Ministerio de Salud de la Nación

Verbitsky lo llamó, Ginés García lo vacunó (y Alberto Fernández lo eyectó)

Escándalo que daña profundamente la confianza en el sistema de vacunación. Alberto, ejecutivo y pragmático, actúa inmediatamente. Reacción rápida y cortando por lo sano una hemorragia que podía llegar a proporciones inesperadas de no haber actuado con reflejos.

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Un escándalo de proporciones significativas se desató en horas de la mañana del viernes 19 de febrero de 2021. Fecha que marcará un antes y un después en el calendario vacunatorio, que recordaremos por el fin de la carrera política de Ginés González García y la periodística de Horacio Verbitsky y por la fuerte decisión DE AUTORIDAD tomada por el gobierno de Alberto Fernández. En micrófonos radiales, bien tempranito mientras los argentinos iban a trabajar envueltos en sus barbijos, muy suelto de cuerpo, el periodista confesó que había llamado por teléfono a su ‘’viejo amigo’’ Ginés para saltearse protocolos, instructivos y muy especialmente, toda norma ética y moral. La bomba se había detonado y con el correr de las horas se empezaría a llevar puesto a nombres importantes en la historia del peronismo (Eduardo Valdés, Jorge Taiana).

Tras meses de espera que resultaron difíciles de sobrellevar para el grueso de la población, de una cuarentena cerrada exitosa en primer término y llena de contradicciones después, recesión económica al compás de la mundial; heredando una pandemia económica (la macrista) y recibiendo una pandemia de COVID-19, conteniendo el hambre ascendente con la Tarjeta Alimentar, habiendo sostenido el empleo a través de los ATP, A LOS PRIVADOS DEL EMPLEO INFORMAL MEDIANTE IFE, Alberto Fernández tuvo que tomar una decisión cuasi instantánea ante el escándalo (confesado al aire por el periodista casi octagenario en radio El Destape): Pedir la renuncia inmediata al Ministro de Salud Ginés González García.

¿Quién es Horacio Verbitsky? Nacido en Buenos Aires, un 11 de febrero de 1942, es un escritor de 79 años, referente de agrupaciones de derechos humanos, con pasado en las filas de Montoneros, importante a través de sus libros denunciando la inmoralidad de la derecha peronista en la masacre de perpetrada al regreso del General Perón al país en 1973 (su libro ‘’Ezeiza’’ es de culto), la inmoralidad del menemismo y su campante corrupción en el fantástico Robo para la Corona (1993), y un profundo inmoral a la vez pidiendo por amiguismo la vacuna al ministro Ginés González García, cuando no le correspondía, cuando hay mucho personal de salud jugándose en primera línea, y además, con la desvergüenza de contarlo al aire, impúdicamente. Hombre de polémica trayectoria, DENUNCIADO COMO ESPÍA en la obra Doble Agente de Gabriel Levinas, Verbitsky ha marcado durante las últimas tres décadas el andar de la izquierda peronista, desde un rol de guía intelectual. Su fundación CELS, la cual ha tenido un rol preponderante en la defensa de los derechos humanos, especialmente en el juicio a las Juntas genocidas durante el alfonsinismo, ve manchada por completo en el ocaso su trayectoria. NADIE PODRÁ OLVIDAR SEMEJANTE IMPROPERIO. Un enorme escritor, con investigaciones definitivas para el andar de la Justicia y la reparación de las víctimas de la Dictadura, el mismo que enfrentó los peores vicios del menemismo en los ‘90, termina entregándose en la boca de los leones riéndose en la cara de una sociedad a la cual siempre proclamó defender, en especial sus capas más bajas, las cuales en su sector más vulnerable espera con urgencias, sin influencias y sin espalda económica, la cual Verbitsky goza, la eficiente vacuna Sputnik V, la única aplicada hasta ahora en nuestro país. Fue echado de su trabajo en la radio de manera automática por Roberto Navarro.

¿Quién es Ginés González García? San Nicolás de los Arroyos, 31 de agosto de 1945. Un médico y sanitarista argentino, con mucho mérito durante las presidencias de Néstor y Cristina, el impulsor de los medicamentos genéricos. Querido y afable, durante la pandemia vino cometiendo contradicciones, pero es sabido a ambos lados del río ideológico que es una buena persona. Quizá el amiguismo, el cholulismo hacia la figura de tótem impoluto en la izquierda peronista de Horacio Verbitsky, lo llevaron a cometer el peor y más grave error de su carrera política. La inmoralidad después de 50.000 muertos y contando, no dejó lugar a dudas. Es realmente contradictorio pedir paciencia a la población, proclamar fechas que no se cumplen por diferentes razones, conseguir la mejor vacuna a disposición al mundo, y derrapar tan gravemente con un listado de vacunación VIP. No encontró lugar su accionar en el interior del Frente de Todos, y su amigo particular de décadas Alberto Fernández, lo reemplazó en medio de un fastidio generalizado. Lo que hizo Ginés se llama Fuego Amigo, en un momento en el cual el gobierno da una fuerte lucha con respecto a los formadores de precio, con acento especial, en los de la cadena alimenticia.

La única medida posible, razonable, es la aplicada, rápidamente, por Alberto Fernández. Se ve reforzada la imagen de una persona honesta, de bien, a la cual no le tiembla el pulso si uno de sus laderos saca los pies del plato, en este caso alguien cercanísimo a su riñón político (Ginés) o a un periodista que también es amigo personal (Verbitsky). El Gobierno nacional está encarando su propia autodepuración, reacomodando el equipo (asume Carla Vizzoti); LA SOCIEDAD NO PERMITE MÁS AVIVADAS, MÁS INCONGRUENCIAS, MÁS PICARDÍAS ROZANDO O ABRAZANDO EL DELITO SEGÚN QUÉ PÁGINA DEL CÓDIGO PENAL SE TOME. Pueden permitirse errores propios de lo nuevo de este virus, que vayan de la mano con la espera de 100 años entre pandemia y pandemia que suelen asolar a la humanidad, entran dentro de lo lógico, de la dificultad del momento, de barajar y dar de nuevo, de encarar y retroceder, de innovar e improvisar. Lo que no se puede permitir es adelantar la fila por la derecha, saltearse la cola, hacerlo ostentando como en el caso de Verbitsky. Es repugnante el ventajeo con tantas muertes de por medio, con tanto dolor, familias enteras diezmadas. Lo importante y remarcable; LA INMEDIATA REACCIÓN de un Presidente no dispuesto a casarse con absolutamente nadie, y comprometido con su pueblo y con la ley.

De no eyectar ALBERTO a Ginés, hubiese sido imposible amanecer con un proyecto de Nación creíble. Pero el que hizo, las pagó. Fin de ciclo periodístico para Verbitsky y su cuasi pornográfica exposición. Final de carrera política para un funcionario con muchas luces y significativas sombras, en especial la final, pero de ninguna manera una mala persona. REFORZADA, FINALMENTE, EL ALA DEL GOBIERNO APEGADA A LO ESTRICTAMENTE LEGAL Y ÉTICO.


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