Dura cuarentena

Despedidos de YCRT denunciaron que les depositaron mal la liquidación final

En muchos casos cobraron 10 mil, 7 mil o 6 mil pesos. La empresa informó que debían ir a reclamar por correo electrónico o acercarse a las oficinas el lunes. Por la red social, una ex trabajadora que tiene a cargo a su abuelo, ex minero con discapacidad, hizo un duro reclamo y apuntó a la Intervención y la sectaria general de ATE, Olga Reinoso.

“Nosotros estamos en la casa en cuarentena sin trabajo, sin comer”.
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Ayer los despedidos de YCRT percibieron su liquidación final, aunque muchos se sorprendieron al advertir que les depositaron valores muy inferiores a lo debido.

El reclamo individual fue visible por las redes sociales, pero también por la cuenta de Facebook No más despidos en YCRT.

A ciencia cierta no se sabe si la mala liquidación alcanzó al conjunto de los 417 cesanteados, aunque sí a una gran mayoría, según advirtió a TiempoSur, Leonardo Velázquez, vocero de uno de los grupos. 

“Cobré 10 mil pesos, pero hay gente que cobró 6 mil, 7 mil y otros 15 mil. La mayoría de los 417 se está quejando”, contó a este medio.

El monto que le depositaron –advirtió- solo alcanza para pagar el alquiler.

“Nos deben febrero y la liquidación final. Con lo que cobré pago el alquiler y no tengo para darle de comer a mi familia”.

Cuando Velázquez, que vive en 28 de Noviembre, preguntó por la cuenta oficial de YCRT, le indicaron que envíe un correo electrónico a [email protected].

Luego, según le comunicaron sus compañeros, según el Gerente de la empresa, los reclamos se podrán realizar desde el día lunes en las oficinas de la estatal en Río Turbio.

“Será complicado ir porque para salir de 28 de Noviembre, es por número par o impar del DNI, y el lunes le toca al par”, añadió y sostuvo: “Esta situación no da para más porque parece que están jugando con la gente”.

El sector reclama además ser reincorporados. Pero ayer la protesta se centró en un video publicado por una ex trabajadora en su cuenta de Facebook que fue replicado decenas de veces:

“Necesito hablar… Hoy nos iban a pagar el mes de febrero y la liquidación final y cuando se fijan los compañeros hay pagos de 6 mil, 9 mil y 7 mil pesos… Díganme si eso es un mes completo de trabajo. Se siguen burlando de nosotros. Señor Interventor cómo puede ser que esté pasando en Santa Cruz y se cague en la familia de Río Turbio y Río Gallegos”, advirtió la joven.

“Lo que me da más bronca -continuó- es que no tenemos un gremio que nos acompañe porque lamentablemente si no sos macrista o peronista no podés trabajar en ningún lado. Soy trabajadora, no me gusta hacerle política a nadie, pegando carteles para tener un trabajo”.

“Estoy muy cansada de esta situación. Para los que dicen que cobramos tremendo sueldo, no cobramos tremendo sueldo”, sostuvo y mostró un recibo de sueldo. “25 Mil pesos nomás cobro yo y con eso debo mantener a mi hija porque soy madre soltera”, acusó.

“No soy de las que esperan un plan, yo salgo a trabajar, y me echan siendo nacida y criada…  Nacida en Río Turbio y criada en Río Gallegos”, indicó.

Más adelante apuntó contra la secretaria general de ATE, Olga Reinoso. “Olga Reinoso dijo en TiempoSur que no tenía la lapicera para hacer echar gente y, ¿qué hizo? Una presentación el 16 de diciembre para echar gente… Para echar familias a la calle”, expuso y añadió: “No soy abogada pero no hay que ser tonto para saber que ustedes querían que nos echen cuando el gremio tenía que representar a los trabajadores”.

En esta línea contó que Adrián Campos, delegado de ATE en Punta Loyola, “nos decía que nadie nos iba a representar y que nos teníamos que representar solos”.

Dijo que en su casa cuenta con una familia que la respalda aunque “muchos compañeros no la tienen, están solos”.

Aclaró que no defiende al ex interventor, Omar Zeidán, que no es “ñoqui”, que no milita en ningún partido político. “Como le voy a hacer política a Zeidán si dos años no le pagó la jubilación a mi abuelo que se jubiló en 1997”.

Su abuelo -del que dijo estar a cargo- tiene 80 años y tiene una discapacidad.

“Nosotros estamos en la casa en cuarentena sin trabajo, sin comer. Muchas familias se quedaron en la calle porque no tienen qué comer”, sentencio y marcó: “Hablan de las mujeres y más de 120 mujeres que no tienen para darles de comer a sus hijos”.

“Ojalá Dios me ayude a recuperar mi trabajo y no quiero llorar… Ahorré para esto pero el tiempo va pasando… Pónganse las pilas, ya no damos más”, finalizó.