Cultural

Oscar Darío Angélico representará a Santa Cruz en Feria del Libro

La Secretaría de Estado de Cultura seleccionó cinco trabajos para visualizar el campo literario provincial en la Feria Internacional del Libro. Uno de los textos se titula “Cuentos sobre el Diablo, la Muerte y demás Demonios”, y es de autoría de Oscar Darío Angélico, un entrerriano residente en Cañadón Seco.

Oscar Darío Angélico representará a Santa Cruz en Feria del Libro
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 “Siempre quise escribir cuentos y quería hacer unos que involucraran a personajes que pueden tener su lado siniestro, como su lado reflexivo. La idea es sentarnos a pensar un poco, que haya alguna enseñanza detrás”, dijo Angélico. 

Se trata de una antología de cuentos, inspirada, entre otros factores, por la obra de José Saramago “Las Intermitencias de la Muerte”. “Escribo desde chico, me gusta el tema de la ficción. Hay disparadores, cosas muy pequeñas y cotidianas en las que se puede reparar y pueden esconder una historia”.

El escritor valoró que se realice la Feria del Libro de manera virtual, “para disfrutarla sin ponernos en riesgo y desde la tranquilidad de la casa”. Para finalizar agradeció a la organización por “desparramar cultura” y permitir dar conocer obras. “Cuando alguien dice te dice ‘sabés que leí tu libro y me gustó tal cosa’ y te hace alguna devolución es impagable”.

Cabe destacar que la obra será presentada en todas las instancias culturales afines, virtuales o presenciales; y que fue seleccionada junto a los títulos: “La memoria de los espejos”, de Pedro Nicolás Carrizo (Río Turbio); Tribal del Sur, AA.VV (Río Gallegos); “La probanza del retablo”, de Aníbal Albornoz Ávila (28 de Noviembre); y “Sobrevuelo”, de Cecilia Maldini (Río Gallegos)

Más sobre el libro

Desde los mitos y creencias rurales, pasando por las leyendas citadinas e incluyendo a las más soberbias afirmaciones del Jet Set, nos pinta una mirada diferente de los malignos seres que muchas veces acusamos ver en la gente, y que no son más que el aberrante reflejo de nuestro interior. De inesperados finales, plagados de referencias literarias y giros repentinos, cada cuento representa una oportunidad de reconocerse víctima o victimario; acosador o acosado; cazador o presa; sin abandonar las vastas descripciones que pintan una realidad virtual, que llega a confundirse con la real.