Fue condenado y estaba fugado

Narcotraficante detenido

Se trata de Orlando Agapito Quiroga, quien desde el año 2017 se encontraba prófugo de la Justicia Federal luego que la Cámara de Casación confirmara su condena. Ayer al mediodía el personal de la DDI de Caleta logró detenerlo. Ahora deberá cumplir la condena.

El rodado fue detenido en la rotonda de la Ruta N°12.
El rodado fue detenido en la rotonda de la Ruta N°12.
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Durante el mediodía de ayer, efectivos de la División de Investigaciones de la ciudad de Caleta Olivia lograron realizar la detención de un hombre mayor de edad con pedido de captura; quien era intensamente buscado por personal investigativo a requerimiento del Tribunal Oral Federal de la Provincia de Santa Cruz.

El hombre de 43 años, oriundo de Caleta Olivia; era requerido por la Justicia Federal, en una causa por infracción a la Ley 23737 “Ley de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes”, desde el año 2017, momentos en que se le declaró la rebeldía y disponiendo la inmediata detención en carácter de comunicado y su presentación ante mencionado tribunal.

Desde hace varios meses los investigadores estaban tras la pista del infractor en la ciudad costera de Caleta Olivia y fue cuando hoy se pudo dar con él.

El sujeto al verse rodeado por el personal policial intentó darse a la fuga produciéndose una persecución en inmediaciones del barrio 17 de Octubre.

Orlando Agapito Quiroga trató de colisionar el móvil de la DDI para buscar su huida, pero fue detenido en momentos que impactó contra otro rodado en inmediaciones de la rotonda de la Ruta Provincial Nº12.

El sujeto fue trasladado a la División Comisaría Segunda de la localidad caletense, donde permanece alojado a disposición de la Justicia Federal.

 

Hecho y juicio

Cabe recordar que Quiroga en la madrugada del 24 de noviembre de 2012, Quiroga y otra persona, cuya identidad aún no pudo establecerse, circulaban por la Ruta Nacional N°3, a bordo de un Alfa Romeo Mito propiedad de Waldovino. A la altura de la localidad de Piedra Buena fueron detenidos en un control de documentación de la Gendarmería Nacional.

A pedido de los gendarmes, Quiroga entregó su licencia de conducir, pero cuando se le exigió la documentación del vehículo y se le pidió que descendiera y abriera el baúl del coche, el acusado se dio a la fuga y arrojó 22 kilos de marihuana y 300 gramos de cocaína que transportaban, los cuales fueron secuestrados por Gendarmería. Minutos después, el automóvil fue abandonado en el centro de Piedra Buena.

Entre el 3 y el 6 de octubre del año 2016, Orlando Agapito Quiroga y Carlos Alberto Waldovino fueron sentados en el banquillo de acusados por tráfico de estupefacientes. Iniciado el juicio los imputados sostuvieron su inocencia, aunque Quiroga había sido identificado en rueda de reconocimiento. Por otra parte, la médica Fanny Barrera declaró que el día del hecho, el acusado había acompañado a su mujer en la clínica donde trabaja, horas antes del hecho. Sin embargo, la fiscalía pudo probar que Barrera mintió respecto del horario y que era imposible que recordara ese detalle cuatro años después del hecho, por lo que el Tribunal ordenó la extracción de testimonios para que se la investigue por falso testimonio, consignó el sitio Fiscales.gov.ar.

Por su parte, Waldovino también sostuvo su inocencia, aunque el fiscal Miranda logró establecer que el imputado conocía a Quiroga, pues ambos eran delegados sindicales del gremio de trabajadores petroleros de la Provincia de Santa Cruz, y que le había facilitado una llave de su auto, como así también se comunicó con él a la mañana siguiente del hecho e instantes previos a denunciar el robo de su vehículo en las Comisarías Primera y Segunda de Caleta Olivia, por lo que la fiscalía pidió la extracción de testimonios para que se lo investigue por falsa denuncia, lo cual fue ordenado por el Tribunal.

En su alegato, que contó con la asistencia de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) a cargo del fiscal federal Diego Iglesias, y a fin de desvirtuar los descargos de los imputados respecto al robo del vehículo y la utilización de la licencia de conducir, el fiscal Miranda hizo hincapié en el aspecto económico de la narcocriminalidad y argumentó que “nadie deja librado al azar esos aspectos en una empresa de miles de dólares”. Por ello, el representante del Ministerio Público Fiscal requirió que ambos acusados fueran condenados a la pena de 8 años de prisión, como autor y partícipe necesario, respectivamente, del delito de transporte de estupefacientes.

Sin embargo, los jueces Jorge Eduardo Chávez, Mario Reynaldi y Alejandro Ruggero le impusieron a Quiroga una pena de 6 años de prisión tras considerarlo autor del delito de transporte de estupefacientes, mientras que Waldovino recibió una codena de 5 años de prisión en orden al delito de facilitación de tráfico de estupefacientes.

Durante el año 2017, la Cámara Federal de Casación confirmó la pena en la causa por tráfico de drogas contra Quiroga –que desde ese momento se encontraba prófugo- y Waldovino.

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