Palermo

Victima de violación grupal: “Si antes me daba miedo salir a la calle, ahora me da pánico”

A través de su abogado, la joven de 20 años difundió una carta donde se refiere al aberrante hecho y también a los traumas que le quedaron tras la violación en Palermo.

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A casi dos semanas de haber sido víctima de una violación en Palermo, la joven de 20 años finalmente dio a conocer su testimonio sobre lo sucedido.

A través de su abogado, Hugo Figueroa,  la joven hizo llegar a la agencia de noticias Télam una carta pública donde se refirió a lo sucedido pero también a cómo fue abordada la noticia por los medios de comunicación.

La damnificada planteó que desde que ocurrió la violación en Palermo se sintió “totalmente hostigada por parte de los medios” y señaló que “con la sed de justicia social que hay (y bastante morbo en cierta otra parte), se deshumaniza a la víctima”.

 

Asimismo, agradeció la visibilidad del caso pero criticó el tratamiento mediático que tuvo. “Que se ponga en duda una víctima de agresión de género y abuso sexual no es una novedad, he crecido escuchando los cuestionamientos constantes hacia las mismas, y desde el momento en el que pude recobrar un poco de fuerzas no sólo estuve preparándome para el dolor y la angustia que me genera la situación ni todo lo que conlleva pasar por un momento así e iniciar una instancia penal teniendo veinte años, sino también preparándome mentalmente para lo que se venía: La exposición de un caso y de una víctima como un circo mediático”, afirmó.

La joven de 20 años reveló que “si antes me daba miedo salir a la calle, ahora me da pánico”: “Tengo episodios de hipervigilancia y angustia desmesurada, tengo un diagnóstico de estrés post-traumático y lo único que quiero es poder recuperarme para continuar con todos los proyectos que tenía planificados y en la medida de lo posible retomar la vida normal que tenía antes de ser violentada”.

 

A través de esta misiva pública pidió que se dejen de transmitir las imágenes en las que aparece o que difuminen su rostro “en un 100%”, y “si en ese caso, tampoco les parece relevante el dolor, la angustia y todas las emociones negativas que conlleva ver un hecho traumático en mi vida como tal trasmitido una y otra vez perpetuando mi revictimización y remitiéndome constantemente a aquel momento, y deciden continuar alimentando el morbo, los invito a hacerse algunas preguntas que me hice durante estos días tanto como víctima como consumidora”.

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