En cuarentena

Emprendedores y feriantes de la ciudad sin demasiadas alternativas

Las ferias de emprendedores y desarrollo productivo, al igual que las dedicadas a la economía social, fueron suspendidas en su totalidad atentando contra la economía de muchas familias. La situación en algunos casos es crítica mientras que otros se las rebuscan con ventas online. Aún no hay definiciones sobre cuándo volverían a funcionar.

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Las ferias de la economía social organizadas por el Ministerio de Desarrollo de la Provincia, al igual que las ferias productivas locales organizadas por la Dirección de Desarrollo municipal o las ferias independientes que suelen tener lugar en nuestra capital, promueven la venta directa de diferentes productos elaborados por emprendedores y emprendedoras sociales en todos los rubros, además de una venta realizada bajo la premisa de comercio justo y solidario. Los productos a la venta, obtenidos del trabajo mancomunado en numerosos emprendimientos, conjugan los saberes populares con la debida asistencia técnica y capacitación que aportan profesionales y técnicos de la Municipalidad y también el Gobierno provincial, convirtiéndose en motores económicos de la familia. Los proyectos de economía social apuesta a la construcción de una sociedad inclusiva, generando redes solidarias de producción, circulación y consumo, emprendimientos sociales desarrollados por vecinos y vecinas de la ciudad que se encuentran excluidos del mercado laboral formal, apuesta a la convivencia y a la solidaridad como herramientas fundamentales para la integración social.

La mayoría de las ferias posibilitan la adquisición de productos que cumplen estándares de calidad, desde conservas, panificados, dulces y licores, hasta artesanías varias, tejidos, bijou, ropa, marroquinería, cosmética natural, plantas aromáticas y medicinales, entre otros. Toda una economía rota a raíz de la suspensión de actividades comunitarias en el marco de la pandemia del Coronavirus.

María Isabel, productora frutihortícola, contó a TiempoSur que “si bien en mi caso cuento con una jubilación que me sirve para vivir, siempre las ventas de mis productos me ayudaron a pagar una boletita de luz o de gas, que en estos tiempos puede parecer poco, pero es mucho, si tenemos en cuenta que muchas veces esos pesitos de más me sirven para poder llegar a fin de mes”, y continuó: “Uno de alguna manera tiene cómo subsistir, pero en las ferias donde participamos hay familias que dependen cien por cien de estos ingresos”.

También en diálogo con nuestro medio, Matías, artesano carpintero, contó: “Sin las ferias mis ingresos han bajado en un 50% más o menos, ya que lo que te dan estos lugares es la posibilidad de mostrar los trabajos e ir generando clientes. Muchas veces por ahí no vendo en una feria, pero ya la persona se lleva la tarjetita y después manda a hacer algunos trabajos a pedido, o me pide algún diseño que le haya gustado. Hoy estoy vendiendo algunas cositas por internet, siempre hay dos o tres productos que tienen salida ya que sirven para hacer algún regalito o hacer un presente, pero la verdad que se siente mucho el parate de la actividad”.

Por último, la emprendedora Cyntia Zorzit, creadora de Maquitos, contó a TiempoSur que “en lo que va del año no participé en ninguna feria, en las que yo solía participar y que me iba bastante bien en las ventas, no se hicieron”, y siguió: “Este tiempo me vino bien para producir, pero en las ventas anduvimos mal. En los últimos meses lo poco que vendí lo tuve que usar para pagar el monotributo, el cual este mes le voy a tener que dar de baja”.

“Para los que no tienen otra entrada o ayuda económica debe ser muy difícil.  Esperemos que pase pronto”, cerró.


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