Básquet

El Santo suma categorías a las prácticas con protocolo

La semana pasada se aprobó la ampliación del protocolo sanitario para el básquet. De esta manera, ya no serán los mayores de 14 años los únicos en poder entrenar en la cancha. A partir de hoy se sumarán las chicas y los chicos de 8 a 13 años. Mientras los más grandes de la cantera siguen con sus prácticas en el Polideportivo del Boxing Club, los más pequeños entrenarán en la sede que el albiverde tiene en la Avenida San Martín. Esto, por un acuerdo que ambas entidades firmaron desde que se entró en la etapa de distanciamiento social en la provincia.

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Felicidad es lo que sienten en San Miguel. Es que en los últimos días, se modificó el protocolo sanitario para el básquet. Así fueron notificados durante el transcurso de la última semana, los dirigentes del club. Estos asistieron a una reunión que se llevó a cabo en el Gimnasio Verón y de la que participaron como portadores de la voz oficial, los directores de deportes del municipio local, Christian Smart y Sergio Vilches. En este encuentro se evidenciaron los cambios al tiempo que se pidió por la continuidad de los otros cuidados. Los que tienen que ver con la higiene personal, de los materiales y los lugares de entrenamiento, básicamente.

La ampliación del protocolo le permitirá al Santo sacar del aislamiento a otros grupos más allá de a los mayores de 14 años. Desde hoy, los chicos y las chicas entre 8 y 13 años podrán volver al parqué. Más de dos meses pasaron desde la última práctica presencial que tuvieron.

La emoción de los santitos y las santitas al recibir, vía mensaje de WhatsApp, las buenas nuevas, fue bien grande.

Tanto como las ganas de estos mismos por volver a encontrarse con sus compañeros, con sus entrenadores y con el básquet en primera persona.

La modalidad de práctica será la misma que hasta ahora. Grupos reducidos, con trabajos individuales y distancia social.

Junto con las categorías de base, las más grandes también estarán regresando este lunes. La Primera y Maxi, de ambas ramas, que dirige Alfredo Murno tendrán su primera práctica en esta nueva fase de la crisis sanitaria.

Los que esperan salir del confinamiento son los Pulguitas, menores de ocho años, de la profesora Florencia Minolfi.

Los nuevos practicantes tendrán sus actividades en la sede San Martín del Boxing Club. Los otros, continuarán con sus trabajos en el Polideportivo albiverde de la calle Provincias Unidas.

Esto, gracias al acuerdo que supieron firmar ambas instituciones cuando se entró en la etapa de distanciamiento social en la localidad. Unión que podría extenderse más allá del fin de la pandemia.   

Se viene el final

Los chicos de las categorías de base del Santo, Pre-Mini y Mini, estuvieron participando en los últimos meses de lo que se dio a conocer como el Torneo Patagónico Virtual de Básquet. Este, organizado por los clubes de Tierra del Fuego y con participación de equipos que hasta incluso se encontraban más allá de la frontera regional. Supieron competir también, entre otros, Atalaya de Rosario y Racing de General La Madrid.

El pasado sábado, la fecha que estaba prevista para entonces, se suspendió. Fue por acuerdo de las partes intervinientes ya que muchos de los equipos que estaban participando habían vuelto al parqué. Esto hizo que la convocatoria virtual no fuera la de antes. Ni del todo buena, razón por la cual se decidió dar por finalizado el certamen. Competencia que mientras duró se llevó a cabo a través de la plataforma de reuniones Zoom. El día elegido para los enfrentamientos había sido los sábados y la actividad no tenía una duración mayor a los sesenta minutos. Durante la conexión, los chicos realizaban distintas tareas, estas con un contenido, principalmente, físico y técnico. También hubo lugar para una trivia, con preguntas de interés general, y hasta un tercer tiempo. La cancelación del torneo se dio sobre la marcha, quedando los entrenadores a cargo con el compromiso de hacer un cierre general. El mismo se llevaría a cabo con todos los participantes, en el transcurso de las próximas semanas.  

Esta participación en el Torneo Virtual Patagónico fue una experiencia novedosa para los chicos de San Miguel. Una más.

Más de las chicas

Los que todavía no parecen estar dispuestos a terminar los encuentros en línea, más allá que desde hace unas semanas ya que están trabajando nuevamente en la cancha, son los equipos que dirigen Anabella García y Eduardo Aguilar. Estos siguen con una conexión para practicar de manera virtual y como complemento de lo que están haciendo en el parqué. El pasado viernes, las chicas del Santo se encontraron vía Zoom con sus pares del club Berazategui. Estos entrenamientos compartidos fueron, entre tantas otras actividades, una marca registrada de García y Aguilar durante la parte de la cuarentena más estricta.

Otros clubes con los que compartieron tiempo y actividad, a la distancia claro y a través de las plataformas digitales, fueron El Nacional de Bahía Blanca, Federación Deportiva y Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Obras Sanitarias y Sorbolo Basket de Italia. Con el Tachero y el elenco tano entrenaron las más chicas. También lo hicieron los equipos de varones que tienen a su cargo Joaquín Toledo y Roberto Carballo. Para este último fueron dos entrenamientos especiales. Con golpe directo al corazón.

Es que el fundador del Santo pudo reencontrarse, a la distancia y en línea, con dos ex jugadores y ahora pares con tareas en estas dos instituciones.

 

El fin de la trivia

Una gran incorporación del último tiempo fue la de Toledo. Joaquín, quien empezó a jugar en el club cuando era chico, volvió hace un año después de su experiencia universitaria en Córdoba. Éste no sólo regresó al Santo para ponerse una vez más su camiseta sino también para acompañar a Carballo en el trabajo con las categorías del Minibásquet. Durante la cuarentena, Toledo se volvió aún más fundamental. Es que fue quien animó muchas de las actividades que se hicieron de manera virtual. A tal punto, que las presentaciones y entrevistas le sirvieron a Toledo para ganarse su propio lugar. Este, un “programa” de preguntas y respuestas del que participaron, a través de los vivos de Instagram, todas las familias del club. Algunas con un rol más observador y otras con una participación más activa. En otra muestra de lo que el club es, y genera, entre las familias que compitieron en la Trivia Santa lo hicieron dos que están lejos, en distancia, pero cerca, en sentimientos. Como los Beroiz o los Segovia. Los primeros, finalistas junto a los Felgueroso. Los otros, rivales de Masegosa en la lucha por el tercer puesto. La definición tenía lugar ayer, con un primer premio por demás jugoso. O cocido, de acuerdo con el gusto de los consumidores. Es que la recompensa por ganar es un asado para todos los jugadores de la categoría a la cual representan. Cuando se pueda volver a las reuniones masivas, es más que oportuno señalarlo.  


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