ASPO

Coronavirus: Siete locales de gastronomía analizan cerrar definitivamente en Rio Gallegos

Así lo advirtió Paulo Lunzevich, referente del sector. El retroceso afectó las finanzas de este rubro que había comenzado a acomodarse mínimamente.

El sector de igual manera espera poder abrir luego del 16 de agosto.
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Hoteleros y gastronómicos entienden la situación sanitaria de Río Gallegos, pero al mismo tiempo señalan que el panorama a futuro es “delicado” y “complejo”.

“Estamos preocupados porque no logramos frenar el avance de los casos y estamos ansiosos en tratar de estabilizar eso porque queremos volver a la actividad en la hotelería”, indicó Paulo Lunzevich, referente de Hoteleros y Gastronómicos.

Puntualmente la crisis se profundizó en el rubro gastronómico, dado que el sector realizó una inversión para volver a abrir durante la fase de distanciamiento social preventivo y desde el sábado debió cerrar ante el retroceso de aislamiento estricto.

Nos está golpeando mucho esto. No estamos pidiendo reunión del COE, sino que necesitamos que las medidas que se tomaron den su resultado para volver a trabajar y ser más cuidadosos y responsables para seguir avanzando y no tener que retroceder, porque los retrocesos hacen bastante daño a las estructuras productivas”, remarcó.

La Cámara de Comercio de Río Gallegos -como publicó TiempoSur- pidió abrir los locales con medidas estrictas sanitarias a inicios de la semana.

Lunzevich mencionó que su rubro también había solicitado no volver a cerrar los locales, entendiendo que con la limitación de horario –de 10:00 a 17:00- y por finalización de DNI, se restringía bastante la circulación. “En su momento las autoridades habrán entendido que había que hacer esto, pero sí creemos que una vez finalizado el proceso de contención, se puede evaluar la apertura de los establecimientos y flexibilizar desplazamientos de las personas”, opinó, lo que sería desde el 16 de agosto si disminuyen los casos de Coronavirus en la capital provincial.

 

La mayoría 

Los hoteles no pudieron abrir desde el 20 de marzo, cuando se decretó el ASPO en todo el país. Es el rubro más golpeado y la situación se agrava más en el caso de quienes no son dueños de los locales y deben pagar alquiler. “Salvo dos casos, que alquilan en Río Gallegos, la mayoría de los hoteles somos propietarios”, destacó.

El panorama es totalmente diferente en gastronomía, en donde el 90% alquila el local comercial. “Más allá del costo del personal, hay que pagar los alquileres y

genera problemas muy serios”.

En los restaurantes, precisó Lunzevich, existen “entre siete y ocho establecimientos que nos están hablando para saber cuál es el procedimiento para cerrar”.

Esto sucede aun con el cobro de los ATP –Aporte para el Trabajo y la Producción- que abona el Gobierno nacional para el pago de sueldos, más los créditos para Pymes. “Los ATP los estaban dando con los sueldos de febrero, pero ahora son con los sueldos de mayo en donde hubo suspensión, con lo cual los sueldos son más bajos y el ATP es menor y allí la empresa debe poner más plata y cada vez más tiempo la empresa está en crisis”, detalló.

Los créditos tampoco son una alternativa. Es que ningún comerciante quiere seguir endeudándose sin tener “un horizonte” que le garantice una mejora. “Nadie va a tomar un crédito para pagar deudas anteriores, cuando es inevitable que va a ir a la quiebra”.

“Solo un milagro”, rescató, salvaría a estos locales de no cerrar definitivamente.


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