Santa Cruz

Por qué para un médico es importante el teléfono en la pandemia

El Dr. Rubén Martínez señaló que es importante el seguimiento de casos de manera telefónica, pero también evacuar las dudas de las personas que no saben si están transitando un contagio. La importancia de haber aprendido la experiencia del año pasado.

Por qué para un médico es importante el teléfono en la pandemia
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La segunda ola ya llegó a Argentina. El martes hubo récord de contagios con  20.870 positivos, pero ayer miércoles la cifra fue superior: 22.029 personas con COVID-19.

Al mismo tiempo el presidente, Alberto Fernández, anunció medidas para los distritos de mayor riesgo, que por ahora no integra Santa Cruz.

En la provincia sucedió algo similar que a los datos del país: el martes se informaron 224 casos, la mayor cifra desde el 26 de enero y ayer la cifra llegó a 222 positivos.

Al momento de la siguiente entrevista, realizada el martes, el Dr. Rubén Martínez del Hospital de Las Heras (Médico clínico y Diploma Superior en Bioética) ya había advertido que los casos van a incrementarse de a poco en la provincia.

Pero marcó que su máxima preocupación es el monitoreo de los casos positivos, aunque también de las personas que llaman a los centros de consultas y no saben si están infectados.

 

-TS: La incidencia supera los 150 casos y razón llega a 1,1 en Santa Cruz.

RM: La provincia empezó un poco más tarde que el resto y Las Heras incluso también después de la provincia, llegó más tarde el virus. Creo que debemos estar muy atentos a una curva parecida a la del año pasado, aunque comience un poquito después que el resto. Pero esto depende de qué cepa. Pero todavía hay muchas cosas que aprender, pero tenemos la obligación de ver los médicos y parte epidemiológica y ver la manera de anticiparnos. Teniendo en cuenta lo aprendido, las pocas vacunas y que la segunda ola ya está acá, debemos extremar las medidas que ya sabemos, que funcionaron. No digo una cuarentena eterna, eso sabemos que no funcionó. Esa es la gran responsabilidad que tienen los dirigentes: establecer una medida oportuna y relajarla oportunamente, las dos cosas.

 

-Ese equilibrio es muy difícil de lograr. No se trata de cerrar todo, pero tampoco liberar todo.

Como es muy difícil, el gran estadista se ve en estas cuestiones, porque sería muy fácil si tomo una medida de blanco o negro, si cierro todo o abro todo. Puede ser efectivo como impacto, pero luego si no tengo la humildad y la visión, al final vamos a pagar los platos rotos. El buen estadista será el que sea capaz de hacer lo correcto, en el momento correcto y por el tiempo justo.

 

-En los últimos 14 días (del mes de marzo) hubo 1828 casos, pero en los anteriores 14 días hubo 1689 casos en la provincia. Un leve aumento.

Es una línea casi recta pero va a cambiar con seguridad. Ese aumento leve indica y coincide con el R0 de 1,1, significa que todavía no tenemos el crecimiento exponencial, y es una línea recta que aumenta los casos, pero esto daría tiempo a medida que internamos en terapia intensiva, dar de alta, podríamos decir que a medida que internamos, damos de alta casi la misma cantidad. Si fuéramos una sociedad perfecta que pudiéramos contener, tomaríamos medidas.

 

-¿Sería este el momento de tomar medida para que no haya un crecimiento exponencial de casos?

Sí, creo que sí. Debemos estar alertas y aprovechar la experiencia del pasado. Lo que me preocupa son los teléfonos: las buenas cosas que hicimos el año pasado, como es el seguimiento telefónico que limitaba que los pacientes acudan a las guardias y se contagien uno con otros. Pero también las fiestas clandestinas y fiestas privadas. 

 

- La ministra Vizzotti remarcó que los contagios son por reuniones sociales, las cuales no están prohibidas en Santa Cruz

Si es algo que sabíamos, pero es algo que debemos aprender. Podemos dejar que una persona salga a caminar, que conserve su distancia y que cada uno sea partícipe de los cuidados. Porque prohibir puede generar rebeldía en la persona. Por eso es al revés: podes hacer esto pero con cuidados, porque lo motiva y lo hace partícipe de su propio cuidado y puede viralizar este cuidado. Y seremos así una sociedad mejor que en vez de individualismo, aprendamos todos a cuidarnos. Estas cosas me gustarían que este año lo aprendiéramos.

 

- Un panorama diferente existiría si los contagios son con las nuevas cepas.

La de Manaos más nos preocupa por la cercanía. El problema de las vacunas es terrible porque la de Manaos le da más tiempo al virus para que muten. Las vacunas serían efectivas para la cepa Manaos, pero no es seguro. Hay mucho que todavía no se sabe, porque no hubo tiempo de que el virus nos muestre qué es lo que hace, no porque no se ha estudiado.

 

-Dijo que le preocupa el monitoreo, es decir, el seguimiento de casos.

El seguimiento de un paciente que es positivo, que no hace falta que se interne. Se lo sigue y todos los días se los va llamando por teléfono, para seguir los síntomas y cuando es necesario se los visita o se le recomienda que vaya a la guardia. Pero el otro tema que me interesa es el uso del teléfono por las dudas de la persona para saber si tiene o no COVID.  Por eso (es importante) que los centros telefónicos asesoren porque numéricamente es más la gente que no tiene COVID. Pero además, hay un 20% que es un número interesante y no es poco, que harán formas más severas y que se van a internar. Ese 20% es uno de cada cinco, no es tan poquito. Hablamos de cientos que tienen la infección.