Comuna

El traspaso Giubetich y Grasso viene precedido de un antecedente polémico

Cuando asumió en 2015, Roberto Giubetich refutó los números de su antecesor Pablo Grasso, quien había dicho que dejaba $110 millones en las cuentas. El radical respondió que 48 horas después de asumir tenía que hacerse cargo de un crédito de $10 millones tomados para sueldos. Ahora, en el entorno del peronista, creen que hay un pase de facturas. 

  • 09/11/2019 • 11:23
Eloy Echazú.
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Ha pasado tanta agua bajo el puente que quizás muchos no se acuerdan que, en diciembre del 2015, asistimos a una fuerte diferencia entre el intendente electo Roberto Giubetich y el entonces saliente Pablo Grasso, este último que dejaba la comuna local luego de ocupar ese cargo por algunos meses tras la renuncia de Raúl Cantín.

 

Las acusaciones de las últimas horas que hizo Grasso sobre la administración financiera que le dejará su antecesor a partir del 10 de diciembre del 2019, son casi un reflejo de lo que ocurrió cuatro años atrás cuando asumió Giubetich e inmediatamente salió a refutar los números que le dejaba el hoy presidente del IDUV.

El Giubetich del 2015- En un acto convocado en el Polideportivo de la Mutual del Personal de la CSS en el barrio San Benito, Giubetich prestaba juramento como intendente de Río Gallegos. Al dirigirse a los presentes en el acto, Giubetich dejó aclarado –en esa oportunidad- que no iba a desmentir los dichos de Grasso, aunque marcó las diferencias en cuanto a la situación en que recibía al Municipio, y sobre la que luego ahondó en los números.

Reconoció como cierto que, hasta el día anterior, en las cuentas municipales en los bancos Provincia y Nación, que estaban los montos indicados por Grasso, aunque señaló también cierto que emitió cheques para afrontar deudas, dejando en mucho menos el saldo.

Aclaró Giubetich que los montos que (Grasso) mencionó en lo global -$110 millones “uno arriba del otro en diferentes cuentas del Municipio de la ciudad de Río Gallegos”-, eran muchos de ellos destinados a obras específicas, $26 millones al vaciadero, $14 millones en Fondos Soja, $25 millones de viviendas, pero “en las cuentas que son de funcionamiento del Municipio, no llegamos a $300 mil”, subrayó.

Reconoció que el Gobierno nacional depositó en una caja de ahorro especial $30 millones para hacer frente al aguinaldo de los empleados municipales, en tanto señaló también cierto que para pagar los salarios de noviembre, el Municipio recurrió a un crédito previsto en una resolución del BCRA que permite que cualquier banco le pueda prestar a las instituciones del Estado $10 millones, que el Municipio debía cancelar pocas horas después, por los cinco días hábiles previstos desde la toma del crédito, el viernes 4 de diciembre. 

El Grasso 2015- En su mensaje de despedida, Grasso se había jactado de haber dejado todo en la gestión de intendente que asumió el 24 de julio, tras la renuncia de Cantín, además de “contante y sonante” en las cuentas del Municipio, una quita de más de $20 millones, parte de una deuda flotante con proveedores y acreedores municipales de $60 millones que equivale a un mes de ingresos municipales”.

También, “el camino allanado, sin ninguna duda, con todas las herramientas financieras que dimos al Municipio, para poder obtener en forma directa $230 millones que están en la calle y poder seguir funcionando como municipio sin inconvenientes”, diferenciándose de una eventual suba de impuestos: “Primero hay que demostrar y después ver por dónde se puede ajustar en cada uno de los sectores”.

También habló de la inversión más grande en la historia del Municipio, con ayuda de Nación, con el fondo de YPF congelado y sin pedir, “hemos logrado invertir más de $22 millones en equipamiento para el Municipio, “sin importar quién viene”.

Destacó –además- de sus casi cinco meses de gestión, 72 cuadras de asfalto, luminaria, canchas de césped sintético, Juntas Vecinales como Natividad de Jesús.

Grasso se despidió anunciando el depósito del Gobierno nacional para el pago del aguinaldo a los empleados municipales y también informó que el día anterior había firmado el último decreto como intendente de Río Gallegos, el llamado a Convención Estatuyente para el mes de mayo, para que sea dictada la Carta Orgánica de Río Gallegos.

Grasso 2019- Esta vez electo intendente por el voto directo, Grasso salió a cuestionar cómo le dejará los números el actual jefe comunal. El jueves, en una entrevista que le brindó a Tiempo FM, donde habló de “una herencia mala, pesada y desorganizada”, sostuvo que los vecinos y los empleados municipales se están dando cuenta que quieren “dejar que la próxima gestión no pueda hacer nada, esa fue la decisión. Me lo ha dicho en persona (Roberto Giubetich) que la situación estaba complicada, que no iba a alcanzar la plata para sueldos”, afirmó.

A cuatro años del traspaso de Grasso a Giubetich, hoy, a un mes del de Giubetich a Grasso, parece que ha cambiado poco el panorama para los riogalleguenses.


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