Ciudad

Si no hay obra, hay corte de ruta

Cualquiera podría pensar que se trata de un reclamo por puestos laborales, pero no. Se trata de un grupo de vecinos cansados de las promesas y enojados porque a pesar de la inversión que han hecho en compra de materiales, SPSE sigue dilatando la llegada de cuadrillas que cumplan con la palabra empeñada. Exponen “llegan a sacarse la foto, pero las máquinas no se ven”.  

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Cerrando el mes de septiembre publicábamos la desazón de un grupo de vecinos de barrios del oeste capitalino, quienes cansados de esperar por la continuidad de las obras comprometidas por Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), retrasos que muchas veces se dan por los cambios de gestión, manifestaron su enojo. Es que no solo es seguir esperando por los servicios, sino que también es invertir y sacar plata de sus propios bolsillos para la compra de los materiales y así ayudar al Estado a cumplir con sus obligaciones, las cuales a pesar de estos grandes esfuerzos nunca son cumplidas, o lo son a medias. En aquella primera exposición, el referente del barrio Ayres Argentinos fue claro al exponer que “ya no queremos esperar más. Cada vez que cambia la cabeza tenemos que empezar a peregrinar para reunirnos, ver si la obra continuará, cuándo, esto no se entiende, solo cambia la cabeza de un ente, los demás siguen siendo los mismos, la misma gobernadora”.

 

En esta ocasión, hizo mención a este último punto y comentó que, tras la llegada de Gleadell, enviaron a dos nuevos funcionarios (aunque conocidos en la política), quienes “vienen, andan meta foto y promesas, pero al final no resuelven nada” y fue contundente al manifestar que “los vecinos no queremos ver más a nadie, queremos que aparezcan las máquinas a trabajar, a plantar los postes y enterrar los caños”. Vale la pena mencionar que, a través de una serie de convenios firmados con distintas presidencias del organismo público, los vecinos, no solo de este barrio sino de distintos barrios de la ciudad, se han comprometido a hacer grandes inversiones en compras de materiales con el fin de poder lograr la llegada de este servicio, pero las obras se demoran y sin demasiadas respuestas, y más bien indiferencia.

En esta ocasión hicieron hincapié en que no están dispuestos a seguir esperando los tiempos de la burocracia haciendo referencia a que se trata de servicios básicos. “Si para el día lunes no aparecen las máquinas a trabajar en el barrio para solucionar el problema del agua y los cables de luz tirados en el piso, el lunes a las 11:00 nos juntamos todos los vecinos en el puesto policial y vamos a subir a la ruta”, adelantó a modo de advertencia. En esta decisión es clave el esfuerzo de inversión que han hecho los vecinos que sienten que para el Gobierno no tiene valor.


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