El Gobierno cuestiona el nuevo paro de la CGT: "Es político y no tiene reclamos reales"
La Casa Rosada repite la estrategia ante el nuevo paro general de la CGT del 10 de abril. Protocolo antipiquetes, conciliación obligatoria para garantizar servicio mínimo en el transporte público de pasajeros y denuncias por extorsión en la línea 134.
El Gobierno nacional califica como "un paro político sin reclamos reales" al paro general convocado por la CGT para este jueves 10 de abril en contra del modelo económico de Javier Milei y diseña la misma estrategia que en los anteriores: protocolo antipiquetes, línea de denuncias por amenazas al 134 y dictado de conciliación obligatoria a los gremios del transporte, con el objetivo puesto en debilitar la nueva protesta que se extenderá por 24 horas.
En la Casa Rosada celebraron este martes haber logrado a partir del dictado de conciliación obligatoria, un acuerdo con la UTA, el gremio que nuclea a los colectiveros que decidió no adherir a la medida de fuerza y aceptó garantizar el transporte público de pasajeros luego de que el Gobierno a través de la Secretaría de trabajo, dictara la conciliación obligatoria y amenazara con sancionar al gremio que transita las negociaciones por actualización paritaria.
En la Casa Rosada celebran la división en la Central sindical, luego de que el secretario de Trabajo, Julio Cordero, dictara la conciliación obligatoria y la UTA anunciara que no adhiere al paro, pero también cuentan con el aval de varios dirigentes de gremios dialoguistas que decidieron no romper con el gobierno de Milei y se oponen a la convocatoria de la actual conducción de la CGT.
No obstante, en la Casa Rosada están atentos a la nueva movilización convocada para este miércoles, en defensa de un aumento a los jubilados a la que esta vez convoca la CGT como parte de la estrategia para mostrar un plan de 36 hs con movilización al Congreso, previo al silencio en las calles que espera para el paro del jueves.
En la Rosada dicen que la gran duda es el nivel de adhesión que tendrán las medidas de protesta y apelan a dividir al sindicalismo al que califican dentro de "la casta".
Además de la CGT adhirió la CTA en sus dos versiones: ahí van a tener el apoyo fuerte de dos gremios clave como son los estatales y los docentes. También confirmó su participación la CATT, que nuclea a los gremios del transporte.
La UTA, filial colectiveros, que tiene sobre su espalda una conciliación obligatoria que le dictó el Gobierno cuando estaban negociando hace 10 días las paritarias del sector. "Si adhiere al paro podría perder su personería jurídica", reconocieron desde el gremio.
La CGT también avanza con los preparativos para la medida de fuerza y este martes, a las 15, sus máximos dirigentes convocaron a una conferencia de prensa en el Salón Felipe Vallese de la histórica sede de Azopardo al 800 para brindar detalles respecto de la movilización al Congreso y el paro general, y dar a conocer un documento con los reclamos.
Al encuentro no irán dirigentes que se oponen a confrontar con el gobierno nacional como Gerardo Martínez (UOCRA), ni Armando Cavalieri de la Federación de Trabajadores de Comercio (FAECYS).
Otro que se opone a la medida de fuerza convocada por el triunvirato encabezado por Héctor Daer, es el líder de gastronómicos, y también dialoguista, Luis Barrionuevo como Andrés Rodríguez de los estatales de UPCN, identificados como gremios "independientes" que cuestionan a la actual conducción de la CGT.
"Divide y reinarás" ironizan en el entorno de Milei en la Casa Rosada.
(Fuente a24)