Institucionales

Lobo obrero

Con la flexibilización de la cuarentena por el Coronavirus, los dirigentes, jugadores y hasta el cuerpo técnico de Unión Petroleros Privados se pusieron a trabajar en la sede que tienen en la zona del autódromo local. Antes que empiece el frío verdadero avanzaron y mucho en la construcción de la futura cocina del club. Ahora, el invierno los frenó y volverán a retomar las tareas una vez que pase el mal clima. Uno de los que estuvo en la obra, trabajando a la par del resto fue el presidente de la entidad, Martín Cortés. Éste habló con TiempoSur y dio detalles del trabajo hecho y de los futuros. 

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Sacar provecho de la situación. De eso se trata. También, en tiempos de crisis. Como esta sanitaria por la que atraviesa nuestro país, y el mundo entero, a causa del Coronavirus. La razón es bien sencilla, salir mejores de la cuarentena y que la misma no haya sido en vano. Transformar el aparente tiempo perdido, a causa del encierro, por tiempo ganado. ¿Y ganado a qué? A las demás obligaciones y a la vorágine de lo cotidiano. Cosas que en situaciones normales atentan contra la posibilidad de hacer ciertas cosas. O porque la mano de obra no alcanza o porque el tiempo no es el necesario. En ambos casos, debido al cumplimiento de otras obligaciones. Son esas mismas tareas diarias las que van relegando a otras. Y, por ende, las que demoran ciertos trabajos. No menores pero sí no prioritarios cuando el tiempo y la realidad aprietan con fuerza.

El Coronavirus cerró algunas puertas. Las sociales y deportivas, por ejemplo. Pero abrió otras. Sobre todo cuando después de un par de meses de confinamiento, la situación empezó a flexibilizarse. Al menos para nosotros, en esta ciudad.

Desde que Río Gallegos entró en fase de distanciamiento social y hasta que el frío se convirtió en protagonista, la gente de Unión Petroleros Privados aprovechó para trabajar y avanzar en uno de sus más inmediatos objetivos. Éste, la realización de la cocina en la sede que se encuentra ubicada en el predio de la zona del autódromo local. Entre otras cosas, claro. Quien dio detalles acerca de las últimas tareas que llevaron adelante en el club, fue Martín Cortés. El Presidente del Lobo habló con TiempoSur. Lo hizo en exclusiva.

-Hace unos días estuvieron trabajando en la sede, ¿qué fue lo que hicieron?

Cuando se fue flexibilizando la cuarentena y permitiendo a la gente salir a la calle, decidimos aprovechar para juntarnos y empezar a darle forma a una idea que teníamos. Ésta, hacer la cocina para la sede. Algo que nos está faltando y que creemos importante porque nos va a dar la posibilidad después de con esta generar algunos ingresos para el club. Necesarios éstos para poder cumplir con todos los compromisos económicos que tenemos. Fueron un par de semanas, antes de que arranque el frío, que estuvimos con la Comisión Directiva, los jugadores y el cuerpo técnico abocados a esta tarea. Si bien no nos alcanzó el tiempo como para poder terminar, logramos avanzar mucho. Ya está hecha la base, el contra piso y hasta pudimos levantar las paredes.

 

-¿Y ahora qué tienen planificado?

Bueno, en principio, esperar que pase el invierno para poder seguir avanzando con la cocina. Y hasta terminarla. Sabemos que falta lo más difícil, sobre todo en cuanto a lo que materiales y plata se necesita. De todas maneras, ya estamos empezando a ver esos temas y planificando para hacer distintas gestiones en pos de conseguir alguna ayuda de gente de afuera de club. Algo que en este tiempo también hemos logrado y que nos ha permitido avanzar en distintas cuestiones relacionadas con lo deportivo e institucional.          

-¿Qué sentís, como presidente del club, al ver a los demás dirigentes, a los jugadores y hasta a los entrenadores trabajando y colaborando con el proyecto?

La verdad es que es muy emocionante. Es de las cosas que nosotros, los integrantes de la Comisión Directiva, más valoramos. Ver a toda nuestra gente comprometida es de un orgullo enorme. Creo que también todo es por algo. Hace varios años que venimos trabajando y de manera muy seria y transparente. Con gestión pudimos conseguir el terreno y tiempo después tener la sede. Ahora, queremos ir por más y estamos seguros que estando todos juntos y trabajando a la par lo vamos a conseguir. Como lo hicimos con cada una de las cosas que tenemos hoy en día.

 

-Antes de meterse en el tema de la cocina también estuvieron haciendo algunas actividades que no fueron difundidas y que tenían que ver más con un lado solidario y de ayuda al más necesitado, ¿de qué se trató eso?

Nosotros vimos que había muchos que dentro del club no la estaban pasando con el tema este de la cuarentena y la falta de trabajo. Entonces lo que decidimos fue hacer algo al respecto. Darles una mano. Hicimos mayor hincapié en las familias de nuestros jugadores de las categorías infantiles. Juntamos alimentos no perecederos y los entregamos a quienes más los necesitaban. Lo hicimos sin mostrar ese trabajo porque entendíamos que debía de ser así. Quiero, particularmente, agradecerles a todas las personas que, también de manera anónima, decidieron darnos una mano con este tema. Por entender el mensaje y por sumarse. Fue algo que nos llenó el corazón y que hicimos con mucha humildad y respeto.

-Son un club joven y en este corto tiempo consiguieron hacer muchas cosas. No sólo en lo deportivo sino también en lo social y hasta institucional, ¿se imaginaban tiempo atrás estar en este lugar hoy?

Sinceramente no. Hoy Unión, gracias a su gente y la Comisión Directiva, logró un montón de cosas. Casi que lo primero fue conseguir el terreno. Después construir la sede y ahora tener esta posibilidad de ampliar y mejorar la misma. En lo deportivo, también se nos dieron muchas cosas y todas buenas. Salimos campeones con la Primera y pudimos concretar el proyecto de las Divisiones Menores e Infantiles. La verdad es que estamos muy contentos con el trabajo realizado y con cómo se nos están dando las cosas. Ojalá podamos seguir igual. A las ganas para que esto sea así, las tenemos.  

 

-Después de la cocina, ¿cuál es el próximo proyecto que les gustaría encarar?

Nuestro máximo deseo es el de tener una cancha propia y hasta un gimnasio. Hoy por hoy estamos obligados alquilar los espacios para poder entrenar con todas las categorías. Eso no lleva a hacer una inversión grande. Además, claro, de que nos quita ciertas posibilidades de crecimiento. Teniendo nuestro propio lugar y haciendo uso de nuestros espacios podríamos mejorar en todo sentido. Desde  a lo que a trabajo se refiere como así también en lo emocional. Por ejemplo, lograríamos un mayor sentido de pertenencia. Hoy por hoy tanto los chicos como los grandes lo tienen, pero con nuestro lugar esto se vería potenciado al máximo. La ilusión que tenemos en torno a esto es mucha pero las ganas son aún más.