Ciclo lectivo

Género UNPA: La comisión apunta a un 2020 con capacitaciones e intervención

La universidad patagónica comienza un nuevo ciclo lectivo. Con avance social, legislativo y trayectoria institucional para seguir trabajando una casa de altos estudios más igualitaria, la comisión asesora en cuestiones de género tendrá como ejes intervenciones sin punitivismo, con perspectiva de derechos, capacitación para deconstruir la violencia machista, cupos laborales y difusión.  

Comisión de género de la UNPA
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Para conocer los lineamientos, luego de tres años de trabajo en materia de género en la universidad pública de Santa Cruz, TiempoSur dialogó con Viviana Beatriz Sargiotto, directora de la Escuela de Educación de la UNPA-UACO. La docente destacó que falta mucho por hacer, pero que las líneas de acción están definidas y el cuerpo integrado por expertos y referentes de todas las unidades de gestión está listo para otro año de trabajo.

El diagnóstico de Sargiotto en cuanto al trabajo realizado es positivo. Desde la creación de la comisión en 2017, la redacción de Protocolo de Actuación Institucional en 2018 y un año atravesado por la Ley Micaela en 2019, el camino iniciado para generar más oportunidades y menos violencias a las mujeres y comunidad LGTB “ha representado un impacto institucional muy grande”. El año pasado atendieron más de 25 casos y cientos de consultas. El espacio de contacto, seguro y anónimo es a través del correo electrónico [email protected].

 

Acción y denuncias

También han impulsado propuestas como las del banco rojo y acompañado marchas en pedidos de justicia por las santacruceñas cuyas muertes no han sido resueltas. El fallecimiento de Zulma Malvar impactó de lleno en la comunidad universitaria de la Unidad Académica San Julián. Pero uno de los puntos más fuertes y sin precedentes en estas latitudes fue la atención de denuncias. Desde el cuerpo precisaron que no son justicia ni tienen ánimos punitivos, sino educativos y de generar espacios libres de violencia.

“Algo que caracteriza a nuestra universidad respecto de otras es que han aparecido casos muy diversos”, precisó Viviana. Mientras que en otras casas de altos estudios predominan las denuncias de estudiantes y docentes y estudiantes entre sí, los casos sureños incluyen también a no docentes y gestores institucionales. ”Está muy marcada la forma de organización política, económica religiosa y social que instala la idea de la autoridad y liderazgo del varón y su predominio sobre las mujeres y demás identidades”, amplió la docente, explicando el gen de las violencias machistas.

 

Educar para sanar

Luego de la adhesión de la UNPA a la Ley Micaela, que establece capacitación obligatoria en materia de género a todos los poderes del estado la casa de altos estudios inició cursos y charlas. En junio del año pasado las sedes de Caleta Olivia y Río Gallegos vivieron formaciones presenciales a cargo de la Dra. Florencia Rovetto y la Lic. Noelia Figueroa, de la universidad de Rosario y RUGE, la Red Universitaria de Género. Las mismas se ofrecieron en San Julián y Río Turbio de forma virtual. En este ciclo, la primer capacitación será sobre nuevas masculinidades y qué hacer con los agresores. “Hay que pensar en no volver atrás con derechos, el derecho al estudio está garantizado, por ejemplo, al margen de las medidas que haya que tomar con un agresor para evitar el contacto”, explicó la referente de la comisión.

La perspectiva de género es transversal, un ejercicio aplicable a todos los ámbitos. Por ello también se buscará que los feminismos sean estudio de grado y posgrado, con presencia en las asignaturas. Sargiotto adelantó que están iniciando los pasos de un convenio con otras universidades para generar oferta académica, una diplomatura superior en género. “Tenemos claro que queremos implementarlo, ya está en tratativas”, explicó. La institucionalización de estos contenidos avanza, la primer tesis en lenguaje inclusivo presentada en diciembre del año pasado en la UARG por la licenciada en Comunicación Social Jessica Romero es un ejemplo de ello.

 

Cupo laboral travesti trans para ampliar derechos

El cupo y las becas para las identidades trans travestis será otro desafío. “Los motivos para impulsar estas acciones son que el 86% de ese colectivo ejerce la prostitución y tienen un promedio de vida de 35 años. Es claramente una población vulnerable, vulnerada y éstas son políticas de igualdad”, detalló Viviana Beatriz Sargiotto. La docente universitaria explicó que estas acciones darían mayor acceso a la educación y el trabajo, reconociendo las desigualdades y permitiendo que las personas con estas identidades tengan acceso al derecho de la educación y el trabajo. El proyecto de ley para la provincia de Santa Cruz con el mismo objetivo se presentó por primera vez en 2016, sin tratamiento se volvió a impulsar en 2018 y aún descansa en la Cámara de Diputados.

 

Difusión como eje

“La difusión es fundamental, el protocolo crea un espacio de escucha y hay que seguir aclarando lo que es, muchos lo toman como un procedimiento jurídico o administrativo y somos un espacio sororo, de escucha”, agregó la referente. La comisión asesora en cuestiones de género de la UNPA considera que ésta será otra de las líneas de trabajo del 2020. El año pasado se presentó un proyecto para obtener presupuesto destinado a creación o difusión de protocolos para que cada una de las personas que forma parte de la universidad pública y gratuita de la Patagonia Austral conozca sus derechos y cómo defenderlos.

Para lograr los objetivos de una universidad más equitativa, este trabajo continuará siendo vinculado con extensión, investigación y los consejos de las escuelas. Se busca establecer líneas de proyección, una política institucional que llegue a las cuatro unidades académicas, a cada persona dentro de la comunidad universitaria, generando una casa de altos estudios que sea cuna de profesionales y fuentes laborales en un marco de derechos, tal como propone la comisión.

El ejercicio de género será educar para cuestionar al patriarcado, “esa organización, estructura, matriz cultural”, define Sargiotto, “que genera desigualdad, que nos hace retroceder y en la eliminación de misoginia, homofobia y transfobia, que se logra con deconstrucción”, concluyó la docente universitaria.