Un público difícil

Fútbol en el barrio

Hace ya un tiempo el fútbol se juega, literalmente, en los barrios. Algunas canchas casi desconocidas para el público futbolero se han convertido en sede de los campeonatos que alimentan la pasión por la redonda, así también, de la miseria humana. Alto consumo de alcohol, basura adentro y afuera del alambrado y paredones de viviendas orinados, algunas de las situaciones comunes. Algunos vecinos alzan la voz.

“Se junta la gente pero no deja limpio” (C.Robledo)
COMPARTÍ ESTA NOTA

A lo largo de la pandemia, si algo faltó en el país y la provincia, fue una política que atienda las necesidades de la sociedad en materia deportiva y recreacional. En Río Gallegos hay deportes que se están muriendo lentamente con el paso del tiempo ante la falta de respuestas y decisiones, y algunas actividades se mantienen por su propio peso y la falta de control, porque si vamos al caso hasta no hace mucho tiempo todo tipo de actividad deportiva que promueva el contacto se encontraba vedada, pero aun así la necesidad pudo más y ya hace un tiempo se comienza a ver la práctica de algunas actividades de manera casi normal.

Los campeonatos de fútbol tal como los conocemos están suspendidos, aunque desde hace varios meses, en algunas de las canchas que se ubican en los barrios de la ciudad se desarrollan campeonatos organizados por unas pocas personas y que convocan a un buen número de público. Los Lolos, cancha Choppers, cancha Sur 87, ADOEM, entre otras son algunos de los estadios que albergan a los fanáticos. En todas, en mayor o menor medida se viven similares situaciones que tienen que ver con el desorden y el descontrol por parte de las autoridades competentes.

Uno de los barrios que alertó sobre esta situación fue el sector conocido como Juan Pablo II, desde donde a través de su referente se contactaron con los directivos del Club Sur 87, propietarios de la cancha ubicada en Olegario Sierpe y Sargento Riquelme, para buscar una solución a la importante presencia de basura que se puede observar luego de cada fin de semana y los más de 12 partidos de fútbol disputados. “Hace tres fines de semanas se junta bastante gente y no están dejando limpio. Este último fin de semana dejaron botellas rotas, mucha basura tirada”, repasó María, referente del barrio, quien además lamentó: “De por sí es costumbre de la gente ir a tirar basura a la vereda de la cancha. Ya estamos un poco cansados de mandar a limpiar o mismo la gente del club se ha encargado de la limpieza en alguna oportunidad, pero ahora con los encuentros en fin de semana están dejando mucha mugre, botellas rotas que son un peligro para los chicos que juegan en el predio”.

La vecina confirmó que se comunicaron con referentes del club para plantear la problemática. “Se comprometieron que hoy (por ayer) iban a limpiar, pero también se comunicaron con los organizadores del torneo para que sean responsables”, contó al mencionar que “nos preocupa mucho la ingesta de alcohol. Los vecinos están preocupados porque salen a toda velocidad y es un peligro. Alguien debería controlar el consumo”.

Carlos, vecino lindante a la cancha, remarcó que a “lo largo de todo el día durante los fines de semana utilizan los paredones de alrededores para orinar. Uno no pude dejar que los nenes o las nenas salgan a jugar tranquilos porque estos muchachos se la pasan en el baño producto de la gran cantidad de alcohol que consumen”. En este sentido, la vecina referente manifestó: “Los vecinos aledaños a la cancha se ven afectados por este tema y exigen que pongan baños químicos cuando realicen encuentros” y cerró: “En realidad hasta control policial debe haber, eso es lo establecido cuando organizan algún evento, pero bueno, está bien que los vecinos nos hagan saber los problemas que traen los encuentros desorganizados”.


COMENTARIOS