Fútbol

La nueva vida del delantero chileno Raúl Becerra en Bangladesh

"En 2019 marqué 18 tantos en Ecuador, fui segundo goleador del torneo y nunca se me mencionó como opción para la Roja", dice el atacante.  

Becerra tiene nueva vida futbolística.
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Raúl Becerra, delantero argentino de madre chilena, pasó por Everton e Iquique entre 2016 y 2018. En suelo nacional no pudo repetir las grandes campañas que tuvo en Deportivo Cuenca de Ecuador y por lo mismo decidió regresar a ese equipo en 2019. Allí, marcó 18 goles y terminó siendo el segundo mejor anotador del torneo.

Hoy, con 33 años, Becerra vive un dulce presente en el Bashundhara Kings, equipo de la exótica liga de Bangladesh. En Asia, el ex futbolista de Colón de Santa Fe ha tenido un rendimiento sobresaliente: lleva ocho goles en 10 partidos y ya ganó una copa, la Federation Cup.

"Estoy bien, gracias a Dios. Terminé bien el año pasado y este lo arranqué mucho mejor. Ganamos una copa, estoy marcando goles y ya estoy acostumbrado a la vida de acá", cuenta Becerra en diálogo con AS Chile.

"Bangladesh es un país con mucha gente, se ve siempre a hartas personas en la calle trabajando. Se independizó hace poco y está en evolución. Si me preguntas qué me sorprendió, te diría que los rickshaw, que es una especie de bicicleta que tiene asientos atrás, es como el transporte típico de acá. Lo otro es que rezan cinco veces al día por el islam, pero más allá de eso mi vida no cambió. El futbolista debe mantener sus hábitos siempre, yo tengo buena alimentación y soy muy casero", agregó el ex Everton.

 

- ¿Cómo llegó a una liga tan "exótica" como Bangladesh?

- Vine a Qatar el año pasado y me fue bien, pero la pandemia cambió todo. Siempre quise quedarme en la zona, a mis 33 años quería hacer una diferencia en lo económico, aunque en lo deportivo también siempre apunto a seguir competiendo. Tuve algunas opciones para quedarme en Qatar, pero esta chance fue la mejor que tuve. Es un fútbol que no se conoce mucho, es una liga nueva y un poco menor a lo que era Qatar. Se juega de forma más física y más directa, pero estoy feliz.

 

- ¿Su idea es quedarse allá por mucho tiempo?

- Sí, como te decía, quiero hacer una diferencia en lo económico. El fútbol es de momentos y este está muy bueno. Ahora, si puedo volver a Sudamérica a un club competitivo, voy feliz.

 

- ¿Cómo recuerda sus pasos por Everton e Iquique?

- Fue un paso no tan bueno desde lo numérico. Yo quería convertir muchos goles y seguir con la racha que tenía en Ecuador, pero igual fue una linda experiencia. La de Viña del Mar fue mucho mejor, en Everton tuvimos un equipo competitivo y peleamos hasta el final por el título. En Iquique fue diferente, era un equipo más en proyección. Hoy tiene un estadio hermoso, pero a mí no me tocó vivir eso. De todas formas, me quedó la visión de un fútbol muy lindo, muy estructurado y donde se intenta jugar bien. Los campos son modernos y siempre hay innovación en lo táctico. Ojalá pueda volver a tener una chance en Chile.

 

- ¿Por qué cree que no pudo marcar tantos goles en Chile como sí lo hizo en Ecuador?

- Tuve un buen torneo a nivel personal en Ecuador y pensé que tendría la misma continuidad. En Cuenca jugábamos con un 4-3-3, con punteros con alta capacidad de asistencias, pero en Chile me tocó estar en equipos que no jugaban mucho para el "9". En Everton tuve que ser más pivoteador y jugar de espaldas. Creo que tuve posibilidades y no me pude adaptar a ese cambio que necesitaba el equipo. Y en Iquique, el club venía de un año bueno, con el máximo asistidor que era Gonzalo Bustamante, pero hubo cambios. Jugamos con punteros que no eran punteros, sino más bien volantes. Nos costó la adaptación y en esa adaptación se nos fue el tiempo.

 

- En Chile usted dijo que quería llegar a la Roja y todavía se está buscando un "9". ¿Sigue con esa ilusión?

- A esta edad no creo que me den una chance. Lo que podría decir es que en 2019 fui el segundo goleador del torneo ecuatoriano con 18 tantos y nunca se me nombró como una posibilidad. Si en ese momento no pensaron en mí, es porque realmente no tenía que ir. Me hubiese encantado tener una opción en la Roja y haber compartido con todos esos jugadores de élite. Hoy están Eduardo Vargas, Felipe Mora y es difícil que piensen en mí. En algún momento pude haber sido una opción para partidos en altitud, como Ecuador y Bolivia, pero no se dio.