Saber qué comemos

Aguas divididas por el dictamen de la Ley de Etiquetado

Los legisladores debatieron el dictamen en comisiones. En total fueron cuatro de ellos. Chicanas y declaraciones cruzadas, donde la nutrición casi pasa al segundo plano. Hubo disidencias con el proyecto original.

Ayer se realizó el dictamen.
Ayer se realizó el dictamen.
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Tal como estaba previsto ayer, se inició en la Cámara de Diputados a nivel nacional la discusión en comisiones por la Ley de Etiquetado Frontal para los alimentos. La Cámara Baja lejos de conseguir un consenso unificado, presentó cuatro dictámenes de despacho por sobre el borrador original. El objetivo principal de esta normativa -que deberá conseguir posteriormente la aprobación en el recinto y la promulgación- busca que los alimentos altos en grasas, azúcares o calorías queden identificados con un octágono negro. El bloque del Frente de Todos aspira a convertir en ley el proyecto sancionado el año pasado por el Senado entre este jueves 15 o la próxima semana. De todas maneras el debate no estuvo exento de la cuestión política, la chicana y las declaraciones cruzadas, donde en algunos momentos la cuestión nutricional y sanitaria quedó en segundo plano.

 

La idea es que el consumidor sepa claramente qué producto está a punto de comprar, desalentando así aquellos que a la larga pueden causar obesidad o no sean del todo nutrientes. El proyecto fue debatido en las comisiones de Legislación General, Acción Social, Defensa del Consumidor, del usuario y de la Competencia, como así también la Industria. TiempoSur siguió de principio a fin el debate que se dio en la Cámara, donde los legisladores pusieron sobre la mesa los puntos por los que es necesaria la aplicación de esta normativa. Si bien desde un principio aquellos que integran el Frente de Todos hablaron de la reconversión que debe hacer la industria con plazos firmes, lo cierto es que desde el bloque de Cambiemos y el PRO propusieron cambios al expediente original. “La falta de información clara vulnera los derechos de la población”.

Argumentaron que deben darse el debate para repensar la industria alimenticia, que no tiene que ver con un “régimen autoritario sino no venderle falsedad a quienes tienen derecho a consumir alimentación sana”, remarcaron desde el Frente de Todos. Asimismo los legisladores de ambos bloques pidieron enriquecer el proyecto original que viene aprobado desde el Senado. El objetivo es no dar un dictamen que luego sea modificado en la Cámara Alta. Otro de los puntos del debate fue la posición en la que quedaría Argentina con estas limitaciones de cara al mercado internacional, teniendo en cuenta que se trata de un país exportador. De todas maneras, se encargaron de aclarar -quienes están a favor- que se trata de una regulación para las góndolas nacionales.

Desde Río Gallegos la Asociación de Nutricionistas comenzó a bregar por la aprobación del proyecto, con sendas campañas de concientización a los consumidores sobre el tema.

 

Opiniones

Al comienzo del encuentro, la presidenta de Legislación General, Cecilia Moreau, afirmó que este es un tema “trascendental y muy importante para todos los argentinos”, por eso “necesita de la búsqueda de consensos y de debate”. “El dictamen no va a ocurrir de manera sorpresiva ni de manera impuesta por ningún espacio”, resaltó, al tiempo que dijo que es un tema que “atraviesa a los bloques”.

Por su parte, la diputada del Frente de Todos, Florencia Lampreabe, consideró que esta iniciativa es una “herramienta de empoderamiento clave para que las y los consumidores tengan información clara para decidir su alimentación” y explicó que para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho a decidir es “muy importante avanzar en el tratamiento para que sea ley cuanto antes”.

Aspectos fundamentales del proyecto

– Propone la incorporación en el frente de los productos ultraprocesados de una etiqueta con forma de octógono negro y letras blancas que advierta el exceso de nutrientes críticos como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías.

–  Determina que los productos que contengan entre sus ingredientes edulcorantes o cafeína tendrán que informar que su consumo no se recomienda en niñas y niños.

–  Prohíbe la publicidad dirigida a niños, niñas y adolescentes de productos con más de dos sellos de advertencia.

–  Los productos que tengan más de un sello de advertencia no podrán incluir dibujos animados, personajes, figuras públicas, regalos ni elementos que llamen la atención de niños, niñas y adolescentes.

–  Protege a las infancias regulando la comercialización de alimentos ultraprocesados con más de dos sellos de advertencia en entornos escolares.

–  Determina que, ante iguales condiciones, el Estado deberá priorizar la compra de alimentos sin sellos de advertencia.

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