Cultura e investigación

CONICET le otorgó una beca doctoral a un joven de Río Gallegos

Rubén Vargas es un investigador de la ciudad y Profesor de Historia, que durante la tarde del viernes pasado recibió una noticia que le cambiaría la vida: su proyecto de investigación fue aceptado.

Rubén Vargas, profesor de Historia, dialogó con TiempoSur.
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Hoy, en la Argentina, se desempeñan más de diez mil investigadores en distintas ramas; diez mil becarios y post doctorados y 2700 técnicos de apoyo de investigación. A partir de este lunes, se suma un becado más, uno de Río Gallegos. Desde TiempoSur, tuvimos la oportunidad de conversar con Rubén Vargas, quien se convirtió en el primer becado para un doctorado del CONICET de la ciudad de Río Gallegos en el 2021.  

Rubén se recibió como Profesor de Historia en la UNPA (Unidad Académica Río Gallegos) donde formó las bases para su investigación. En este caso específico, una rama de la historia regional de la Patagonia Sur.

La experiencia es muy enriquecedora. El hecho de ser beneficiado con esta beca es producto de mucho trabajo, no solo mío sino también de las directoras que trabajan conmigo. Años de trabajo y de formación”, comentó Rubén.

 

TS: ¿En qué consta la beca?

RV- La beca es un beneficio que otorga el CONICET a través del CIT Santa Cruz. Es un financiamiento económico por 60 meses de corrido, para aquellos postulantes de becas doctorales. El proyecto es producto de mucho tiempo de trabajo, de lectura, relectura de ensayos, revisiones y consultas con otros profesionales, como “Contravientos” y docentes de la cátedra del profesorado en historia en la UNPA.

 

TS: ¿Qué tarea te queda por delante, cómo sigue el proyecto?

RV- La tarea que tenemos por delante es bastante ardua. Uno igual ya viene trabajando para lograr el objetivo. La beca es de gran ayuda para financiar lecturas, viajes a otras regiones como Chile para reunir archivos o Buenos Aires donde se encuentra la documentación tanto edita como inédita del actual territorio de Santa Cruz.

 

TS ¿De qué trata tu investigación?

RV- Cuando uno lee e indaga cuestiones de interés, en este caso sobre el contacto entre europeos y aborígenes, logra identificar que, pese a que encontrás información de otros historiadores de la región, hay algunos vacíos respecto a situaciones que se plantean como muy pacíficas o muy conflictivas. Lo que busco lograr con esta investigación es demostrar mayor complejidad en estos contactos. Hallar momentos de negociación, intercambio donde los indígenas lograron capitalizar los encuentros a su favor.

 

TS: ¿Qué resultados busca y qué aportaría a la región?

RV- El día de mañana esta investigación no solo debería contribuir a los estudios de la historia regional colonial y de la localidad, sino además generar acciones en torno al turismo cultural, el cual no se encuentra del todo explotado en su mayor potencial. Todas estas investigaciones y postulaciones por CONICET tienen una mirada economicista. Uno tiene que pensar en investigar y realizar un aporte a su comunidad. En nuestro caso el apoyo que podría surgir al turismo cultural es inmenso. Pensamos que hoy en día en Santa Cruz hay espacios que no están explotados de forma correcta, desde la historia de nuestra ciudad, hasta la vinculación que existía en ese momento en lo que sería la actual Santa Cruz y Magallanes, que funcionaban como una unidad.

 

TS: ¿Qué pensamientos te vinieron cuando obtuviste este logro?

RV- Gratitud. Sobre todo a mi familia y amigos que ayudaron con bibliografía, lectura y relectura. Los docentes de la UNPA, que siempre han ofrecido facilidad de acceso y también mi directora y co-directora. Aquellos que me animaron a entender que, desde un punto del extremo de la Argentina, se pueden realizar investigaciones importantes, que generan conocimiento científico.


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