En 2021

Retorno a clases: Infraestructura, recursos económicos, pedagógicos y mucha preparación

Flavio Buccino, docente especialista en gestión educativa, sostuvo que se perdió tiempo entre mayo y junio, al no permitir  las clases presenciales en las ciudades que transitaban una buena situación epidemiológica. El modelo de amparo que se descarga de manera gratuita para exigir la presencialidad.  

Desinfección de escuelas.
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Las clases volverán en marzo, según definió el Ministro de Educación de la Nación, aunque todo estará supeditado a la situación epidemiológica. Con un futuro que se vaticina con cualquier vacuna disponible, se estima el retorno a la presencialidad después de un año perdido.

Ayer Infobae publicó que la organización Padres Unidos invitó a todos los padres a sumarse al reclamo con la firma de una carta y con la presentación de un amparo disponible para descarga libre y gratuita en padresorganizados2020.ar/amparo/ para interponer en cada uno de los distritos.

El pedido ya surgió en Santa Cruz, concretamente en El Calafate con un grupo de padres.

La ONG Argentino por la Educación fue una de las primeras en solicitar la vuelta a la presencialidad, la que, de acuerdo a Flavio Buccino, docente especialista en gestión educativa y referente de esta organización, debe conllevar un trabajo que ya debe empezar a elaborarse.

 

-TS: ¿Por qué es importante el retorno a las clases presenciales?

Flavio Buccino: Es extremadamente importante que los chicos vuelvan a tener cierta normalidad en términos de presencialidad escolar.

Hay que tener en cuenta que fue un año complejo en donde hubo que hacer muchos ajustes y cambios de parte de las instituciones escolares para hacer que los chicos tuviesen por lo menos un contacto relativo con los aprendizajes. No se logró porque lamentablemente no es exactamente lo mismo ir todos los días a la escuela, estar en un espacio físico común, que trabajar con cuestiones tecnológicas a distancia. Esto es por diferentes motivos: Tenemos una sociedad que no tiene nivel de conexión necesaria ni la experiencia necesaria de arranque para cambiar, hacer un switch entre el tipo de educación presencial y distancia.

Cada una tiene sus formatos, modelos y estrategias educativas y esto no estaba preparado para hacerlo. Lo que pasó en Argentina ha pasado en diversos lugares del mundo, casi en la mayoría de los países hubo estos desfasajes. Sí es muy importante que haya clases presenciales -más allá de que otras actividades volvieron- para mantener la cotidianidad que los pibes perdieron y lo que habría que pensar es por qué nos cuesta tanto que sea de las últimas actividades en retomar cierta normalidad. Ahí habría que pensar qué ocurre con las gestiones políticas y qué ocurre con la sociedad, si pone o no en primer plano y como necesidad imperiosa la presencialidad escolar. Está bueno que haya habido en este último tiempo cierta movilización social en torno a la vuelta a las aulas. Movimientos de padres, ciertos sectores políticos solicitándolo, ONG que trabajaron en este tiempo demostrando que no había tanta contagiosidad en términos de lo que la escuela podía tener. Ahora en esta etapa del año (volver a clases) es complicado porque estamos terminando y se debería haber tomado en cuenta en mayo o junio para haber vuelto antes en lugares en donde se podía por la situación epidemiológica. Fueron varios los lugares del país en donde se podía, pero lamentablemente se perdió una gran oportunidad de prepararse de la mejor manera posible a la vuelta.

 

-Se prepara el retorno a las aulas para 2021 pero todavía existe incertidumbre sobre cómo se volverá luego de un año perdido.

Es cierto que 2021 será un año también complejo, no podemos asegurar que en marzo del año que viene volveremos a la escuela como la vieja normalidad, pero creo hay mucho tiempo para invertir -y muy bien- en lo que resta para prepararnos de la mejor manera posible para esa vuelta.

Hay mucho por hacer, en términos de infraestructura escolar, de organización…. Recordemos que trabajaremos en un sistema de burbuja y es posible que necesitemos más docentes, y esos docentes, no deben ser de fuera del sistema, sino que pueden ser reubicaciones dentro del propio sistema. También habrá que trabajar en lo pedagógico y didáctico ya que tomaremos un grupo de chicos que durante un año no tuvieron continuidad. Por eso los docentes y equipos técnicos del Ministerio deberán empezar a definir la estrategia que vamos a tomar en marzo pensando que habrá diferencia muy grande entre los chicos en términos de lo que hayan aprendido en 2020. Esto será para los tres niveles, con infraestructura, recursos económicos, didácticos y pedagógicos, la organización de las instituciones escolares en torno a un nuevo formato, porque para esto hará falta la gestión de los ministros. Entre noviembre y marzo, se necesitará mucha gestión, muchos recursos y también saber de dónde saldrán para cubrir las necesidades de cada una de las instituciones. No podemos ir en banda en marzo a ver qué pasa, sino estar preparados para el retorno a clases.


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