Curiosidades

Murió el gato “más viejo del mundo” a los 31 años

Su nombre era Rubble y fue criado por Michele, quien aseguró que la clave fue tratarlo como el hijo que nunca tuvo.

Murió el gato “más viejo del mundo” a los 31 años
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Michele Heritage cumplía 20 años cuando su vida cambió por completo. Como regalo la sorprendieron con un gato, al que llamó Rubble. Los años pasaron y su mascota se volvió su fiel compañero de vida. A pesar de haberse casado, la mujer nunca tuvo hijos. Por lo tanto, todo el cariño fue dedicado nada más y nada menos que al felino.

Ella aseguro que todo ese amor fue la clave para que Rubble se volviera el gato “más viejo del mundo”. El gato murió a los 31 años, lo que equivale a 150 años humanos. Ya para los últimos meses, sus dueños habían detectado un par de cambios en su estado de ánimo. Comenzó a dejar de comer y sólo tomaba agua.

Un día salió a dar su paseo diario, pero jamás volvió. “Fui a trabajar como de costumbre. Cuando llegué a casa, mi esposo dijo que Rubble había salido a caminar como lo hacía todos los días y nunca regresó. Por lo que creemos que se fue a morir como lo hacen los gatos“, dijo Michele.

Más sobre Rubble, el gato “más viejo de la historia”

A su vez, la mujer contó que jamás esperaron superar el récord Guinness o ser parte de la historia. Junto a Rubble, Michele había tenido otro gato llamado Meg quien vivió 25 años.

El gato que se volvió famoso en las redes sociales es de raza Maine Coon, le gustaba dormir, tenía sus rincones favoritas de la casa y disfrutaba mucho la hora de la cena.

Michele sostiene que la larga vida del gato se debió al amor que le dio todos estos años. “Si te importa algo, no importa lo que sea, durará”, señaló completamente segura. 


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