Mesa Chica

El desafío de lograr una ciudad inclusiva de verdad

En la lista de los objetivos a lograr por parte del intendente electo, Pablo Grasso, aparece el de transformar una ciudad que no es ni accesible ni inclusiva.

Discapacidad.
COMPARTÍ ESTA NOTA

Jorge es discapacitado. Como consecuencia de ello, se moviliza en Río Gallegos en silla de ruedas.

Sin embargo, a la dificultad normal que puede afrontar una persona que no puede caminar, en la capital de Santa Cruz hay que agregarle los problemas de infraestructura y una falta de política inclusiva que permita siquiera poder transitar por la ciudad sin tener que hacer malabares.

Mesa Chica tiene memoria y lo que planteó en campaña para los candidatos vuelve a ponerse en el tapete ahora que los responsables de gestionar por los próximos cuatro años ya están casi en funciones.

Como plus extra, el intendente electo ya dijo más de una vez que no basará su gestión en excusas o en la “herencia” que le pueda dejar Roberto Giubetich, sino que arrancará con toda la energía puesta en no defraudar a los miles de vecinos que lo eligieron en octubre.

La transición se hizo algo larga para algunos, pero en pocos días más será parte del recuerdo para empezar a conocer a ciencia cierta cuál es el plan de gobierno municipal de Grasso.
Y en ese plan, soluciones para las personas con discapacidad o dificultades de algún tipo deben ser una fija.

En este caso, en casi todas las localidades del interior hay falencias a la hora de aportar soluciones, herramientas y un contexto adecuado para las personas con discapacidad.
Esto incluye a las personas con discapacidad motriz, auditiva, visual, intelectual y visceral, todos con necesidades constantes a la hora de salir de su casa.

Buscando aportes
Lo cierto es que son muchos los sectores que buscan advertir sobre esta situación y convocar al desarrollo proyectos de inclusión para personas con discapacidad, como en el X Congreso Iberoamericano de Tecnologías de Apoyo a la Discapacidad que se realizó en noviembre, en la Ciudad de Buenos Aires, con ponencias sobre ideas innovadoras en el área de la salud, la ingeniería y la educación para la inclusión de personas con discapacidad.
Las ideas allí seleccionadas fueron presentadas en el X Congreso Iberoamericano de Tecnologías de Apoyo a la Discapacidad que tuvo lugar entre el 20 y el 22 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires.
El evento llevó el nombre de Iberdiscap 2019 y reúne investigadores y profesionales del área de la salud, ingeniería y educación que están interesados en el desarrollo de tecnología para la inclusión de personas en situación de discapacidad.

Generando el cambio
Durante este ciclo, “Mesa Chica” advirtió sobre la necesidad de seguir trabajando en materia de discapacidad, porque, si bien se ha progresado con algunos proyectos por la inclusión de personas con discapacidad, hay que continuar generando cambios profundos en la cultura edilicia de las diferentes localidades de Santa Cruz, donde todavía hay mucho por recorrer.
El repaso no sólo alcanza como prioridad a las veredas, sino también al transporte público y privado, que por ahora está justamente privando a más personas discapacitadas de las que beneficia.
Es necesario que esta nueva gestión trabaje duro con quienes hoy tienen la responsabilidad de ofrecer servicios de transporte acorde a las necesidades de personas con discapacidad, que por ahora en algunos casos no pueden tomarse ni un colectivo.
¿Ideas? ¿Proyectos? Si los buscamos, deben aparecer iniciativas serias y sustentables en el tiempo que también promuevan medidas para garantizar empleo a personas con discapacidad, que ahora (mucho más en contexto de crisis) luchan incansablemente contra la desocupación en un rango de oportunidades que es mucho menor al que debería por la falta de trabajo al respecto.
En este punto en particular, el trabajo en conjunto con las empresas privadas será fundamental para abrir un abanico de oportunidades que por ahora no aparece.

Las pensiones por discapacidad
Aunque parezca mentira, llegando a fin de año sigue el conflicto por las pensiones por discapacidad y en este caso se intimó al Gobierno nacional porque que no retribuyó el beneficio a todos los afectados.
Si bien la última sentencia fue apelada, la evolución de la causa no tiene efectos suspensivos sobre la medida de la Cámara.
En este caso, el Juzgado Federal de la Seguridad Social Nº8 intimó a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) a rendir cuentas por la deuda que tiene el Gobierno con los beneficiarios y beneficiarias de las pensiones no contributivas que fueron dadas de baja de forma intempestiva en 2016.
A partir de un pedido de la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI), la jueza Adriana Cammarata exhortó a la ANDIS a presentar toda la documentación sobre las retribuciones adeudadas que la entidad tendría que haber empezado a pagar el 5 de abril, luego de la medida cautelar interpuesta por la Sala II de la Cámara Federal de la Seguridad Social. Los organismos de derechos humanos denunciaron que el Estado incumplió el fallo porque no retribuyó el beneficio al total de afectados y afectadas y que no se sabe qué criterios utilizó para determinar a quiénes se les debía devolver y a quiénes no.
Si bien la última sentencia fue apelada por la ANDIS en la Corte Suprema, la evolución de la causa no tiene efectos suspensivos sobre la medida de la Cámara, que había ordenado restablecer las pensiones suspendidas o dadas de baja desde 2016. El Gobierno alegó que había pagado algunas de esas pensiones, pero nunca presentó la documentación que lo probara en la Justicia ni envió esos datos a los organismos defensores de los derechos de las personas con discapacidad.