Preocupación

Mal uso de la reserva Río Chico

La llegada de los días de calor a la capital han alentado al esparcimiento de las familias y las RNU son muchas veces elegidas. En este caso vecinos de la ciudad han alertado el mal uso de la reserva Río Chico, sobre todo en su circuito alternativo. Exponen la necesidad de aumentar los controles para su correcta preservación.

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En estos tiempos pandémicos y de consecuentes restricciones, mucho hemos hablado del comportamiento ciudadano y como, con la llegada de jornadas de buenas temperaturas, las familias buscan espacios de recreación para salir del encierro en el cual nos hemos visto sumergidos desde los inicios de la circulación del virus en la ciudad, allá por el mes de marzo, desde cuando, en mayor o menor medida, hemos tenido que cumplimentar con las medidas de aislamiento. Si bien gran parte de la sociedad utiliza los sitios comunes, también existen vecinos que disfrutan de la naturaleza que nos regalan los márgenes de la ciudad, como lo es la Reserva Costera Urbana.

Ingresando por el predio de la UNPA, una vez atravesados los edificios del campus y el ex hangar de la Armada, sobre el margen izquierdo un gran letrero da la bienvenida al sendero principal del espacio protegido, aunque también se puede llegar al extremo de la reserva a través de un camino que nace a un lado de la pista de atletismo que también se encuentra en ese gran predio sobre la Av. Gregores. En las últimas semanas la reserva mencionada ha comenzado a recibir un buen número de nuevos ciclistas, y también vecinos que de a pie recorren su flora y su fauna, algo que celebran quienes han aprendido a querer el lugar, aunque lamentan también la mayor presencia de basura y el mal uso de los senderos, ya que también han podido observar motocicletas y cuadriciclos, esto a pesar de estar prohibida su circulación.     

Vale la pena resaltar que “la creación de la Reserva Costera marcó el inicio de un trabajo ejemplar en la Provincia y en la región, en cuanto a la conservación del patrimonio natural con participación ciudadana, y con sostenidos proyectos de sensibilización de la comunidad hacia su ambiente natural”, contó Enrique Vellio a TiempoSur, integrante del grupo de cicloturismo Kosten Aike (Lugar del Viento).

La autoridad de aplicación es la Dirección de Agencia Ambiental Municipal, la cual, a lo largo de los últimos años, con el apoyo de ambientalistas de la ciudad y la comunidad en general, ha hecho esfuerzos invaluables para sostener el espacio y trabajar en la constante puesta en valor del mismo, aunque muchas veces el desinterés de las personas ha jugado una mala pasada. Vellio opinó que hace falta un mayor control de la zona, aunque también expone entender que en este tiempo de pandemia la reducción del personal ha afectado también a esta área, que ya de por sí, las distintas gestiones nunca han jerarquizado, por lo que mucho del trabajo lo hacen sus integrantes por amor propio y esfuerzo mancomunado. 

Según comentaron a TiempoSur, integrantes del grupo ciclista “hoy se observa una mayor cantidad de residuos (sobre todo bolsas en las retamas), faltante de cartelería informativa, y en el extremo de la reserva, lindante al basural una gran presencia de jaurías que incluso han atacado a visitantes y señalética, la información y control adecuado, para evitar que el predio se deprede, y evitar el ingreso de vehículos, motos, cuatris”.

Por último, pusieron de relieve que “es importante tener siempre presente los espacios naturales que debemos conservar de nuestra querida ciudad. Es parte de nuestro Patrimonio, nuestra identidad. El presente que nos une y el futuro de nuestros hijos”.