Cómo se rearma el partido centenario en Santa Cruz

El acontecer del radicalismo (como solo TiempoSur te lo puede contar)

¿Quiénes asoman como referencia ineludible de cara a las legislativas? ¿Cuál es el posicionamiento de los líderes boina blanca con respecto a los alineamientos nacionales? ¿Quién tiene ambición real de poder? ¿El panorama se ve diferente desde Gallegos con respecto al interior?

Diputada Roxana Nahir Reyes.
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Esperar y barajar de vuelta

Hubo una vez un candidato, en Santa Cruz, opuesto al peronismo, con clara ambición de poder provincial. El empresario Eduardo Costa, de espalda personal económica importante, disputaba los podios a gobernador de manera constante. Con presencia territorial (a pesar de basar su fuerte en Río Gallegos, daba batalla en el Interior), mucho rebote mediático y la aceptación de un amplio sector social desgastado en su relación con el kirchnerismo. En 2015 fue el caballo al cual apostó a ganador Mauricio Macri y su Revolución de la Alegría en la tierra de Facón Grande. El experimento quedó muy cerca, a las puertas de la Rosadita. Luego ‘’pasaron cosas’’, especialmente después de la nueva victoria nacional del macrismo en 2017; tarifazo tras tarifazo, la relación de una sociedad que todavía añoraba la ‘’lluvia de inversiones’’ fue generando un desencanto que apagó a propios y tendió a unir al peronismo. Fuentes consultadas por TiempoSur que supieron caminar por Zona Norte con el exitoso empresario y cercanas al ala más anti K próxima al senador, que en la actualidad cultiva un profundo silencio aunque no ha abandonado su actividad legislativa (votó a favor de la IVE a fines de diciembre de 2020), recuerdan que ‘’claramente en campaña en el 2019 nos dimos cuenta de que la repercusión no era la misma, el fastidio de muchos militantes y ex militantes del radicalismo histórico se hacía notar con respecto a muchas cuestiones; donde juntábamos cien vecinos en 2015, esta vez no pasábamos de 40’’).

Hoy, Eduardo Raúl Costa (Río Gallegos, 27 de agosto de 1961), se encuentra fuera del circuito mediático, y partidario, por lo menos en el aspecto público. Poco se sabe de su futuro, de su mirada sobre diversas cuestiones que cruzan la actualidad provincial, la cual sería muy útil escuchar debido a que sus comprovincianos lo eligieron para un alto cargo de representación (Senador Nacional). Puertas adentro, la pérdida del caudal de votos reavivó viejos resquemores, viejas inquinas personales con aquellos doctrinarios puros que lo consideraban una rara avis desembarcado en la política gracias a su situación financiera, pero que callaban ante el torbellino de votos que lograba (más de 70.000 en 2015) y que nunca dejarán de criticarle, como lo hace un radical de antigua cepa que aportó horas de debate y trabajo a la gestión Giubetich, que prefiere el off para dar su parecer sobre que ‘’nosotros entendíamos que era íntimo de Macri y que de allí se nos iba a abrir la puerta para poner en valor a Gallegos, la realidad es que pasamos días enteros en pasillos esperando que nos reciba Frigerio, y siempre nos volvimos con las manos vacías. El queso lo cortaba Marcos Peña y ahí nunca tuvimos chance’’). ¿Un golpe de suerte? ¿Una activación a través de una gestión fallida del peronismo? ¿Apostar a esperar y rearmarse? Costa considera que puede volver al ruedo pero que no es el momento. También sabe que si no ocupa un lugar en política, otro se hará cargo del mismo. Lo dice la historia de la humanidad.

 

Coraje y deliberación

Quizá no haya en la Patagonia un perfil legislativo como el de Roxana Nahir Reyes. La fuerza vital que la impulsa (cruzar la PATAGONIA EN PLENA CUARENTENA CERRADA y volcar camino Buenos Aires fruto de su persistencia por sesionar presencial), una tendencia al debate sin miramientos (dice lo que piensa sin filtros en cualquier foro), la capacidad de expresar su furibunda oposición a todo lo que huela a peronismo y especialmente a kirchnerismo. Nadie puede con el carácter de la diputada nacional de 55 años, de un coraje y compromiso con su actividad política a prueba de toda situación personal (dio testimonio de ello en momentos donde otros seres humanos se derrumban).

Avanzar y avanzar, en política, sin mirar a los costados, tiene sus costos. Porque muchos de los que están alrededor del referente, se cansan del ritmo, del cortarse solo permanentemente. La modalidad de la denuncia constante, se ha probado en múltiples ocasiones. Elisa Carrió lleva cuatro décadas en política abrazada a caminar los fueros penales (66 denuncias de ese tipo sólo entre 2015 y 2019) sin haber ocupado un cargo ejecutivo, donde tratar con empleados, discutir paritarias con gremios, proyectar obras, afrontar un día a día donde no sólo se escucha la belleza de la propia voz sentada en un estudio de televisión y poniendo a sudar a un funcionario. Cuando se miden posibilidades, se presenta al electorado una forma de entender la política que pesca votos en la clase media y alta, pero que tiene poca prosapia en los sectores más populares. Reyes corre con la ventaja del respeto que le tiene el peronismo, que la sabe preparada y luchadora, sin cuartel, y que la pone en el centro de las charlas de café y de los alineamientos, como la adversaria con más capacidad de fuego. Pero también oscila entre dibujar una trayectoria que sea de buena llegada a Buenos Aires, a esas radios y canales de agenda puramente porteña que ven en Santa Cruz un ente extraño a la Argentina (el diputado ultramacrista de CAMBIEMOS Fernando Iglesias declaró en una entrevista al canal TN en diciembre de 2019  que ‘’la Patagonia es un fracaso, no hay nada, ni gente, sólo torres petroleras y atraso, nada más’’), y que no haga pie en su terruño, especialmente en el Interior de la misma. En su momento, Mariana Zuvic, abrazada a Carrió y permanente invitada a los sets televisivos, era la gran esperanza blanca del antiperonismo porteño para nuestra región, y hoy oscila entre el ‘’0 y el 0,5 de intención de voto, más tendiente al 0 que al 0,5, y bajando’’, según palabras de un avezado periodista riogallleguense que los vio pasar por su estudio radial a todos y en fila.

Al día de la fecha, Reyes, por derecho propio, se ha ganado el lugar de referente del radicalismo provincial, todavía con el desafío de demostrar que a nivel propuesta y ejecución puede llegar al mismo nivel de excelencia deliberativo y denunciante.

 

Interior

Daniel Gardonio, a cargo del Ejecutivo en San Julián, es el nombre fuerte del interior en el radicalismo provincial. Hombre abierto y de consensos, que goza de un respeto a ambos lados del río doctrinario de los partidos. Con amplia trayectoria política, su persona está instalada en la población de la provincia desde una juventud que lo llevó a ser uno de los intendentes más jóvenes del país, en años de fluida relación personal con Néstor Kirchner, de mutuo respeto. La pandemia pegó fuerte en San Julián con especial encono en el sector comercial de la misma, y a pesar de medidas que tomó desde el Ejecutivo, persiste cierto fastidio en aquella franja por la caída en los números y la reacción de su gobierno.

Quizá también en el propio sector que rodea al intendente de la ‘’República’’, con tendencia a filtrar la mayoría de las malas noticias y los pedidos de entrevistas que llegan desde la Capital (TiempoSur intentó a través de este cronista tres veces reportearlo y no recibió respuesta por parte de sus asesores). El 2020 encontró al mandatario sanjulianense molesto por cuestiones de ‘’desencuentro’’ con el Ejecutivo provincial, con el que aun así, goza de un articulamiento y respeto mutuo.

 

¿Y Gallegos?

En la ciudad capital, la del padrón electoral más caudaloso, es donde las innumerables, históricas, memorables e inevitables internas boinas blancas hacen las delicias de propios y extraños. Es allí también donde el centenario partido de Alem ha logrado las victorias más resonantes de su historia en la provincia, las veces que ha podido derrotar al peronismo. En el interior siempre ha costado un poco más hacer gloriosa la bandera de las huestes de aquellos que siguen los preceptos de Don Hipólito Yrigoyen.

Las trayectorias políticas que están en los libros, de Freddy Martínez y Héctor Roquel, recordadas con respeto y en algunos casos admiración (por peronistas también), han dado paso a otra generación a la cual el acuerdo propio divide aún más que la oposición al kirchnerismo.

Daniel Roquel levanta a capa y espada que él, con el macrismo, no tuvo ni tiene nada que ver. Apunta a en su momento, ir a buscar el sillón donde tan buen recuerdo dejó su progenitor. Ve a Grasso como principal opósito (sí, la palabra existe) a una manera de ver la vida y el ejercer un cargo público. Zona céntrica, bordes de ría y expansiones de GALLEGOS hacia sectores medio alto y alto, gana caminando. Le cuesta más (mucho más) barrios y sectores medios.

Fabián Leguizamón dejó al irse del partido una carta que desde las hoy despobladas sillas blancas (por la situación pandémica) del comité radical calificaron como ‘’material radioactivo y fuego amigo’’. No deja de tener caudal de votos y representación, ya como jugador con equipo propio. Pato Fadul repite a quien quiera escucharlo que ‘’hoy está con su atención puesta en otros menesteres y prioridades’’ y Jorge Cruz brilla por su ausencia en el debate público.