Increíble

La conmovedora historia de dos hermanas gemelas que se conocieron a los 50 años

Las mujeres habían sido separadas pocos días después de su nacimiento y se criaron junto a familias adoptivas. Dolores vivió en Neuquén y Mirta en la localidad de Moreno.

La conmovedora historia de dos hermanas gemelas que se conocieron a los 50 años
La conmovedora historia de dos hermanas gemelas que se conocieron a los 50 años
COMPARTÍ ESTA NOTA

Hace pocos días, se cumplieron 10 años del conmovedor encuentro que tuvieron dos hermanas gemelas, que recién se pudieron conocer a los 50 años. Las protagonistas de esta historia fueron María Dolores Sosa Fernández, que vivía en la provincia de Neuquén, y Mirta Elizabeth Santos, quién residía en la localidad de Moreno, en la provincia de Buenos Aires.

Todo comenzó en el año 2008, cuando Dolores, una profesora de un colegio secundario de Neuquén, se enteró de un secreto familiar que le habían ocultado toda su vida. Su prima le dijo en un bar que no era hija biológica de sus padres y que además tenía una hermana. Sin embargo, nadie sabía qué había pasado con su gemela, por lo que Dolores intentó encontrarla, aunque sin éxito.

Dos años más tarde, muchos amigos de Dolores la contactaron para pregunarle por qué había aparecido en televisión, en medio de un reclamo en la localidad de Moreno. Ella consiguió el video y se dio cuenta que, efectivamente, había una mujer idéntica hablando desde Buenos Aires. Tenía que ser su hermana.

Inmediatamente, lograron contactarse con el sacerdote que estaba a cargo de la parroquia que se veía de fondo en la nota transmitida en televisión. El hombre, en un principio, se mostró incrédulo, pero no dudó cuando escuchó la voz de Dolores. Era exactamente la misma que la de Mirta Santos, una vecina “de toda la vida”. Por eso, el cura le pidió a Dolores que le grabara un video para que él, junto a otra catequista, se lo mostraran a su hermana.

El primer encuentro de las gemelas

El 28 de mayo del 2010, Mirta llamó por teléfono a Dolores y se emocionaron al contactarse por primera vez. En junio de ese año, ambas se conocieron en Buenos Aires y pasaron juntas muchos días conmovderos. Actualmente, continúan viéndose cada vez que pueden y hablan casi todos los días. Aún conservan la ilusión de conocer la identidad de su madre biológica.

 

 

COMENTÁ