Tarifas

Finalmente la Biblioteca Rosita Llauquen recibirá asistencia económica

Luego de que la semana pasada sufriera la quita del mediador de gas por falta de pago, desde la comisión directiva confirmaron la asistencia económica del MDS.

La biblioteca volverá a tener el medidor de gas.
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Durante el fin de semana dimos a conocer la difícil situación que le toca atravesar, una vez más, a la Biblioteca Popular Rosita Llauquen, la cual a lo largo de sus 22 años de convivencia en la comunidad aún no ha podido lograr la sede propia, por lo que actualmente debe afrontar el pago de un alquiler en el barrio Belgrano de nuestra ciudad. Como habíamos mencionado, esta situación, sumada a los altos costos en las tarifas de luz y gas, ha hecho que durante los últimos meses la economía del espacio se vea comprometida, pero sobre todo su correcto funcionamiento.

Tal como expresara a TiempoSur el presidente de la comisión directiva, Juan Alvarado, actualmente la biblioteca mantiene sus puertas abiertas gracias a la colaboración de los vecinos y la ocasional asistencia del Estado municipal y provincial, aunque en esta ocasión han destacado el acompañamiento de Ministerio de Desarrollo Social, ya que desde el organismo han asistido en las últimas semanas con insumos indispensables para la contención de los más pequeños, pero además, en el día de ayer, han confirmado la asistencia económica para poder hacer frente a la deuda que la biblioteca tiene con Camuzzi Gas del Sur. Según adelantó el referente barrial en esta ocasión, “se comunicaron telefónicamente en el día de hoy (por ayer) para confirmarnos la colaboración”, algo que generará cierto alivio en los responsables de la institución que igualmente continuarán en la organización de distintas actividades que ayuden a la generación de ingresos.

Alvarado remarcó que “si todo sale bien vamos a hacer frente al pago de las boletas, inmediatamente la empresa autorizará la reconexión y vienen a poner nuevamente el medidor”.

Si bien desde hoy se espera el alivio por lo menos en cuanto a las tarifas se refiere, el presidente de la comisión directiva comentó que igualmente apelarán a la colaboración del vecino, aunque aclaró: “Nosotros no pedimos dinero, lo que sí, si los vecinos nos pueden ayudar con cosas para la merienda como leches, galletas, chocolatada; siempre nos sirve para los chicos. Pueden ser también guardapolvos o útiles escolares que también nos piden los vecinos”.

Vale la pena mencionar que el espacio funciona en calles Francisco Ferrada y La Paz del barrio Belgrano, donde las familias pueden acceder a clases de apoyo escolar, talleres de arte y recreativos, controles sanitarios. En el caso de los más pequeños hay que remarcar que han logrado la organización de su propio equipo de futbol, el cual también utiliza las instalaciones de la biblioteca.