Río Gallegos

La emergencia ambiental actual desde la perspectiva de quien impulsó la primera

Carlos Albrieu es magíster en Biología, docente universitario, ambientalista y ex diputado por el pueblo. Trabaja con la problemática del vaciadero desde el 2004 y fue quien presentó la emergencia ambiental circunstancial de 2015. En diálogo con Tiempo FM brindó sus perspectivas del contexto actual, que da cuenta de falta de gestión, planificación y presupuesto.

Carlos Albrieu.
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Los derechos a la salud, un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano, fueron los pilares de la solicitud de Albrieu en agosto de 2015. Los trabajadores del sistema de recolección iniciaron medidas de fuerza que generaron un marco totalmente insalubre, con una ciudad atestada de basura. Pero esta emergencia que comenzó con Cantín y se ejecutó con Grasso “era necesaria para sanear una situación puntual” explicó el ex Diputado por el pueblo.

La ciudad se encuentra en emergencia ambiental nuevamente desde el año pasado, pero en la actualidad no hay medidas de fuerza vigentes desde el sector municipal. Los vecinos denuncian inconsistencias en el servicio público y la basura está a la vista. La emergencia presentada por Albrieu permitía solicitar apoyo a otras instituciones y redestinar fondos para poder pagar el alquiler de maquinaria, en otras palabras, activar los mecanismos para que se solucione la problemática, y se decretó durante 60 días.

El crecimiento poblacional, la falta de planeación del mismo y un acotado presupuesto dieron como resultado falta de maquinaria, un vaciadero que quedó chico y la espera de una nueva planta que no llega, cloacas desbordadas, una costanera con sangre de frigoríficos y sobrepoblación canina. “Giubetich no recibió fondos nacionales en los últimos 4 años” denunció Albrieu. El ex Diputado por el pueblo explicó que “Ni GIRSU, ni Ambiente, ni ninguno de nuestros legisladores pudo avanzar”, lo que agravó estas problemáticas.

Desde su visión, el Intendente electo va a tener que “salir a buscar fondos”. El magíster considera que hace falta trabajar en proyectos para presentar en nación y así poder ejecutarlos, pero para ello, hace falta tener un diagnóstico crítico de la situación actual. Recordó que hace 34 años, en el centenario de la ciudad, cuando Río Gallegos contaba con menos de la mitad de la población actual, se denunciaba que los camiones recolectores eran insuficientes y sumaban 5. “El fin de semana pasado había sólo 2, necesitamos reparar, poner en marcha para cubrir las necesidades”.

Sobre la nueva planta de transferencia, camino a Punta Loyola, Albrieu consideró que existieron avances importantes, pero que falta mucho para poder ponerla en marcha. Mientras se resuelve la instalación de las maquinarias y su funcionamiento, lo que el ambientalista define como el primer factor problemático del basural sigue sucediendo. “Estamos con quemas permanentes y los arrastres de esos humos generados por los combustibles que lleva la basura contaminan a todos los vecinos” detalló.

También destacó el riesgo que los límites del basural están desdibujados y no han tenido el tratamiento adecuado al crecimiento poblacional. La cantera, que ya resulta obsoleta “se usó para tapar e ir rellenando y saneando en capas, pero sin sistemas de venteo de gases por lo que se generan burbujas de gas desde la descomposición” explicó el ex Diputado por el pueblo y esto puede derivar en explosiones, poniendo en riesgo a las personas que trabajan, asisten y viven por la zona.

Además de basura, frigoríficos y cloacas

La semana pasada este medio explicaba cómo las pezuñas y la sangre producida por los frigoríficos no entran en la categoría desechos peligrosos. El magíster en biología explicó que esto no significa que no sean contaminantes. En referencia a la sangre, que según las empresas se ha reducido a un 20 % y obtiene el tratamiento necesario para no generar peligro en la población, explicó que la fuerza de la marea diluye estos residuos animales, por lo que es de rápida recuperación.

“Pero no por eso debería estar en la zona costera” sentenció, ya que es una zona de recreación de Río Gallegos. “Como ciudadano y usuario de la costanera, no acepto eso, al ser una zona de esparcimiento, los niños podrían contaminarse” explicó Albrieu. Esta problemática se replica en muchos barrios con afluentes cloacales.

Según la OMS, las aguas servidas sin control pueden generar enfermedades diarreicas agudas, disentería, parasitosis intestinal y hasta hepatitis A y la mejor prevención es un crecimiento poblacional organizado y una urbanización constante. El ex Diputado por el pueblo puso la atención en las cañerías y el líquido que pueden transportar esas cañerías. “En muchas zonas se tapa rápidamente y requiere un mantenimiento permanente del municipio para mantenerlo activo” describió.

El municipio técnicamente no puede” concluyó tajante Carlos Albrieu, alertando sobre la necesidad de nuevos ejes de trabajo para ir recuperando los espacios de la ciudad, cambiar los sistemas de recolección y mantener como eje una ayuda de la comunidad para poder “salir de esto”, que es nuevamente, una emergencia ambiental.