Salud

“Fase cero”, qué pasó con el Hospital Militar y qué sucederá después del 20 de septiembre

Autoridades de la cartera de Salud respondieron preguntas de más de 40 cronistas de la provincia. La autocrítica a los funcionarios, los fondos gastados a la fecha por la pandemia y el insistente pedido de responsabilidad individual.

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La primera conferencia de prensa del Ministerio de Salud se realizó ayer mediante modalidad virtual con  periodistas de toda la provincia, luego de transcurridos casi dos meses del brote por COVID-19 en Río Gallegos, datado el 14 de julio.

Cada cronista -había más de 40- podía realizar una pregunta que podría ser contestada por el ministro Claudio García, el ex ministro Juan Carlos Nadalich, Ignacio Suárez Moré, secretario de Estado de Salud Pública; Laura Beveraggi, subsecretaria de Coordinación de Hospitales y Ezequiel Verbes, secretario de Estado de Articulación y Monitoreo.

En una de las decenas de preguntas realizadas, que a continuación detallamos algunas, se le consultó por lo que sucederá con las empresas que producen cereza en este contexto de pandemia.

Luego de explicar que las empresas deben realizar todos los protocolos, Suárez Moré advirtió, en relación a un brote en el interior provincial, que “no queremos tomar más medidas para llegar a Fase cero, que sería caótico”. Luego apuntó a la responsabilidad individual.

-¿Qué medidas analizan para luego del 20 de septiembre, de no bajar la cantidad de casos?

Realizamos acciones hacia la comunidad sanitaria de nivel ejecutivo y ponemos especial énfasis en lo que se refiere a aislamiento como la medida principal de trabajo que favorece la prevención. Tuvimos una conferencia con COFESA –Consejo Federal de Salud- con los ministros y Ginés destacó la prevención, el aislamiento o distanciamiento de acuerdo a cada etapa como el principal elemento de la sociedad para abordar la crisis de los brotes epidemiológicos. Por eso el mecanismo de aislamiento social, cuidado, prevención, elemento de protección personal, higiene de manos y una rápida acción en los casos sospechosos y positivos, son los ejes principales.

En Río Gallegos nos centramos en el aislamiento preventivo,  y cada acción es esencial pero es importante la responsabilidad social de la persona de quien tiene el riesgo de poder estar contagiando.

 

-¿Existe un trabajo en conjunto con las provincias patagónicas?

El esfuerzo en el COFESA es tratar de articular con las regiones. Lo más claro es que aprendimos a poder organizar una conducción que permita la distribución de insumos, que siempre son escasos en situaciones como esta, como cuando sucedió la pandemia del H1N1. Mañana va a desarrollarse el COFESA regional, que tiene ciertas características similares, ya que no es lo mismo el NOA que la Patagonia en donde se desarrolla la pandemia además de las características demográficas.

-¿Cuál es el presupuesto asignado a la emergencia por COVID-19 y cuánto se destinó?

La inversión realizada hasta ahora desde el inicio de la pandemia es 407 millones de pesos, entre equipo, personal e inversión en pago de guardias adicionales a personal de salud que tienen una carga permanente,   prácticamente sin reemplazo.  En personal se destinó 26 millones de pesos y 85 millones para guardias de personal sanitario.

 

-¿Zona norte podría llegar a recibir pacientes como sucedió en el caso del Samic de El Calafate a donde se derivaron pacientes de Río Gallegos?

Si bien a la fecha no tenemos muchos casos confirmados en zona norte y la demanda de camas hospitalarias no es como en Río Gallegos, entendemos que por cercanía y continuidad, como Comodoro Rivadavia y Rada Tilly que están muy próximas a Caleta Olivia … y si Caleta está en una situación en la que pueda garantizar cobertura y apoyo, indudablemente que lo haremos, pero sin afectar la capacidad instalada para los santacruceños. En Río Gallegos la realidad no permite pensar que no solo El Calafate es para derivar pacientes, sino Caleta u otras ciudades puedan llegar a ser, en la medida de que los pacientes se deriven en el nivel de complejidad de cobertura que necesiten esos pacientes.

Como comunidad debemos preguntarnos de qué lado estamos, la pandemia no debe ser algo que pasa al costado de nosotros, sino que nos pasa a todos y si no asumimos que nos pasa en Santa Cruz, el país y en el mundo… tenemos que diferenciar dos aspectos: la indiferencia o la  solidaridad, son puntos clave incluso en la comunicación con nuestros pares. La indiferencia hace un daño grave y la solidaridad es la única herramienta que tenemos para soportar esto.

-¿En qué se destinó el dinero que envió Nación a la provincia para la lucha con el virus?

Nos enviaron 100 millones de pesos y la totalidad se destinó a insumos y equipamiento. 30 millones en monitores, respiradores y el resto a insumos.

 

-La curva de casos no cae, ¿qué analizan para poder controlarla?

Es la búsqueda del comportamiento social y cuidado colectivo de la sociedad. Generamos y aplicamos permanentemente medidas desde el Gobierno provincial. Tenemos el Plan Detectar, los hisopados puerta a puerta, pero lo más importante es que la comunidad comprenda que el corte de casos lo vamos a dar si disminuye la exposición y se cumplen las medidas de prevención. La vacuna la tenemos a mano cuando nos lavamos las manos, realizamos distanciamiento, porque esos son factores que producen contagio y son la causa de una curva elevada.

 

-¿Que sucedió con el Hospital Militar que se estaba preparando para ser refuerzo del Hospital Regional?

Se acondicionó, se adaptó y su planta disponible trabaja con nosotros mediante un importante convenio que firmamos. Se hizo en dos fases y preferimos entrenar y dividir el recurso humano. No sería imposible usarlo más adelante, si hay refuerzo de personas para esa instalación.

-¿Qué crítica hacen por los funcionarios que recorren la provincia y no hacen la cuarentena de 14 días?

Es un riesgo y hacemos una autocrítica, no solo de los trabajadores, sino de los funcionarios que si bien están exceptuados, debemos actuar con responsabilidad, lo que no quiere decir que no visitemos una localidad por una cuestión de gestión, pero debemos tomar las medidas necesarias, trasladarnos si podemos de manera encapsulada y no es necesario, no viajar.

 


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