Procuraduría de Trata y Explotación de Personas

Durante el 2020 disminuyeron las denuncias por trata

El documento señala cambios significativos en las denuncias recibidas y analiza el impacto que la pandemia tuvo en ello y en la gestión del centro de llamadas de la Línea 145.​ El tratamiento de las denuncias recibidas por esa vía y la aparición de nuevas modalidades delictivas relacionadas con la explotación de personas.

Cuadro de las denuncias recibidas en la Línea 145.
Cuadro de las denuncias recibidas en la Línea 145.
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La Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), a cargo de Marcelo Colombo y Alejandra Mángano, elaboró un nuevo informe sobre las denuncias recibidas durante el año 2020 a través de la Línea 145 -que coadministra junto al Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento de Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata desde julio de 2015-, en el que analiza el impacto de la pandemia del virus COVID-19 respecto a la gestión del centro de llamadas, el tratamiento de las denuncias recibidas por esa vía y la aparición de nuevas modalidades delictivas relacionadas con la explotación de personas.

El informe de la PROTEX también señala que, a raíz de las medidas de “aislamiento social, preventivo y obligatorio” (ASPO) decretadas en marzo de 2020 con el objeto de prevenir la propagación del COVID-19, se produjeron algunos cambios en las características de las denuncias recibidas en la Línea 145 y su gestión por parte de la procuraduría, que avanzó en la digitalización de los procesos de trabajo, lo que implicó la introducción de cambios estructurales y la realización de informes específicos para el análisis de fenómenos criminales particulares que surgieron de las denuncias recibidas.

Finalmente, el “Reporte de casos ingresados en la Línea 145 durante el período de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio” evidencia la disminución de las denuncias recibidas en los primeros meses del ASPO, producto de la disminución de la circulación de personas y cómo cambió la situación cuando se flexibilizaron las medidas preventivas, lo que también reflejó la mutación en las distintas formas de explotación de personas y el aumento de la utilización de medios informáticos para su perpetración.

El informe de la PROTEX concluye que la pandemia por el virus COVID-19 impactó en el caudal y características de las denuncias recibidas en la Línea 145, y la aparición de nuevas variables y modalidades criminales cuyo abordaje fue considerado en la gestión del canal de denuncias, para dar una pronta y efectiva respuesta.

 

Cifras del año 2020

De acuerdo al informe, hubo 1346 denuncias recibidas en la línea, entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2020, lo que evidencia una disminución en comparación a las 1796 registradas el año anterior. De esas 1346 denuncias, 892 fueron remitidas para que intervenga la PROTEX. De las restantes, 215 fueron enviadas en copia a la procuraduría luego que interviniera una fuerza de seguridad por su urgencia. Asimismo, 186 denuncias fueron enviadas al equipo jurídico del Programa Nacional de Rescate y, en 45 denuncias, intervino una fuerza de seguridad en conjunto con dicho equipo jurídico. Además, se enviaron en copia 8 formularios que fueron registros de orientaciones. Por otra parte, se efectuaron 523 derivaciones para intervención de la Justicia Federal y 194 para intervención de las justicias provinciales. Dentro de estos 717 casos, en 16 oportunidades se dio intervención a organismos administrativos.

La disminución en la cantidad de denuncias realizadas por la ciudadanía guarda relación con las medidas de aislamiento dispuestas por la pandemia del virus COVID-19, que implicó que las personas permanezcan más tiempo en sus hogares y que ciertos lugares o establecimientos donde se registra explotación de personas, debieran cerrar sus puertas. Tal como surge del último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y de la declaración, de julio de 2020, de la Red Iberoamericana de Fiscales Especializados contra la Trata de Personas y el Tráfico de Migrantes (REDTRAM) de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), esta disminución en las cifras no implica un decrecimiento en los hechos criminales sino que, existe la posibilidad que el contexto de pandemia haya dificultado su visibilización. Esta dinámica también fue advertida por la PROTEX, en su “Reporte de casos ingresados en la Línea 145 durante el período de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”.

De las 1346 recibidas en el centro de llamadas, 642 de ellas hacían referencia a explotación sexual, 250 a explotación laboral, 145 a posible captación por falsas ofertas laborales, 87 a búsqueda de personas y 76 a otros delitos relacionados. Asimismo, 34 casos estaban relacionados con privaciones de libertad, 33 con pornografía infantil, 19 con publicidad de ofertas sexual, 18 con traslado de personas, 18 con Grooming, 14 referentes a abusos sexuales y 5 sobre venta de bebés o niños. En las 642 denuncias sobre explotación sexual, 327 referían a la existencia de prostíbulos, whiskerías, o locales nocturnos, 172 a domicilios particulares donde había explotación de personas, 89 a oferta de servicios sexuales y 53 a prostitución callejera. El documento destaca que en comparación al año 2019, se evidencia una disminución en las denuncias sobre locales nocturnos, mientras que las de domicilios particulares se incrementaron, lo cual guardaría relación con las restricciones impuestas por la pandemia.

Respecto a las 249 denuncias de explotación laboral recibidas, 119 fueron por explotación en establecimientos rurales -cifra que aumentó respecto al año anterior-, 41 en comercios, 36 en talleres textiles, 31 en casa particulares, 12 en industrias, 6 en construcción y 4 por mendicidad.

Por otra parte, el informe destaca que la Línea 145 se afianzó como un canal de denuncias seguro, que protege el anonimato de los denunciantes y contribuye a alertar sobre hechos criminales. En cuanto al género de las víctimas, el documento señala que 366 de las víctimas eran mujeres cis, 145 varones cis y sólo 6 personas transgénero, lo que no implica que las víctimas trans estén menos vulnerables, sino que existen diferentes prejuicios a la hora de considerar la vulneración de aquellas y sus derechos.

Cuadro de la subdivisión de explotación sexual.

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