Básquet

Final temprano y más experiencia para Aredes

Hace unas semanas la AdC decretó el final para todas sus competencias. Los grandes entonces se quedaron sin la posibilidad de terminar la temporada que había sido suspendida en marzo último. También los chicos. Y entre éstos, Catriel Aredes, quien desde hace un par de años ya se encuentra en Córdoba, jugando para Atenas. El ex San Miguel participó en diez de los 25 partidos que disputó el Griego. 

Con el Griego fue titular en tres de los diez partidos que jugó.
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Por más buena voluntad que hubo, de todas las partes, finalmente el desenlace fue el no deseado. La Liga Nacional, y su complementaria la Liga de Desarrollo, fueron canceladas. Vale la pena recordar que ambas competencias habían entrado en un parate momentáneo. La idea de la AdC era volver pronto a la acción. Sin embargo, el Coronavirus, tenía preparado otros planes para el básquet argentino.

La crisis sanitaria se fue prolongando, tanto como la cuarentena. Tres meses después de lo que fue el alto de estas competencias, la AdC tuvo que tomar una drástica determinación. En lo que respecta a la parte deportiva, claro. Había habido un intento de continuar con la temporada, jugando sólo la parte final del torneo. Con los mejores equipos de una fase regular que se dio por finalizada por anticipado. Algo similar a lo que su par, la ACB, hizo en España. Pero lo que resultó y bien en el Viejo Continente no se pudo realizar en esta parte del mundo. Una realidad diferente de la situación lo impidió. Los dirigentes del básquet nacional, en uno de sus últimos encuentros virtuales, decidieron por unanimidad la finalización de los campeonatos que quedaban por definirse. Empujados no sólo por cuestiones deportivas sino también económicas y financieras.

Se terminaron entonces las especulaciones. También la incertidumbre y, desde ya, los entrenamientos en línea. Al menos por un tiempo. Los jugadores, tanto mayores como menores, se encuentran ahora de receso. Oficial, por cierto.

Uno de los que, entonces, se despidió antes de la temporada fue Catriel Aredes. El ex San Miguel estaba jugando su segunda temporada con Atenas de Córdoba. Lo hacía en la competencia reservada para los canteranos de los equipos que forman parte de la elite del básquet de nuestro país.

Pese a lo prematuro del final, y la manera en que pasó todo, el balance para el riogalleguense fue totalmente positivo. Si hasta se dio el lujo de entrenar con el equipo profesional del Griego. Ni que hablar que cuando le tocó saltar al parqué, ya sea en la propia Liga de Desarrollo, en el torneo local o bien en el provincial, lo hizo siempre acorde a las expectativas. A las propias y también a las ajenas. Sobre todo pensando en el medio competitivo en el que se mueve ahora. Desde que llegó a La Docta, el objetivo de Aredes fue sumar experiencia. Vaya que lo hizo en estos dos años que hace que viste de verde. Temporadas en las que le tocó vivir cosas nuevas. Desde el entrenamiento hasta la competencia. Con respecto a esto último pasó de jugar salteado, por la realidad competitiva de la Patagonia, a hacerlo con frecuencia. Una vez por semana y, a veces, más todavía. También lo que cambió es el nivel de juego. Puertas para adentro, teniendo que pelear un puesto con un plantel más largo y parejo, y para afuera, con rivales de mucha experiencia y peso basquebolístico. Como si esto no fuera suficiente, tuvo que cambiar casi su manera de jugar. En Atenas, Aredes, se convirtió en un jugador más de rol. Dejó de ser el todoterreno de San Miguel.

Pese a los grandes cambios, con mudanza incluida, el ex Selección de Santa Cruz se las ingenió para abrirse camino. Y, lo que es más difícil aún en ese medio, lograr mantenerse. Si lo consiguió fue por su humildad y su apego al trabajo. También por la pasión que siente por lo que hace. Por el juego. Por el básquet.

 

La campaña

En la inconclusa temporada 2019-2020, Atenas jugó 25 partidos. A mediados de marzo pasado, cuando se interrumpió el campeonato, el Griego ocupaba la 15° posición en la tabla. Esto, producto de diez victorias y quince derrotas. En condición de local disputó diez cotejos, terminando con un récord negativo de 3 y 7. Como visitante jugó más y también aumentó el número de victorias y derrotas. Éstas fueron de 7 y 8, respectivamente.

A nivel individual, Aredes participó de diez partidos a lo largo de esta fallida temporada. La mayoría de los encuentros que disputó fue como local. A la ruta salió una sola vez. Fue cuando, escala en Buenos Aires, terminó en esta ciudad para enfrentar a un viejo conocido suyo, Hispano Americano. En tres de los diez partidos arrancó en el parqué. En los otros, lo hizo en el banco.

Contra el Celeste jugó sólo el partido que se llevó a cabo en el Tito Wilson. Es que cuando los dirigidos por José Luis García visitaron el Cerutti, Aredes se encontraba en Mar del Plata jugando la final del Campeonato Argentino U-19. En ese entonces, el Griego se presentó con un equipo alternativo al encuentro liguero.

Los resultados de los partidos en los que estuvo presente el riogalleguense, fueron los siguientes:

3° Fecha

Atenas 77 – Quimsa 84

6° Fecha

Atenas 88 – Argentino 69

8° Fecha

Atenas 56 – Weber Bahía 63

11° Fecha

Atenas 94 – Instituto 106

12° Fecha

Atenas 79 – Boca 87

15° Fecha

Atenas 86 – Libertad 89

16° Fecha

Obras 91 – Atenas 74

17° Fecha 

Hispano  53 – Atenas 106

20° Fecha

Atenas 88 – Gimnasia 94

21° Fecha

Atenas 84 – La Unión 97

Los números personales de Aredes, durante la temporada y en promedio, fueron éstos: 17.22 minutos, 6.7 puntos, 2.9 rebotes y 1.7 asistencias.

Sin competencia, Aredes se volvió a Río Gallegos para pasar la cuarentena junto a su familia. Aislado del básquet, extraña el picar la pelota y tirar al aro. En la capital provincial pasa sus días deseando recuperar la libertad para hacer lo que más le gusta. Está esperando volver a Córdoba pero, principalmente, al parqué.