Básquet nacional

Triples para la ilusión de Hispano

Uno de los jugadores de mayor progreso esta temporada es Carlos Buemo, de Hispano Americano, quien, a puro triple, se está ganando su lugar en la Liga. Contó su historia en detalle.  

El talentoso jugador la rompe en el Hispano.
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Corrían apenas 1:30 del primer cuarto cuando recibió un pase y en 45 grados lanzó la bola al aire y ésta besó la red como si hubiese un tubo imaginario. La misma situación se repetirá diez veces más en el mismo partido, casi como si fuese un loop óptico y así es como Carlos Buemo hace sonar su nombre en el mundo basquetbolístico nuevamente y desde ya, avisa que va por más.

“Una sensación muy buena cuando ves el aro muy grande y la que tirás va a entrar. Tampoco en el partido estás muy consciente de que estás metiendo tantos tiros, estás concentrado en otra cosa más que en los puntos que vas llevando. Lo único que quiero es ayudar al equipo y si es metiendo puntos, bienvenido sea", sostuvo con la humildad que lo caracteriza Carlos Buemo al ser consultado por su gesta triplera del pasado lunes, donde convirtió la friolera de 11 triples sobre 17 intentos.

Convertir tiros desde los 6,75 tiene parte de don, de facilidad para lanzar, pero mucho más de entreno y perseverancia para mejorar. En ese aspecto del juego enfocó Buemo, sabiendo que para ser completo como perimetral mejorar aún el lanzamiento era condición ineludible: “Nunca me sentí un tirador natural, siempre mi fuerte era ir para el aro. Fui trabajando el lanzamiento, me fui mentalizando y he ganado la capacidad de tomar tiros rápidos o tiros desde muy lejos y eso hoy es un arma más que me sirve muchísimo”.

 
En ascenso

Un primer paso como juvenil en Sionista allá por el 2013/14 y la temporada completa con Echagüe fueron las primeras experiencias de Carlos como jugador de liga y allí fue donde empezó a poner su nombre en consideración, metiendo por ejemplo siete triples en un partido y destacándose en un equipo que estuvo siempre en la pelea por no descender.

Hoy con mucha agua bajo el puente y unas convincentes actuaciones con la casaca de Hispano, realizó declaraciones al portal “Básquet Plus” y expresó con ilusión: “Ojalá que pueda consolidarme como jugador de Liga Nacional y apuntar de ahí para arriba. Los jugadores más grandes con los que he compartido plantel me han dicho que el primer año como ficha mayor es bastante difícil porque pasás a tener una responsabilidad diferente en el equipo. En eso me ayudó mucho Hispano en esta temporada porque se estaba conformando un equipo joven, Gabriel (Picatto) quería un equipo con jugadores transitando los primeros años de mayor y que sobre todo tenga mucha energía”.

Durante el mes de noviembre ocurrió un hecho más sorpresivo que inesperado, como lo fue la convocatoria para Gabriel Picatto como entrenador de la Selección Nacional, siendo además en paralelo el coach de Hispano en la Liga Nacional, un torneo que ya se había puesto en marcha.

Tener todos los días al entrenador del seleccionado no es algo tan común y tener buenas actuaciones jugando en su equipo, quizás puedan arrimar más chances de una convocatoria soñada, aunque para Buemo no sea tan así: “Gabriel cuando está con nosotros es el entrenador de Hispano, si pienso todo el tiempo que estoy jugando para el entrenador de la selección me jugaría mucho en contra el querer demostrar día a día. Obviamente que las ilusiones están, es un sueño poder representar al país en un torneo internacional, creo que va a llegar por mérito propio y resultado del esfuerzo que haga en mi trabajo, no creo que por tener el entrenador de la selección en nuestro equipo me va a dar chance de una convocatoria”.

 

Su progreso

Si bien los partidos con gran cantidad de triples fueron los que lo destacaron en estas últimas semanas de liga, la temporada para Buemo continúa siendo de consolidación, demostrando que está para quedarse mucho más en la élite del básquet argentino. Analizando su tarea individual, el escolta santafesino indicó: “Si bien jugar más por la lesión de un compañero no está bueno y afecta bastante al equipo, me abrió una puerta para tomar esos minutos y creo que lo supe aprovechar. Obviamente que lo más difícil es tener una regularidad y eso es lo que estoy intentando mejorar, trato de no ser un jugador de picos altos y picos bajos, por eso estoy centrado y es mi objetivo de acá a futuro”.

En sus inicios en Banco de Santa Fe, Buemo soñaba con ir consiguiendo objetivos paso por paso, pero nunca se imaginó que podía llegar a vivir del básquet y mucho menos jugar en otro país como lo hizo en Brasil en la pasada NBB vistiendo los colores de Sao José. Sobre su experiencia en tierras cariocas y tomando lo positivo de lo negativo, el ex Sionista manifestó: “Lo tomé como un aprendizaje, si bien en lo deportivo no me fue muy bien, me ha ayudado a mejorar en otros aspectos, aprender otras cosas. Es difícil estar lejos de casa, en otro país lejos de tus seres queridos y eso me ayudó a fortalecer la cabeza, a no decaer, a trabajar más duro si las cosas no se dan, sabiendo que en cualquier momento puede aparecer la oportunidad y tenía que estar listo”.
A pesar de jugar para un club que está a más de 2700 kilómetros de su casa, presumiendo una piedra más para la recuperación tras la salida de Brasil, para Carlos la vuelta a Hispano fue revitalizadora. “Volví a Hispano con una mejor mentalidad, la pandemia me ayudó a trabajar otros aspectos de mi vida, en lo mental y en lo físico también, mucho trabajo invisible para sumar y de esos que te sirven para después. En cuanto a la adaptación a vivir en Río Gallegos, el clima fue lo más difícil porque la mayoría de la gente vive encerrada mantiene su rutina dentro de casa, pero me encontré con un ambiente muy lindo, muy familiar con mucha gente muy amable que estaba a disposición de nosotros y nos hicieron sentir como en casa. Nunca nos faltó nada, así que siempre agradecido con todo lo que me ha dado Hispano”, destacó.

Como toda carrera deportiva hay un presente, un futuro y un pasado que se remonta a los inicios de cada protagonista y en esos sueños de parecerse a algún ídolo para ir jugando a ser alguien mientras se juega en el patio de la casa o en la canchita que esté más a mano. “De chico siempre me quise parecer a mi hermano Martín (el Negro Coche en el barrio), él era el talentoso para los deportes y yo lo quería imitar en todo y por supuesto ganarle”, sostuvo Carlos sobre su ídolo familiar de la infancia a quien no logró ganarle un ‘uno contra uno’ hasta los 14 años, según contó entre risas fuera de micrófono.

El nombre Carlos Buemo esta temporada está en boca de muchos, sus jornadas de gran puntería han servido para ocupar espacio en páginas de diarios deportivos, sitios especializados y otros no tantos presagiando que quizás a su carrera le pueda venir algo nuevo. Consultado sobre sus sueños dentro del mundo de la pelota naranja, Charly invocó a quien sino que a Manu y expresó: “Siempre tengo grabada una nota que Manu (Ginóbili) dice que lo importante son las experiencias, lo vivido, las amistades y los momentos compartidos. Si bien mi objetivo deportivo es intentar llegar algún día a jugar ACB. Me gustaría mucho también conocer varios países, culturas y diferentes estilos de básquet. Este deporte hasta ahora me ha llevado a lugares en el mundo que jamás se me hubiera pasado por la cabeza que llegaría a visitar y creo que esos fueron algunos de los mejores momentos de mi vida”.


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