Arte

Teatro Colón: “El sueño está mucho más tangible”

Así lo expresó Rafael Castillo miembro de la Fundación Artística Nuevo Teatro Colón que nació hace más de 15 años y adelantó que en 2020 concretarán proyectos en forma conjunta con el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de Santa Cruz para construir el sueño del cineteatro en la costanera local.

Lamentan que aún esté cerrado el Teatro Municipal.
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El espacio cultural de tres pisos constará con una sala de casi 300 butacas, una sala de proyecciones, una confitería y un mirador con vista a la costanera en el terreno que fue donado por la comunidad en 2012 mediante la ordenanza municipal número 6678, que actualmente se encuentra cercado. El espacio alojará “una obra bastante pretenciosa, no queremos construir un teatro de cartón sino uno de materiales nobles, que sea el reflejo de la esperanza de todos los galleguenses, que dé respuesta a los actores locales” apuntó Castillo, quien presidió la fundación en la gestión anterior.

“Consideramos en distintas reuniones de la fundación que era muy difícil continuar con el proyecto de manera independiente y recibimos esta propuesta desde el Instituto y avanzamos con el equipo técnico de IDUV” agregó el actor. Los artistas independientes se reunieron con el arquitecto Lucas Otín para combinar los proyectos de planificación de construcción con los aportes desde la mirada teatral.

Castillo aseguró que el año que viene, cuando se active el trabajo y pase la transición política van a poder empezar a firmar acuerdos y especificar fechas de construcción en etapas de este proyecto que busca ver la luz hace década y media. Proyectan un Teatro Colón acorde a las necesidades técnicas de las obras teatrales y musicales y accesibilidad, para que sea amigable para las personas con discapacidad. “El diseño es realmente hermoso” comentó, expresando que es moderno y estará dividido en tres plantas.

El proyecto será conjunto, considerando el trabajo de la fundación presidida por Andrés Fernández, que a través de campañas solidarias locales y proyectos de financiación a nivel nacional cuenta con un fondo, que, aunque resulte insuficiente debido a los altos costos, es fruto del esfuerzo independiente de la premisa surgida de la motivación de artistas autoconvocados.

Los deseos de Rafael son transformar este nuevo espacio en un símbolo de la capital de Santa Cruz, como la Nao Victoria en San Julián o El Gorosito de Caleta Olivia. Desde su perspectiva Río Gallegos carece de un elemento cultural o patrimonial que lo caracterice a este nivel. “Sería lindo, moderno y práctico tener un espacio así y que convoque a toda la región patagónica argentina y chilena” apuntó.

Si esta construcción se concreta en la gestión actual, la capital santacruceña lograría hacer un salto de calidad en materia de espacios culturales pasando de uno a cinco. En los últimos años las obras teatrales se han alojado en el Complejo Cultural, con el impulso, por ejemplo, de los ciclos “A todo teatro”. En agosto de 2019 se realizó el segundo llamado a licitación para concretar la última etapa de la obra del teatro municipal, que tuvo sólo un oferente por más de 7 millones de pesos y no logró concluir en la intendencia de Roberto Giubetich.

“Una tremenda tristeza” significa el teatro municipal cerrado para Rafael Castillo, que identificó el espacio como escenario de músicos, poetas y escritores que supo dar respuesta a las distintas propuestas culturales. El actor integró el grupo “Amigos del Teatro” que propuso la administración del edificio “pero nos fue negada y no era tan difícil activarlo”, aunque desde la gestión anterior aseguran lo contrario.

Promesas similares se realizaron en cuanto al Núcleo de Inclusión y Desarrollo de Oportunidades, proyecto con una sala teatral, sala de danzas y música, aulas para talleres de construcción, textil y tecnología además de un skatepark y ludoteca. La obra ubicada en la calle Crucero General Belgrano superó el 60 % de su construcción según datos del área de Desarrollo Humano del municipio y se esperaba la inauguración de la primera planta, que todavía no llega.

“Espero que se pueda encontrar un camino para cumplir con la demanda de la cultura, que necesitamos espacios porque la cultura está en las manos de las personas” concluyó Castillo, reivindicando que a pesar de la falta de espacios nunca se dejó de trabajar y crear cultura con marca registrada patagónica, necesaria como una política pública en la agenda de los funcionarios.