Educación

Proponen un “protocolo emocional” para el regreso a las aulas

Los especialistas en salud mental enfatizan en la necesidad de contener tanto a alumnos como a docentes para gestionar las sensaciones generadas por la pandemia.

COMPARTÍ ESTA NOTA

Cuando se piensa en el regreso seguro a las aulas en este contexto de pandemia, la mayoría de la gente entiende que son necesarios protocolos sanitarios para prevenir los contagios. Ahora bien, los especialistas en salud mental, tan deteriorada en este último año, enfatizan en la necesidad de elaborar además, un “protocolo emocional” para contener tanto a alumnos como a docentes.

El foco del debate actual está puesto en que se necesita de un cuidado físico específico y contar con elementos y estrategias que brinden seguridad a toda la comunidad educativa para evitar que el virus se propague. A eso, se le debería sumar una contención psicológica y poner sobre la mesa el papel de las emociones en el aprendizaje actual, consideran los expertos.

“No sólo se trata de volver a la escuela para usar tapabocas, alcohol en gel y respetar el distanciamiento sino también hay que comprender que las emociones son parte activa del proceso de aprendizaje. La emoción y la cognición van de la mano, es un error separarlos”, expone a Con Bienestar Marilina Rotger, docente y neuropedagoga especializada en inteligencia y educación emocionales.

La incertidumbre, el desconcierto, la falta de conocimientos de cómo actuar, enseñar y aprender en la pandemia generaron miedo, angustia, tristeza y enojo tanto a docentes como a estudiantes. Estos sentimientos van a seguir presentes en este ciclo lectivo porque se cuentan con pocas certezas y muchas dudas todavía. Y si estas emociones no son bien gestionadas, pueden interrumpir el proceso de aprendizaje.

“La cuarta ola muy silenciada de COVID-19 es el impacto en la salud mental que tuvo en el ser humano, que somos animales sociales y, en especial, en los niños y adolescentes que tienen su cerebro en formación y en desarrollo pero han estado casi todo el año en su casa o en contacto con unas pocas burbujas”, destaca por su parte Hernan Alessandria, médico especialista jerarquizado en Psiquiatría y Psicología médica (M.P. 114.033) y presidente de la Asociación Civil Globalpsy.

Básicamente, los chicos van a la escuela para socializar y para adquirir conocimientos. “Este aprendizaje se ve en jaque porque no se pueden separar las emociones de los procesos cognitivos, ambos están íntimamente ligados. Entonces, en un protocolo emocional podemos hablar de nuestros sentimientos, tratar de hacerlo en un ámbito adecuado y brindar herramientas para la gestión de estas emociones de una manera preventiva, sobre todo en los docentes, que son quienes van a llevar a cabo mayormente este trabajo”, indica Alessandria.

La Asociación Civil Globalpsy defiende poner en agenda la inteligencia emocional y la importancia de la salud mental, sin las cuales afirman que no será posible una buena escolarización, por lo menos durante este año.

Fuente TN. 


COMENTARIOS