Voluntarios contra el Covid

Parte de la esperanza

La escuela de enfermería de la UNPA UARG ha aportado un importante número de voluntarios eventuales que al día de hoy continúan su labor en el programa de vacunación. “Un proceso histórico que da esperanza”, dijo Viviana Velázquez, integrante del equipo y docente de la carrera. “Se escuchan muy buenos comentarios sobre el trabajo que se está haciendo y es lo que más te enorgullece”.

Voluntariado completo.
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Desde diciembre del año pasado, con el inicio de la campaña nacional de vacunación contra el Coronavirus, un nutrido grupo de voluntarios de la escuela de enfermería de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, se han puesto en la primera línea de la campaña de vacunación acompañando al trabajo realizado por el Ministerio de Salud de la provincia de Santa Cruz, y siendo destacados en su labor por la comunidad y las autoridades provinciales.

Entre las opciones curriculares en la universidad, la carrera de enfermería es una de las más demandadas. En 2020 el cupo de ingresantes rondó los 300 inscriptos e incluso suele tener una alta tasa de egresados. Entre 15 y 20 alumnos por año.

En diálogo con TiempoSur, Viviana Velázquez, docente de la universidad y recientemente Master en Gerenciamiento Integral de Servicios de Enfermería de la Universidad Maimónides, recordó que, tras la convocatoria al programa de vacunadores eventuales lanzada por el Gobierno nacional desde el programa de inmunizaciones, se trabajó desde la escuela “con el objetivo de poder preparar equipos eventuales por el tema de COVID. Tenemos una camada integrada en el mes de diciembre del año pasado que hacen un voluntariado con muchas actividades desde el hisopado, al seguimiento de pacientes de COVID y en el voluntariado de vacunación, también en diversos roles”.

En este sentido, remarcó que ni bien iniciada la pandemia desde la casa de altos estudios se fueron preparando en temas relacionados a la pandemia. “Ante estas situaciones son carreras que deben estar a disposición, por lo que fuimos preparando a los estudiantes para que estuvieran a la altura de las circunstancias”.

En otro tramo de la entrevista la profesional se refirió al aspecto emocional que atraviesan los voluntarios. “Es un proceso histórico, la vacunación es una de las grandes medidas de prevención. Son chicos que rondan una media de edad que va entre los 20 y los 30 años, y han vacunado a sus abuelos, a sus padres, sus madres, a sus propios pares, a docentes de la universidad, y todo esto no deja de sembrar un grado de esperanza a la gente que es muy agradecida”, expuso para cerrar: “Es un proceso histórico donde están siendo reconocidos por la sociedad. Se escuchan muy buenos comentarios sobre el trabajo que se está haciendo en la vacunación y es lo que más te enorgullece”. 

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