Río Gallegos

El arte de conducir sobre montañas de hielo

Si bien son recurrentes los comunicados que repasan las tareas de áreas operativas en cuanto al mantenimiento de las calles, la realidad es que el Municipio no logra cumplir con las expectativas de los vecinos, quienes se han tenido que acostumbrar a manejar entre montañas de hielo. “La ciudad está colapsada”, dijo Juan Ojeda, representante de los taxistas. También hablaron vecinos y comerciantes.

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Ya a esta altura de la invernada no hay trabajo de mantenimiento que permita solucionar la intransitabilidad de las calles. Si bien la situación que se sucede en los barrios nuevos y sin asfalto de la ciudad es conocida durante el año, en esta época se suma la mala situación de las calles del casco más antiguo de la capital. Si bien cuando iniciaron las heladas el Secretario de Obras Públicas de la Municipalidad había manifestado las intenciones de poder mejorar la situación con relación a años anteriores, la realidad es que pese a la tarea de las áreas operativas las calles no dan tregua, sobre todo ante la ruptura de caños de agua que se han dado a lo largo de toda la ciudad.

En horas de la mañana del lunes, las diferentes áreas operativas de la Dirección General de Obras y Servicios, dependiente de la Secretaría de Obras Públicas y Urbanismo, se abocaron a la desobstrucción de las calles anegadas por la escarcha acumulada debido a las intensas nevadas, los desbordes cloacales y la ruptura de cañerías. En este marco, operarios se apostaron sobre calle Buenos Aires, intersección con calle Santiago del Estero para habilitar el paso y mejorar su transitabilidad. Luego se trasladaron a calle Las Heras y Obispo Angelelli para avanzar con similares tareas, y así en medida de las posibilidades se van mejorando los puntos más críticos, los cuales, si bien se ubican en las bocacalles, vale la pena mencionar que a lo largo de todo el radio céntrico se observa la acumulación de nieve y hielo entre las veredas y la calle, lo que impide el correcto estacionamiento de los vehículos y el descenso de pasajeros. 

En principio, uno de los que dialogó con TiempoSur, fue Juan Ojeda, delegado de la Federación Argentina de Taxis, quien fue claro al exponer que “la ciudad está colapsada, detonada”, y amplió su explicación al mencionar que “la presencia de hielo se da en todas las calles, en mayor o menor medida. Hay sectores complicados como la bocacalle, donde se acumula mucho hielo y después hay sectores donde en la propia calle se forman las huellas a raíz de la gran acumulación de nieve y agua que nunca se mantiene. Vemos que la Municipalidad lleva adelante algunos arreglos, pero no alcanza. Es un peligro además para quien maneja, si salís de la huella te mueve el auto y podés chocar al que va a un lado, como ya ha pasado. Nosotros en muchos lugares no podemos bajar pasajeros porque no hay cordón”.

El trabajador del volante hizo hincapié en que el estado de las calles “colabora al deterioro de los vehículos”, y comentó: “Sin ir más lejos, hoy un compañero de nuestra parada se quedó encajado y tuvimos que ir a asistirlo, rompió todo y tiene que ahora hacer una inversión. Hay lugares muy jodidos, como Chile y José Ingenieros, Pellegrini y 9 de Julio. Muchos”. Sin ir más lejos, en la tarde de ayer durante una trasmisión en vivo desde el Facebook de TiempoSur, Diario de la Patagonia, se pudo observar el pésimo estado de la intersección nombrada por Ojeda de Chile y José Ingenieros, donde recién en horas de la noche se vio la labor del personal municipal. “La verdad que el Municipio debería reforzar el trabajo en este sentido”, opinó Ojeda para cerrar.

Por otro lado, Lucas, comerciante de la ciudad con varios locales en zona centro, se refirió al estado de calles y veredas. “La verdad que lo poco que vemos limpio en el centro es porque lo hacemos con los colegas o vecinos. La Municipalidad no ha pasado a limpiar ni a tirar sal siquiera”, reforzó y dijo: “Hay lugares donde es imposible estacionar para bajar a algún comercio, se mueve el auto y es un peligro para poder estacionar porque le podés pegar al auto de atrás”. Esta situación se puede observar en casi toda la extensión céntrica de Río Gallegos, lo que se convierte en un prejuicio para los comerciantes y para los propios vecinos que muchas veces deben realizar sus correspondientes trámites, ya que los entes públicos tampoco se preocupan por la mantención correspondiente.  

Por último, Marcelo Chaile, vecino del barrio El Puerto, donde invierno tras invierno podemos ver un gran número de calles anegadas por el hielo, contó: “Nosotros al hielo lo estamos sufriendo ahora por las cañerías rotas, esto produce que rebalse todo y que se junte hielo en las esquinas. Hoy el lugar más afectado es, por ejemplo, Federico Sphur, entre Avellaneda y Alberdi, y en esa esquina también”, y continuó: “Estamos tratando de hacer entender a los vecinos que antes eran las cloacas y ahora son los caños de agua, que traten de revestirlos porque las bajas temperaturas hacen que revienten y rebalsa todo. Hablamos con Servicios Públicos, pero no dan abasto por la cantidad de cañerías rotas esa es la situación”, resaltó.