Salud

Coronavirus: Israel lo hizo, otra vez

El joven (72 años) y diminuto Estado (20.000 km cuadrados) que fundara David Ben Gurión en 1948, junto a un grupo de pineros sobrevivientes del Holocausto, desafía la lógica en la innovación científica.

Coronavirus: Israel lo hizo, otra vez
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La noticia está en los titulares de los principales diarios y portales del mundo, y es la razón (más adelante también será la excusa) para contar una historia necesaria en el devenir de la humanidad: Israel ya tiene al 25 por ciento de su población vacunada y para principios de abril esperan que 6 de los 8 millones de habitantes del país estén inmunizados.

La información se presenta como disparador de muchas preguntas: ¿Cómo lo hacen?, ¿Por qué se adelantan a otros países más ricos o desarrollados? ¿Dónde reside el secreto, en la planificación, el recurso humano, la innovación? O en definitiva un combo entre todas ellas.

Origen e historia

Como siempre, en la historia, y en particular en la del Estado de Israel, se encuentran las respuestas a los dilemas e inquisiciones actuales. En un paraje inhóspito del resquebrajado Imperio Otomano, poblado por aproximadamente 1.200.000 árabes, que durante la Segunda Guerra Mundial pasó a manos del Mandato Británico, la inmigración impulsada por el padre del Sionismo Theodor Herzl empezó a ser constante empezado el siglo XX, signada en un principio por la buena relación y cooperación entre los inmigrantes y residentes locales. Las raíces antiquísimas del pueblo judío con la región volvieron a tomar fuerza en la tierra de la sagrada Jerusalén, tras milenios de éxodo. Y aquí, en este punto, se divide la bibliografía en dos vertientes: La que considera que la partición decidida por voto mayoritario en sede de la ONU en 1948 fue injusta para la población árabe local, la cual rechazó la resolución y recibió el apoyo de ejércitos árabes invasores contrarios a la implementación de un Estado Judío; y otra que defiende el derecho de Israel, recién nacido, con 500.000 habitantes, la gran mayoría de lo que quedaba de los seres humanos que habían sobrevivido a los campos de exterminio nazis de Europa, a establecerse, defenderse y procurarse el alimento y refugio necesario ante un mapa geopolítico hostil.

Sin recursos naturales, pero sí humanos

La realidad es que Israel desde su concepción ha estado amenazado. Obligado a planificar con antelación. A invertir sus escasos recursos (no cuenta con petróleo en su territorio, el cual es 80 por ciento desértico) en capacitación humana. Rodeado por países árabes y musulmanes en completo antagonismo a su existencia (Siria, Líbano, Irán), transcurriendo un conflicto con el pueblo palestino de prácticamente imposible resolución (la ONU da por mayoría aplastante la razón a Palestina con respecto a los territorios que ocupa el estado judío en Cisjordania). La exigencia de la excelencia, la constancia de la anticipación, fueron la carta de presentación (además de una alianza inquebrantable con los Estados Unidos), de una supervivencia que tocó su punto más riesgoso durante 1973 y el ataque por sorpresa egipcio durante el Yom Kippur.

Política y largo plazo

Los liderazgos políticos han ido variando con las décadas, desde la hegemonía en el nacimiento del Estado de una corriente de centroizquierda laborista (dirigentes de talla mundial como el NOBEL Shimon Peres) hasta llegar a las dos últimas décadas de dominio del partido LIKUD (centroderecha) a través de la carismática figura de Bibi Netanyahu, intransigente con respecto a las políticas de asentamientos y de difícil trato con la dirigencia palestina, pero que a la vez ha sellado tratados de paz con estados del Golfo. Lo que ha sido una constante es la apuesta invariable a la capacitación técnica, el desarrollo científico y los proyectos a largo plazo, con políticas claras y definidas. ESAS IDEAS MADRE EN ISRAEL, NO VAN A ELECCIONES.

Liderazgo mundial

Ante situaciones donde son necesarias la materia gris para resolver adversidades (algunas extremas) el mundo mira a dos lugares: Israel y Corea del Sur. Ambas comparten el hecho de una alta población, en espacio pequeño, con enemigos poderosos cercanos y sin recursos naturales. En otra nota tocaremos el milagro del modelo coreano. Pero queda muy claro que son los países insignia en salir de la dificultad, a través de pensar estratégicamente y tomar las decisiones correctas. Naciones con un índice inflacionario bajo.

Sobre la cuestión de la vacuna, analicemos qué hizo Israel y cómo lo hizo:

El sistema sanitario israelí tiene cuatro organizaciones o fondos de salud parcialmente subvencionados que ofrecen servicio médico a sus socios, cuyos números nunca exceden la capacidad de los proveedores de salud, por eso ofrecen una atención médica óptima. Uno de ellos, Maccabi, ha hecho públicos sus propios datos, en los que reportaba una reducción de contagios del 60 por ciento.

La ventaja que Israel ofrece a las farmacéuticas es que tiene un registro centralizado y digital de todos los ciudadanos que pertenecen a alguna de sus cuatro organizaciones de salud”, indicó el epidemiólogo Silvio Pitlik. “Estas organizaciones son las que se encargan también de distribuir las vacunas”, agregó.

Porque todos los israelíes pertenecen a alguna de las organizaciones de salud y sus datos están registrados, es el contexto óptimo para recibir una información completa del impacto de la vacuna, según edad, sexo y enfermedades preexistentes. El Servicio Militar en Israel es obligatorio, para ambos sexos después de los 18 años, y una enorme proporción de población alistados como reservistas ante cualquier llamado de guerra, por lo cual se utiliza mucha información del Estado, fácilmente cotejable con las empresas de salud por la fluida coordinación. Ante eso es posible organizar la respuesta rápida ante la contingencia. Israel, técnicamente en guerra con países vecinos, necesita saber cómo están físicamente sus habitantes, es imperioso contar con esa información para la supervivencia del país.

Desde el comienzo de la pandemia, Israel tuvo en claro una sola cosa: Pondría en marcha todos sus esfuerzos para combatir lo más rápido posible el COVID-19. Y lo hizo. Actualmente Israel es -por lejos- el país que más vacunas administró por cada 100 personas de su población y en dosis diarias aplicadas en los últimos 7 días por cada millón de habitantes.

En concreto, Israel comenzó la campaña de vacunación el 19 de diciembre y se administran dosis a unas 150.000 personas al día, con prioridad para los mayores de 60 años, el personal sanitario y población de riesgo. Utiliza la vacuna de Pfizer y BioNTech. Básicamente las aristas sobresalientes de la planificación incluyen el rol de los medios, actuando en bloque, con información clara y precisa, desprovista de ideología y partidismo, sobre cómo cuidarse desde el inicio de la pandemia. Los medios en general han bajado a la población el mensaje de inocularse con confianza la vacuna. Cuando muchos países estaban en desvaríos verbales sobre los alcances del COVID (Bolsonaro y su gripecinha, Trump y su negacionismo), Israel se puso manos a la obra a analizar y cotejar datos a través de los cuerpos científicos del Estado. OTRA VEZ LA PALABRA ANTICIPACIÓN.

El Estado además priorizó de manera clara y concreta el direccionamiento de las vacunas que adquirió y puso manos a la obra en la logística necesaria para aplicarlas: Las personas mayores de 60 años, habitantes con comorbilidades previas y personal sanitario. Sobre las acciones desarrolladas, un fuerte monitoreo sobre reacciones y efectos secundarios.

Accionar con anticipación

La campaña de difusión para la vacunación fue crucial. Convencimos a la población que era seguro venir a vacunarse, que el producto es eficaz y que podían confiar en la vacuna. Hicimos además un entrenamiento de cómo administrar la vacuna entre los profesionales de la salud. Eso fue fundamental”, enfatizó el científico Ari Shalmon.

También ayudó la creación de un call center centralizado, que permitió a todos los profesionales del país integrados en el equipo de vacunación, poder evacuar dudas y consultas con información precisa y a tiempo. La palabra Coordinación entre entes, ministerios y organismos es sinónimo de la campaña vacunatoria israelí.

“Aprendimos un par de lecciones a lo largo de este camino, pero las más importantes van desde la necesidad de armar equipamientos más pequeños para su distribución, la necesidad de tener un sistema para el seguimiento de los efectos adversos, la documentación y el inventario, así como el vencimiento de cada vacuna en cada sitio”, apuntó un especialista epidemiológico.

Nuestra conclusión: En el liderazgo mundial con respecto a la vacunación contra el Coronavirus, el músculo y la mentalidad general desarrollado por una Nación que más allá de virtudes claras y defectos innegables como cualquier otra, transformó desiertos en vergeles, con un fuerte espíritu innovador y emprendedor, la experiencia en guerras contra enemigos poderosos y numerosos, la necesidad imperiosa de no poder improvisar desde la ignorancia que lleva de la mano a la costumbre de capacitarse para poder actuar, permiten al Estado de Israel concentrar esfuerzos en responder rápido, de manera proactiva y coordinada, en pos del beneficio de su población. Muchos países del mundo, que distraen la vista de lo importante imbuidos en debates estériles, estarán tomando debida nota de, otra vez, sí, el accionar de Israel.

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