Día del Arquitecto

Creadores de sueños

Desde 1996 todos los 1° de julio se saluda en la Argentina a los arquitectos. Es una fecha que se instauró en homenaje a quienes se desempeñan en diseñar, proyectar y construir.

La labor del arquitecto ha ido evolucionando a lo largo de los años.
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Los arquitectos son los profesionales que diseñan y permanecen involucrados en el proceso de construcción hasta que lo que al principio fue una idea esté acabado por completo. El proyecto puede incluir desde cambios en el edificio existente o la creación de un grupo entero de edificios nuevos. Este miércoles es un día muy especial para todos ellos, dado que en el país se conmemora el Día del Arquitecto.

Si bien el todo el mundo esta celebración es el primero de octubre, en la Argentina los profesionales de esta disciplina lo festejan el 1° de julio.

En esa fecha, pero en 1985, se creó la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), que tomó su fundación para establecer el Día Internacional del Arquitecto.

Once años después, la misma UIA decidió trasladar la celebración al primer lunes de octubre, para que coincidiera con el Día Mundial del Hábitat. Demasiado apegados a las festejos y las costumbres, en el país, la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) resolvió mantener la fecha original, aunque sin desmedro de la fiesta global. Por ende, se decidió mantener el Día del Arquitecto Argentino el 1° de julio, por hallarse ya enraizado en el calendario festivo local.

 

Importante labor

El proceso de construcción se inicia con el diseño de un plano de la obra, que el cliente y el arquitecto deciden juntos. El proyecto indica el tipo de construcción, así como el tipo y la cantidad de los materiales que se requieren, y el coste aproximado de la obra.

Antes de iniciar el proyecto, el arquitecto puede organizar el trabajo de investigación para obtener información sobre las necesidades y opiniones de las personas que trabajan, viven o utilizan el edificio. También examinan edificios similares e inspeccionan el lugar donde se desarrollará la obra.

La mayoría de los edificios son el resultado de un trabajo en equipo en el que el arquitecto con experiencia a menudo actúa como líder del proyecto, discutiendo las propuestas con un grupo de profesionales y coordinando su trabajo.

Una vez establecidas las bases, el arquitecto diseña un croquis y planos del exterior y el interior, muestran el tamaño a escala del edificio y los materiales más apropiados para la construcción. En algunos casos, el arquitecto coordina la construcción de una maqueta o de un modelo diseñado con el ordenador para ilustrar las propuestas.

Después de que el cliente acepte el diseño de un edificio, el arquitecto diseña planos técnicos detallados para que el contratista de la construcción pueda iniciar su trabajo.

En esta etapa, el arquitecto puede estar implicado en la comunicación con los urbanistas y los funcionarios de control de edificios sobre el permiso de planificación y los aspectos de la salud y la seguridad del edificio. Cuando los contratistas llegan a un acuerdo con el empresario de la construcción, el arquitecto elabora un programa específico de trabajo.

A medida que las obras de construcción avanzan, el arquitecto visita el sitio con regularidad para comprobar que el trabajo se está haciendo de acuerdo con los planos originales y sus especificaciones. Discute los problemas con los clientes y con el equipo que trabaja en las obras del proyecto.

 

Perfil profesional

Para hacer este trabajo correctamente, se necesita tener interés por el diseño y cierta habilidad artística. Ser creativo e imaginativo para diseñar construcciones visualmente agradables y adaptadas a su entorno y tener la capacidad de pensar y resolver problemas. Además, poseer habilidades comunicativas, ya que tendrá que presentar sus ideas a una amplia variedad de personas. Ser una persona bien organizada, con capacidad de planificación. Asimismo, tener conocimientos sobre la tecnología empresarial y habilidades en tecnologías.

 

Evolución

Aunque en la actualidad suele considerarse que la principal actividad de la arquitectura va dirigida al diseño de espacios para el refugio y la habitación (las viviendas), solo a partir del siglo XIX comenzaron los arquitectos a preocuparse por el problema del alojamiento, la habitabilidad y la higiene de las viviendas, y a ampliar su ámbito de actuación más allá de los monumentos y edificios.

La evolución a la especialización y la separación de ámbitos laborales es similar a la de otras profesiones. En los siglos pasados los arquitectos se ocupaban no sólo de diseñar los edificios, sino que también diseñaban plazas, alamedas y parques, especialización que hoy se conoce como paisajismo.

La especialización de los arquitectos en la creación de objetos de uso en las edificaciones, como los muebles, ha dado como resultado el nacimiento de nuevas ramas de la profesión.

 

 


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