Se cansó

Juan pateó el tablero

El reconocido vecino del barrio San Benito decidió ayer dejar de ejercer su rol como presidente de la junta vecinal, asegurando que la impotencia de no conseguir lo que gestiona para los vecinos lo venció. Además, decidió cuidar su salud.

Juan Romero decidió dar un paso al costado.
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No hay vecino de Río Gallegos que no conozca del incansable trabajo de Juan Romero en el barrio San Benito.

Desinteresadamente, abrió un comedor barrial en su propia casa y desde hace años alimenta a los más necesitados del sector, combatiendo contra las necesidades de muchos y contra los “vivos” que una y otra vez se acercan cuando no lo necesitan o para sacar rédito político de una foto con él.

Yo acá los conozco a todos. Sé quién necesita y quién se quiere hacer el vivo”, le relató Juan hace ya un largo tiempo a este mismo medio, cuando su trabajo ya era reconocido y cuando muchos ya empezaban a acercarse por interés, complicando su loable labor diaria para familias enteras que dependen de su iniciativa para poder comer cada día.

Cientos y cientos de vecinos de la zona pasaron por el comedor de Juan, que funcionó y que también cerró por etapas, pero que siempre lo tuvo volviendo para hacer todavía más lugar al enorme corazón que ya tiene.

El desafío

Pero la vida de Juan, siempre tan activa y solidaria, lo tuvo afrontando un nuevo desafío, presentándose como presidente en una de las listas para la junta vecinal del populoso barrio el año pasado.
Y las ganó con autoridad para encarar un nuevo desafío en su vida, que lo tuvo dejando la piel para beneficio de los vecinos.

Sin embargo, las cosas comenzaron a complicarse. Pasaron las elecciones, la llegada a quienes tienen poder de decisión parece haberse complicado y Juan decidió patear el tablero, días después de haber tenido un complicado episodio de salud, tras haberse automedicado con “diclofenac” para seguir gestionando ayuda y terminando en el hospital por una reacción alérgica.

Y eso parece haber cambiado el pensamiento de Juan o al menos haber hecho un “click” que lo llevó a tomar la decisión de alejarse de su rol de presidente de la junta vecinal.

Y el anuncio lo hizo ayer por la mañana, vía Facebook, como tantos otros que ya realizó por la red social, aprovechando que es una de las vías de comunicación más utilizada por los vecinos de la ciudad.

Allí, indicó: “Creo que lo mejor es dar un paso al costado en todo y dedicarme a lo que el Sr. puso en mi camino, dedicarme a quienes cuando abren mis ojos están y también están cuando los cierro. La felicidad que siento con ellos es algo que me gustaría que todos lo tengan. En mi hogar hay Amor y paz siempre”.

Pero eso no terminó allí, porque luego agregó: “Amo al Sr. Jesús por darme esto tan bello y que hoy mi corazón solo siente. Tengo que aprovechar más de la vida y es porque los años están pasando más rápido que nunca”.

El mensaje tuvo agradecimientos para quienes lo ayudaron en su tarea, asegurando que no hay marcha atrás con su decisión: “Los que me acompañaron estos 8 años pueden dar fe de mi humildad y mis intenciones de solo dar ayuda. A los primeros años costó y mucho. Porque había poca solidaridad pero gracias a Dios hoy en muchos puntos de la ciudad hay corazones solidarios”.

Nada fácil

Según comentó Juan en las últimas horas, la decisión llegó en parte por su salud y en parte por lo complicado que se le hace llegar a la clase política para conseguir ayuda para los vecinos.

“Tuve algunas complicaciones de salud y cuando uno está muy mal, pone los pies en la tierra”, contó Juan que decidió alejarse de la actividad en la junta vecinal para priorizar su vida familiar.

Según contó, se decidió porque lo necesitan su mujer y sus dos hijos.

Contó entre los suyos que el rol de presidente de la junta vecinal lo aceleró y mucho más al no conseguir las cosas, algo que, según dijo “molesta mucho”.

Juan dijo que quiere tomarse un tiempo para él y sus hijos, asegurando que no hay marcha atrás con la decisión porque “no se puede”, afirmando que tampoco quiere usar a la junta vecinal para algo político, como muchos quieren que se use.

Dijo que la política “usó al vecino”, afirmando que finalmente consiguió más cosas para los vecinos estando fuera de la junta vecinal que cuando estuvo adentro.

Comentó que presentó más de 30 notas de pedido de ayuda desde la junta vecinal, sin respuestas, indicando que así se termina enfermando y que no es lo que quiere.

Además, dijo que la pandemia y la cuarentena “les vino bien a muchos” para no darle respuesta a los vecinos de los barrios de la ciudad, generando la impotencia de “querer y no poder”.