Relatos de Vida

“Micky Gallardo”, más de 55 años de carrera

“ Micky Gallardo ” es una artista de la ciudad de Río Gallegos, viene de una familia multifacética dedicada al amor por la música, quien representa muy bien la esencia del artista de la Patagonia con su trayectoria en el canto y la música folclórica y grandes éxitos a través de los años.

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En la recorrida que realiza el móvil del Multimedio Tiempo, se encuentra en esta ocasión con la historia de la señora Ana María Gallardo, quien a sus 63 años deja un legado en su familia de una gran trayectoria, años han pasado desde que dejó los escenarios, pero sin embargo su amor por la música la lleva al día de hoy continuar desde otro lugar, desde la enseñanza, desde ser una madre presente con sus hijos y marcarle su camino igualmente ligado a la melodía de sus instrumentos y su voz.


Primeros años:

Comienza su relato contando parte de su infancia e historia: “Vengo de una familia de artistas, cantores, bailarines, allí en los ensayos que tenía el grupo, el primer grupo local, “Cruz del Sur” estaba formado por mis tíos, hermanos de mi papá, en los ensayos de ellos era donde yo “molestaba” por así decirlo a los 4 años, en el año ‘61”

“Ya para esos años me mezclaba con la música, me encantaba el folklore, yo no sabía ni leer ni escribir, en ese tiempo no existía el jardín, así que yo inicié la escuela a los 7 años, con el primero superior, ya para los 7 años ya había grabado mi disco y demás, yo aprendí de oído más que nada; mi madre tenía la paciencia de enseñarme los discos, los surcos y todo sobre el sonido”.

La familia:

“Papá trabajaba para atención al público en correo y telégrafos y mamá siempre ama de casa, ella estaba detrás nuestro, somos tres hermanos, mi hermana bailarina folclórica, mi hermano bailarín, guitarrista, cantante, todos vamos hacia el mismo sentimiento de la música, pero quienes nos sembraron esta pasión artística, son nuestros abuelos paternos”.

Ingreso al canto:

Con risas Ana nos cuenta cómo acechaba a su familia. “Yo molestaba la verdad, molestaba y cantaba a la par de ellos, y recuerdo bien me decían “Si quieres cantar, canta”; allí empecé a desarrollar lo mío, uno de mis tíos, el más chico de los Gallardo, Andrés Gallardo, fue quien le decía a la familia “canta bien, afina bien, con cuatro años, vamos a empezar a probarla”; me empezaron a acompañar, debuté como cantante a los cinco años, en el antiguo Cine Carrera, con una cantidad de público increíble”.

 

¿Cómo fue aquella experiencia?

“Me acuerdo que uno de mis guitarristas que en ese momento me acompañaba con mi tío Andrés, Alberto Amestica, se olvidó la guitarra, estábamos por salir al escenario y yo veía que Alberto no aparecía y le pregunto a mi tío qué pasaba con Alberto, se ve que en ese tiempo con cinco años ya tenía cierta personalidad, carácter y quería todas las cosas lo antes posible y puntual, así que salimos solos al escenario, yo y mi tío, mientras tanto al poco tiempo de empezar a cantar aparece Alberto con su guitarra y no se animaba a subir al escenario de los nervios que tenía. La gente me pregunta siempre si tuve pánico escénico, y la verdad que no, me desarrollaba tan naturalmente, cantaba, hablaba con el público, es más creo que tuve miedos cuando empecé a tener conciencia de lo que estaba haciendo, ya hablando muchos años después, cuando era adolescente, mientras tanto para mí era un juego”.

Adolescencia:

No sé si por casualidad, creo que causalidad más que nada, fue más incluso accidental, en su momento, yo empecé a cantar a los cinco y a los seis ya grabé mi primer disco, es decir no tuve tiempo de discernir, qué estaba bien, qué estaba mal, dónde estaba parada yo, a parte la edad, de hace 60 años atrás con un pensamiento absolutamente infantil, donde yo prefería salir a jugar con mis hermanos, con mis primos y no tener que quedarme a ensayar, cosas de las que renegaba, como cualquier chico, pasó todo tan rápido, a los doce años por ejemplo, me vi grabando en una de las empresas más grandes de discos que es EMI Odeón Argentina y ya había viajado muchísimo por el país, había salido al exterior incluso.

 

La diferencia de otros artistas

Lo que nunca tuve yo, fue esa constancia que tienen muchos artistas de antes y de ahora, de por ejemplo, compartir muchísimo la fotografía del momento en un escenario, la grabación del hecho, todo ese tema de la prensa, porque siempre lo hice desde un punto distinto, se iba dando y por gusto lo hacía, yo siempre digo que nací para cantar no para ser artista.
El artista es el de la marquesina, el que se arma una nube, un mundo de ilusiones y a mí lo que me hacía feliz era prenderme tocando la guitarra en casa, hasta cualquier hora, con mi papá, primos, tíos y hermanos, se me daba mucho mejor estando en la comodidad que en el escenario, yo obviamente que respeto al artista, me considero una artista porque he creado un personaje, una cantante que salía a un escenario y defendía un repertorio y una forma de decir las cosas, pero en realidad siempre tuve ganas de cantar.

¿Qué ritmos canta?

Cante bolero, tango, folklore, en un momento de mi vida que era chica, tendría 12 años más o menos, participaba de un ballet folclórico, me vestía de paisana, trenzas y todas esas cosas del vestuario, terminaba de bailar, salía corriendo al camarín, me sacaba todo eso, y me vestían de cantante, y tenía que salir a cantar, yo estaba feliz en eso, pero era en la actividad, el arte en sí, de poder hacerlo de tener el apoyo y, perfeccionándolo, la capacidad para darlo cada vez mejor.

Creo que tiene que ver igual con la edad de uno mismo, en donde yo a medida que iba creciendo iba madurando, iba buscando la música que me identificara en su decir, pasé por varios ritmos, siempre dicen los grandes, para cantar tango por ejemplo tienes que haber vivido una experiencia de vida muy importante para poder interpretarlo con sentimiento, yo a los 17 años ya cantaba tango y convengamos que no había tenido una vida como muy dolorosa hasta ese momento, una infancia excelente, divertida como la infancia de todo chico que crece en el patio con abuelos, con padres, con tíos, con primos, crecimos todos juntos y nos seguimos extrañando y viviendo juntos la vez que podemos, pero a los 17 ya yo cantaba tangos y según los maestros, lo hacía bien, tendrá que ver con que uno trae dentro la forma de decir las cosas e interpretarlas, después digamos que el folclore tradicional siempre lo defendí y fue lo que me dio el aprendizaje de cantar, con “Samba de mi esperanza”, con “Litoraleña” de María Elena, una gran cantante formoseña, clásicos argentinos digamos.

 

¿El baile en vez del canto?

“No, creo que como bailarina yo cumplía con los requisitos y estaba a dirección de mi tío que manejaba todo y nos enseñaba muy bien pero era eso nada más, yo en el canto en cambio pasé por muchas etapas de búsqueda del ritmo, primero canté música del Litoral, no había salido de Gallegos y cantaba música del Litoral, ya años después continúe en mi búsqueda de qué quería decir, porque no soy ni autora ni compositora, entonces era intérprete y siempre lo fui, esa era una búsqueda muy específica de adónde quería llegar, no eran todos los temas iguales, pasé por el folklore romántico, un estilo que desapareció muy pronto, pero que lo hicieron “Carlos Torres Fila” en su momento, “Los del Suquía” en Córdoba, gente que dejó mensajes, un estilo de música pero que duró muy poco, hice folklore muy tradicional, fui nutrida por eso, porque este lugar está nutrido por eso”.

Referentes:

“Dentro de folklore argentino ha habido muchísimos, cuando fui joven más o menos 16 años, tuve la oportunidad de cantar con ellos, con el grupo “Los Cantores de Quilla Huasi”, con los Carballes, con el que tuvimos una amistad enorme mientras viví en Buenos Aires, con Peteco Carabajal, con el que todavía somos amigos de hace 40 años y veo que él sigue firme con su hijo Merito, gente con la que yo crecí y compartí escenarios, tuve un tiempo interesante en Buenos Aires y debía seguir estudiando, mis padres al no poder mantenerme, se tornaba difícil y directamente optamos por regresarme a Gallegos, y mis grandes referentes estaban al lado mío, yo no creí haber compartido escenario con un grande como Horacio Guaraní, otro más como lo es Atahualpa Yupanqui, gente que ha hecho la música argentina y la voz y el decir.
Una de mis referentes máximas fue una cantante que vivió en Argentina pero es chilena, se llama Ginet Acevedo, yo la escuchaba de chica y me transmitía, eso era lo que quería hacer con la gente, que yo pudiera abrir la boca, emitir un sonido y que aquel sonido generara una electricidad en el interior de las personas, creo que lo he logrado, la gente me ha querido mucho, me ha respetado mucho y personas que hasta el día de hoy, cuando ya hace varios años que me bajé de los escenarios, siguen pidiendo por escucharme cantar”.

 

Salud:
En este momento Micky nos cuenta su situación con la salud, mi tema de salud ha sido una complicación bastante brava sobre todo hace dos años que vengo con un tema delicado y el año pasado estuve dedicada a eso, tuve una cirugía importante, tuve un cáncer de piel el cual me produjo alejarme de todo, el sistema nervioso colapsado porque no sabía qué iba a pasar, y gracias a Dios caí en manos de uno de los mejores médicos en Buenos Aires, y salvó toda mi cara, porque mayormente estaba ubicado en el rostro el problema, y por suerte se curó el cáncer, la pasé muy mal esa etapa.

En medio de la pandemia:

La actualidad es un hecho y sigue afectando, esto nos comentaba Micky desde el interior de su hogar: “Esto me descolocó la verdad, porque yo traía un training de trabajo, comenzaba mis clases a las tres de la tarde y cerraba mi estudio a las nueve de la noche, lleno de chicos, adultos aprendiendo a cantar, cosa que alimenta mi alma todo el tiempo, después acompañando a mis hijos en sus actividades y de repente esta pandemia que hace que todos nos quedemos quietos, que nos alejemos uno del otro, yo soy una persona totalmente demostrativa, desde lo afectivo, yo abrazo, yo beso y me debo acostumbrar a ello, mi enfermedad, que mis médicos me dicen siempre “Micky lejos, Micky quédate en casa, Micky no hagas esto”; yo todo el tiempo en comunicación con mis médicos, me cambió todo, hoy estoy bien, tengo a mi hijo que es re compañero, está todo el tiempo, nos divertimos mucho los dos, porque él está conmigo, solo, con su música con su streaming, conmigo pasa muchas horas”.

“Aprovecho en horas que estoy sola para pensar en silencio, desarrollo futuros proyectos, pinto mis paredes, pero trato de estar lo más quieta posible por la salud. Si me preguntan no puedo entender muchas de las cosas que están pasando, me afecta como a todos el tema de la gente, los acompaño en el dolor a aquellos que han perdido un familiar, es terrible, esto de que gotas de saliva paren un planeta, soy una persona que no me quedo sufriendo en el problema, trato de buscarle soluciones sin posturas egoístas y abrir el corazón como los artistas lo hacen frente a alguien en el escenario, pido a la gente que tenga empatía, que entienda que no es que no te va a pasar, que si por ejemplo “durante mucho tiempo en tu vida nunca saliste a correr por la costanera de la ría, no salgas hoy que estamos en serios problemas”, porque está generando un caos en una ciudad que sin duda colapsa porque no tenemos cómo atender al enfermo, hasta que aparezca la vacuna, hasta que se acaben los contagios, todo sucede por la poca solidaridad de los vecinos”.

 

Público:

En cuanto a las diferencias entre las personas que veían a Micky, nos decía esto: “Yo admiro mucho “al santiagueño”, el amor del santiagueño por su tierra, la famosa añoranza como lo dice su canción, esté en Santiago o esté Australia, es santiagueño, el correntino tiene lo mismo, lleva eso en su sangre y va a donde va, recuerda su pago y son correntinos, viven con todas sus costumbres y recuerdos de su tierra, eso me parece increíble y genial, nosotros por ejemplo al ser una jurisdicción que ha traído gente de todas partes, tenemos con un gran nutriente pero tenemos una falta de identidad santacruceña, porque somos un poco de Salta, La Rioja, Jujuy, entre otras, entonces el público nuestro es más especial, yo esto lo hablé con músicos en algunos de esos viajes, y cómo cambia un público de nuestra provincia por ejemplo, Santa Cruz, al público de Córdoba, que es una ciudad que le gusta el folklore, la fiesta, ellos tienen un charco y hacen un festival por ello, entonces es gente festivalera, que le gusta disfrutar, bailar, no tiene problema, nosotros somos como el clima tal vez, más hostiles, somos más fríos, tenemos mucho más prejuicio, miedos de soltar esos gritos de Sapucay, porque nos da vergüenza, entonces es un público difícil, es amado, es mi público, es distinto”.

 

Hugo Giménez Agüero:

Otro gran artista y amigo muy cercano de la familia Gallardo: “Fue un hombre perseverante, lo defino como un luchador santacruceño, totalmente, él no era de acá y él siempre se identificó con esto, con la provincia con todo su paisaje, su gente y era más de la Patagonia que de Balcarce, donde nació, luego él por supuesto continuó hasta el último día de su vida, hablaba de Santa Cruz como su corazón. Mi relación con él fue muy excelente, de amigos, lo conocí cuando vino a hacer la colimba acá, venía a casa a guitarrear con mis tíos, primos y con mi papá incluso quien tocaba la guitarra, le mostraba sus canciones, yo lo conocí cuando él tenía solo 20 años, yo lo quise un montón, lo tengo en mi corazón.
Recuerdo cuando estábamos en Buenos Aires, esperando que alguien nos abra la puerta, que nos den una posibilidad, cumplimos 10 años, un disco que justamente lleva el nombre del tiempo que peleamos en Buenos Aires por ser vistos y escuchados. Nos preguntamos mucho con Hugo si la gente iba a entender por qué el nombre 10 años, empezamos a explicar al público acerca de que era esa pelea, ese sacrificio, tuve mi actividad obviamente pero pasaba desapercibido entre otros grandes números y él en la misma situación y supongo que todos esos productores que en su momento nos dijeron que no, luego se quisieron morir, porque a Hugo le fue muy bien con su música y poema, y siempre dijimos que la Patagonia tiene poesía y que nos costaba tener música por toda la cantidad de gente que hemos tenido viviendo en nuestra provincia, te hablo del año ‘87 más o menos, donde producimos este disco de los “10 años”.


Bajarse del escenario antes que me bajen:

Soy muy convencida de ello, vine haciendo bien las cosas, fui muy autocrítica y siempre traté de brindarle a mi público lo mejor, dentro de todo lo que yo tenía, le he dejado mi vida, pero también era exigente con los músicos, que todos dijeran que sí, para que el conjunto fuera con brillo.

En un momento me vi colapsada por muchas cuestiones de mi vida personal, tengo dos hijos preciosos, mi motor en la vida tuve un tercero que es mi ángel de la guarda, todo ello hizo que en un momento de colapso grande, decidiera yo bajarme del escenario para no trasladar a la gente ese dolor que yo no podía solucionarlo, más sano para todo lo que había hecho en mi carrera en agradecimiento a todos ellos, la mejor parte la dejo acá y me dedico enteramente a estar desde afuera sin dejar de enseñar todo lo que en años fui aprendiendo y con todo eso armé una rutina y empecé a dar clases ya hace 20 años y eso me ha dado realmente satisfacciones enormes.

Alumnos míos que hoy trascienden a nivel nacional como Gisela Lepío, como Franco Fariña, gente que ha estudiado en su momento conmigo y después partieron y allá les fue excelente. Esa fue mi elección, estar en un lugar más tranquilo, tratando de solucionar todos mis temas personales y sin dejar de estar conectada con la música, por el hecho de que si paro con la música es como que se detiene mi corazón. Y mis dos hijos que son tremendos artistas, mi hija cantante, autora, compositora toca la traversa, mi hijo cantante, autor, compositor, pianista, polifacético en cuanto a instrumentos, es increíble, él hace todo tipo de música y aparte tiene una profesión la de técnico en sonido y masteriza sus propias creaciones.

 

Expectativas del artista santacruceño:

“Los artistas adultos de hoy en día, lo están logrando, están buscando su rubro y la identidad de Santa Cruz, la esencia, las posturas, el artista santacruceño tiene que trabajar en ello, ponerse a investigar si es que el compromiso es real, ahora, si el tema es cantar solamente, que traten de elegir repertorios que tengan que ver con su Patagonia, con su provincia, con su idiosincrasia, con sus costumbres, también respetar su lugar”.
 

Juventud:

Micky nos cuenta su opinión al respecto del artista joven de Santa Cruz y cómo ve el estilo en boca de todos, el trap.
“En 2018 fui jurado en un concurso pre Cereza, en el Festival de la Cereza de Los Antiguos, donde se elegía un solista, un grupo y una banda de trap, conozco el estilo porque mi hijo hizo trap, me parece que es muy importante lo que dicen los chicos, no hay que dejar de escucharlos, se los desvaloriza solamente por la edad y es lamentable pero los adultos tenemos esa ideología de pensar que por ser pibe no entiende nada y no es así. Los chicos tienen realmente mensajes sumamente importantes para decir, tienen mucho más compromiso incluso que cualquier autor, compositor adulto, hay que respetarlos”.


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