiana de las ciudades.