Poco protocolo

¿Viajamos con riesgo?

Algunos factores característicos de la ciudad no permiten el correcto cumplimiento de los protocolos sobre las unidades de colectivos que hoy están en circulación, las que en horarios pico muestran mayor complejidad. Los vecinos opinan que deberían pensar otras alternativas de cuidado.

Los protocolos no se están respetando.
Los protocolos no se están respetando.
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Según lo establecido en el último decreto provincial referido a las medidas a cumplir en el marco de la pandemia de COVID-19, se especifica que el transporte público urbano de pasajeros deberá funcionar cumplimentando los protocolos sanitarios aprobados por la autoridad competente con el 50% de su capacidad y las ventanas abiertas a fin de mantener la ventilación adecuada, a claro análisis, por la época del año, tarea difícil de cumplir cuando, por ejemplo, esta semana las temperaturas no superarán los 6°C. Por un lado, los pasajeros no estarían de acuerdo a exponerse a las bajas temperaturas y el chofer mucho menos de dejar a un pasajero en la parada por verse excedido en capacidad, sobre todo teniendo en cuenta que la frecuencia mínima, en el mejor de los casos, es de 25 minutos.

En este sentido, TiempoSur pudo confirmar en diálogo con trabajadores de la empresa y pasajeros, que los protocolos no se están respetando. Si bien durante gran parte de la jornada las unidades muestran una ocupación por debajo del %50, algunos choferes afirman que en “horarios pico” como las 07:00, por el mediodía y a las 18:00 o 19:00, no se puede dar cumplimiento a lo establecido.

Uno de los choferes contó a TiempoSur que “no ha funcionado con la ventana abierta, no sabemos si hay un control o de alguien que lo haga cumplir, al igual que con el 50% de la capacidad, no hay nadie que controle. Nosotros como choferes no estamos facultados para controlar las medidas. Eso queda ahora en el aire y a entendimiento de los pasajeros”.

En cuanto a la realidad que se vive sobre las unidades, el trabajador confirmó que el único sector con calefacción es el destinado al chofer. A pesar de esto explicó: “Con una ventana abierta que tenemos a veces se siente el frío. Cuando hay una ventana abierta los pasajeros la cierran, hace mucho frío, con el viento es peor, en el colectivo se siente demasiado. Lo siente el chofer que está con la lona y calefacción, atrás se siente mucho más. Con relación al 50% es difícil dejar a un pasajero en la parada con grados bajo cero”.

En las últimas horas también algunos vecinos fueron consultados. Rosa, del Bicentenario, confirmó que no se están cumpliendo los protocolos, no es una exigencia de la empresa, pero se viaja como se puede”. Daniela Ledesma lamentó que copien y peguen decretos de Buenos Aires y manifestó que son medidas que “no se puede respetar y no es de rebelde. Que aumenten la higiene, esa es una buena opción”, y pidió por mejores medidas para cuidar a los vecinos. En este contexto la pregunta es si ante la imposibilidad lógica de cumplir con lo mencionado, qué deben hacer los usuarios. 

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