El Calafate

Descartan complicidad en la fuga y apuntan al hacinamiento

Las cámaras de seguridad de la Comisaría Segunda confirmaron que no hubo colaboración del personal para la evasión. El foco de la Fiscalía se desplaza hacia la falta de infraestructura, la escasez de recursos humanos y las precarias condiciones en las que se custodia a los detenidos.

26/07/2026 • 21:01

La investigación judicial y administrativa por la reciente evasión de un detenido de la Comisaría Segunda de El Calafate dio un giro decisivo en sus primeras horas: las autoridades descartaron de forma categórica que existiera una participación o facilitación intencional por parte de los efectivos de guardia. Sin embargo, la reconstrucción de los hechos terminó por sacar a la luz una problemática estructural de larga data: el hacinamiento crítico y la falta de espacio adecuado para alojar a personas privadas de su libertad.

El análisis del material registrado por las cámaras de seguridad internas y externas de la dependencia fue clave para reconstruir minuto a minuto los movimientos de la jornada y desestimar cualquier hipótesis de complicidad policial.

Espacios improvisados para alojar detenidos

Descartada la hipótesis de la complicidad, las actuaciones judiciales impulsadas por la Fiscalía se centran ahora en las condiciones operativas en las que el personal realizaba la custodia. Los datos recabados dibujan un panorama desgarrador en materia de infraestructura policial:

Distribución precaria

El día de la fuga se encontraban alojadas siete personas. Cuatro detenidos permanecían en el hueco debajo de una escalera, otros se hallaban en la zona de calabozos, y el hombre que logró evadirse estaba alojado en el área del comedor. 

Capacidad colapsada

Solo 24 horas antes del hecho, la dependencia llegó a albergar a 10 personas privadas de su libertad (incluida una mujer). Ante la falta de celdas, dos detenidos debieron dormir sobre colchones tirados en el suelo del comedor reservado para el descanso del personal. 

Un solo baño

La crisis edilicia queda expuesta en un dato cotidiano: tanto los detenidos como los policías de guardia deben compartir el único sanitario disponible en toda la unidad. 

Una guardia reducida para múltiples tareas

A las falencias de infraestructura se suma la falta de personal operativo. La investigación evalúa cómo una dotación mínima debía multiplicarse para cumplir, de forma simultánea, con la custodia de los apresados, la atención al público, la recepción de denuncias y el patrullaje preventivo de la jurisdicción.

Fuentes del sector remarcan que la saturación edilicia en las dependencias de El Calafate no es un hecho aislado ni derivado de contingencias recientes, sino un problema estructural que se viene advirtiendo desde hace años a las autoridades competentes.

 

 

 

Todos los derechos reservados ©2022 TiempoSur Digital - Río Gallegos, Santa Cruz, Patagonia Argentina
Dirección Lic. Roberto Gustavo Torres. Presidente LJK Editorial S.A. Responsable Editorial