Entrevista especial

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 

La mujer y la ciencia, llevado a las investigadoras del territorio santacruceño, enfocado en reconocer y difundir a la mujer, como parte fundamental del desarrollo académico social.

Epígrafe: La mujer y la ciencia, desde el ojo crítico de Natalia, investigadora local y becaria del CIT Santa Cruz. 
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Ayer se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, por este motivo el móvil del Multimedio Tiempo, habló con Natalia Mollenhauer: Licenciada en Comunicación Social y Beca doctoral en CIT Santa Cruz (CONICET) con el proyecto: Discursos y actores en los proyectos energéticos en Santa Cruz y es un análisis de la prensa en un periodo entre el 2007 y el 2018.

 

¿De qué se trata el proyecto y cómo surgió el tema?

Ese proyecto de investigación me permitió plantear un tema para postularme a una beca en CONICET que dirige Maristella y Alejandro Gasel, que es el director de investigación de la UNPA, y a partir del 2019 salí seleccionada, becaria del CIT Santa Cruz.

El tema es basarme en los discursos que circulan en la prensa al respecto a partir de 2007, cuando el presidente Néstor Kirchner anunció la construcción de la mega represa en el rio Santa Cruz.

El objetivo es ver qué de todos estos temas aparece en la prensa santacruceña. Si realmente se problematiza o se repite el esquema de visión de desarrollo a partir de los recursos a nivel nacional. Y qué discusión social se genera al respecto y si sale en los medios, qué cosas publican. Porque si bien hay un discurso más oficializado y más fuerte, también hay movimientos contestatarios y ambientalistas. Hubo mucha protesta al respecto, entonces cuánto de eso aparece en la prensa, entonces hablamos de discursos dominantes y subalternos. El trabajo es de recopilar testimonios, entrevistas, con otros tipos de estrategias, y no solo los medios.

La investigación nace para ver cuáles de las publicaciones de la prensa, se refieren a los proyectos en Santa Cruz. Y lo enmarco en un proyecto de investigación más grande que dirige mi directora de tesis, la investigadora y socióloga, Maristella Svampa, que tiene una línea muy consolidada respecto a este tema, en el cual se plantea la problemática de transición energética; una cuestión mundial que pasemos de un paradigma de explotación de la tierra, como recurso en manos privadas, especialmente de la matriz fósil a un paradigma que vea a la tierra como un bien común, como una distribución que genere equidad, un bien centralizado en el pueblo y la gente.

 

¿Crees que se le da el valor justo a la mujer en la ciencia hoy?

No. Creo que hay políticas que contribuyen a concientizar y a apoyar, pero siempre con el sentido de fortalecer la importancia. Trabajar sobre todo en la sensibilización, creo que, si bien hay pasos que contribuyen a acercar a que esto se convierta en una realidad, creo que estamos lejos de eso, hasta culturalmente, hay mucha disputa social, pero sin embargo en muchos ámbitos el esquema dominante sigue estando muy presente. 

En la ciencia, por ejemplo, es mucho más probable que encuentres encargos dirigenciales en tomas de decisiones a varones, y casi siempre el lugar de la mujer es subordinado, porque inclusive yo creo por una cuestión cultural, porque las carreras, académicas y formativas de las mujeres, no tienen la misma proyección que los varones. Para asumir responsabilidades, por cuestión de género no se proyectan de la misma manera.

De hecho, genera mucho conflicto en lo cotidiano, por ejemplo, yo tengo 31 años y mi beca doctoral termina como en tres años. Entonces llegan las preguntas como, ¿vos vas a ser mamá o cuándo vas a ser mamá? ¿Qué vas a hacer, esperar a terminar el doctorado? Y vos pensás, ¿quiero ser madre o no? Y si lo soy, voy a tener que asumir un montón de responsabilidades que no pueda delegar en otra persona, ¿voy a poder viajar a congresos? Porque la realidad concreta es que si tenés un niño, tenés que ocuparte de él/ella, y eso se lo cuestiona a la mujer.

La cuestión de género es muy importante concientizarla y fortalecerla en los ámbitos científicos. Porque, además, incluso en las producciones, en la universidad misma, está naturalizado el autor, “el autor tal”, “la cita de x autor”, las autoras parece ser que no existen, a menos que sean cuestiones pedagógicas o de lengua y literatura. Entonces en los discursos que se fundamentan los roles políticos, dirigenciales casi siempre son masculinos, en todas las áreas, hasta en lo científico. Y se ve muy marcado en las ciencias duras. Por ejemplo, yo estoy en la comisión de Humanidades y Ciencias Sociales, pero todo lo que es la energía que yo estudio, es con UTN y Desarrollo Industrial. Y ves solo varones, es muy raro ver una mujer dedicada al desarrollo científico y tecnológico, como que son carreras muy orientadas a un perfil técnico, las mujeres no tienen lugar.  

Y en parte es una cuestión cultural, pero también para cambiar eso, desde la educación básica hay que apostar a que las mujeres tengan oportunidades, que puedan equipararse, para acceder a esos espacios y continuar con sus estudios formativos. Y el ámbito científico no está exento de las desigualdades sociales y son importantes las políticas que fortalecen el acceso y la equidad en ese sentido. 

Para eso está el CIT Santa Cruz, para los becarios que vivimos en el sur y nos postulamos, como que hay un cupo de gente para periferia (vs Córdoba, Buenos Aires). Lo que no sé, es si por ejemplo, como tiene el Poder Judicial, hay cupos especiales separados para tener la representación de mujeres; no sé si en el CONICET hay alguna política que establezca que en el interior haya un cupo que garantice la representación femenina. La única mención que leí en el reglamento de becas doctorales es que, si quedás embarazada, tenés cierto periodo de licencia. No encontré cuestiones que atiendan más las particularidades específicas de los roles femeninos.

 

¿Dentro de las universidades, cómo es el trato hacia la mujer? Ya sea estudiante, dirigente.

Como institución, yo creo que repite prácticas cristalizadas socialmente. Pero también creo que hay un fuerte interés en esa deconstrucción. La UNPA hace bastante tiempo viene trabajando perspectivas de género, tiene una comisión asesora en cuestiones de género, ha tratado temas que en este sentido ha logrado avanzar. En cuanto a lo cotidiano, la deconstrucción es responsabilidad de todos. Entonces, uno actúa y se para en un espacio particular y actúa en función de eso. Entonces, te cruzás con gente que sí es más respetuosa, pero no encuentran soluciones definitivas; si preguntás si cuestionan el rol profesional, y hay algunas cosas naturalizadas. Y pareciera que el género es un tema descolgado de todo lo demás, pero en realidad está muy presente y creo que es trabajo de todos apuntar a esa deconstrucción y yo como docente, una vez que pude identificarlo, también estuvo en mi encontrar otras alternativas y visiones que puedan contribuir al discurso que ya está consolidado, e instalarlo como práctica pedagógica; hacer que esto sea un discurso constructivo y fomentar la participación diversa del estudiante. 

 

¿Qué sentís cuando sabés que estás aportando a la ciencia local?

Yo me siento muy orgullosa. Creo que cada uno nace con un deseo o vocación, a mí siempre me gusto estudiar y en algún momento de mi vida, pensé que tal vez esto era incompatible con otras demandas que tenía como mujer. Y realmente estar en un rol en el que yo puedo desde un lugar de privilegio, en cierto punto, porque no todo el mundo accede a la educación superior y menos a un plan formativo doctoral, financiado. Que no solamente te permite investigar lo que querés, sino que ese tema de interés, es también estratégico en Santa Cruz, entonces tiene muchas cuestiones que lo hacen relevante. Que esa tesis sea la problemática de transición energética, está en la agenda de desarrollo sustentable mundial, porque es urgente a resolver, y poder trabajar con alguien de mi universidad que se formó y que su currículum tiene mucha producción local e internacional, es un orgullo representar nuestra universidad, que es una de las más australes, en un tema tan actual, controversial y relevante.


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