Caso Maillo: la reorganización de los bienes y el malestar por la prisión domiciliaria
La abogada de la familia querellante, Erica Schupbach, repasó las últimas novedades tras el fallo firme por el crimen de Vicente Maillo. En ese marco, confirmó el traslado de la mercadería comercial para el alquiler de un inmueble, destacó el precedente de la quita de apellido y cuestionó con dureza el beneficio de la domiciliaria concedido a una de las condenadas.
A nueve años del brutal crimen del comerciante Vicente Maillo en Río Gallegos, las secuelas judiciales y familiares del caso siguen generando fuerte repercusión.
En diálogo exclusivo con Planeta Tiempo, la abogada representante de la familia querellante, Erica Schupbach, repasó las novedades operativas respecto a los bienes de la causa y lanzó duras críticas al Poder Judicial tras la concesión de la prisión domiciliaria a una de las condenadas.
En primer término, la letrada explicó que la administradora judicial se encuentra reordenando el stock de los comercios para vaciar el local conocido como "Doña Ana" y volcarlo en la tradicional "Casa Maillo". El objetivo de esta maniobra es dejar libre el primer inmueble para ponerlo en alquiler.
Schupbach aclaró que nunca existió una especulación económica por parte de los familiares y que recién en esta instancia sucesoria los herederos decidirán el destino final de los bienes, ya que la prioridad absoluta durante casi una década fue lograr que los responsables cumplieran sus condenas en prisión.
Respecto al fallo histórico que determinó la quita del apellido Maillo a los condenados, la abogada lo calificó como una resolución "de avanzada y excelente" por el trabajo jurídico del juez.
Destacó que el impulso de esta medida nació de la necesidad de reparar la identidad y la memoria de la víctima, de sus hijos varones y de sus descendientes, trayendo un alivio comparable al momento en que la Corte Suprema dejó firme la condena definitiva.
Sin embargo, el punto de mayor tensión se centró en la prisión domiciliaria otorgada a una de las condenadas por razones de salud.
Schupbach manifestó su profundo malestar con el accionar del tribunal provincial, señalando que la Cámara buscó "justificar" la medida incorporando informes de la Oficina de Género local, aun cuando el Cuerpo Médico Forense y la fiscalía aconsejaban que continuara su tratamiento bajo custodia carcelaria.
La letrada enfatizó la asimetría del sistema judicial, cuestionando que nunca se evaluó la perspectiva de género ni la contención psicológica para las mujeres de la familia Maillo que resultaron víctimas directas del crimen.
Finalmente, la defensora valoró el acompañamiento incondicional de los vecinos a lo largo de los años. Remarcó que el reconocimiento de la comunidad hacia el legado de trabajo y la decencia de la familia ha sido el sostén principal para afrontar las irreparables consecuencias emocionales de la tragedia.