Santa Cruz

Coronavirus: control en puertos y el impacto en Deseado por el langostino

El Intendente de Puerto Deseado señaló que está activo el protocolo aunque no ingresan buques extranjeros.  Por la pandemia se podría ver afectada la exportación de langostino a los países más complicados por el virus.

“Por el virus, es indudable que repercute en el mercado de alguno u otra manera”.
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El presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunció el cierre de las fronteras durante 15 días como una de las diversas medidas que hoy serán concretadas para que no ingrese el coronavirus y mitigarlo.

En los puertos esto ya se realizaba.

“Lo que es el puerto es que cuenta con un protocolo armado que interviene”, sostuvo Gustavo González, intendente de Puerto Deseado, quien continúa con su aislamiento preventivo luego de haber visitado Canadá.

Detalló que se controla cada ingreso de los buques. “Lo primero que se solicita es saber es si en la tripulación hay argentinos que han visitado el exterior, aunque no tenemos ingreso de busques extranjeros”, advirtió a TiempoSur.

En caso de que si llegaran buques de otros países, el jefe comunal marcó que “no se deja bajar a la tripulación porque se toman los recaudos del protocolo dispuesto en los decretos”.

Actualmente los buques que “van y vuelven” son argentinos con la pesca –mayoritariamente- del langostino.

“Por el virus es indudable que repercute en el mercado de alguno u otra manera. Hay una gran preocupación de todos los sectores y sobre todo porque la temporada que arranca en mayo o junio, y el producto que sale de acá se exporta a Europa, Estados Unidos y Asia, que son las zonas más afectadas por el virus”, resaltó.

Por ello es inevitable una caída en la venta del langostino con grandes compradores atacados por la pandemia.

“Ahora están los barcos poteros que ingresan, pero entendemos que es una situación compleja la que nos toca” indicó.

 

EMPRESAS

La semana pasada, según informó el sitio especializado Mar y Pesca, el presidente de CAPeCA, Eduardo Boiero, valoró la reunión mantenida con las autoridades políticas de la provincia de Santa Cruz para sostener la productividad en el puerto deseadense de cara a la temporada de langostino 2020, aunque aclaró que, ante la situación de gran incertidumbre que vive el sector pesquero hoy, no es el mejor momento para asumir compromisos.

“Fue una reunión muy positiva porque nos encontramos con una postura razonable del Gobierno provincial, de la Ministra de la Producción donde se hizo un análisis de la realidad que enfrenta el sector pesquero de Puerto Deseado ante un panorama mundial incierto por el Coronavirus y concluimos que esa realidad no es para nada alentadora, es más bien de incertidumbre porque nadie sabe lo que va a pasar, cuando podremos salir a pescar y que mercados vamos a tener o no vamos a tener, porque hoy el tema no pasa ni siquiera por una cuestión de precios”, sostuvo.

El dirigente empresarial reconoció que entiende el planteo de los trabajadores que se desempeñan en el puerto, (estibadores, apuntadores, guincheros)  “tienen un problema que cuando se termina la pesca se quedan sin trabajo, pero eso nos pasa a las empresas también; nosotros también sufrimos lo breve que resulta la temporada de calamar y de langostino, de hecho hay empresas que se pasan 6 meses sin facturar nada y lo entendemos porque la realidad del mundo de las pesquerías cambió, no es lo mismo la pesca de hoy que hace 15 años atrás, las zonas de pesca son distintas, no se pesca más en el golfo San Jorge”, dijo y agregó: “Las empresas hace 30 años que están en Deseado y no se fueron aún cuando la pesquería ya no está más aquí que fue lo que justificó que se instalaran en Deseado en su momento, con lo cual hay responsabilidad social, lo que pasa es que hay momentos en que los barcos tienen que descargar en otros puertos porque es muy perjudicial hacerlo aquí por la lejanía del recurso, pero sin embargo eso se ha compensado con otras actividades como el fresco que se trae de otras jurisdicciones para procesar,  o sea que hay compromiso, hay plantas trabajando que antes no procesaban, el STIA tiene gente trabajando más que otros años pero la realidad es complicada”, señaló.

 


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