Justicia

Caso Jesica Minaglia: “Cuando tengamos la condena, vamos a poder hacer el duelo como corresponde”

Fueron las palabras de Joaquín Minaglia, hermano de la docente asesinada el 15 de abril en Comandante Luis Piedra Buena. TiempoSur dialogó con él y parte del movimiento feminista de la localidad santacruceña sobre los pedidos de justicia y cómo el crimen marcó un antes y un después en la conciencia colectiva.

Los escritos por Jesica Minaglia.
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Joaquín está sorprendido y esperanzado por el tratamiento que está teniendo el crimen de su hermana en un contexto de feria judicial. Expresó a TiempoSur que no esperaba que el caso avance como lo está haciendo, considerando que pasaron más de 13 meses sin muestras de ADN de la muerte de Liseth Barrera Carrasco en Gobernador Gregores.

El 18 de julio se cumple un año del femicidio de Zulma Malvar en San Julián y tampoco se ha avanzado en su causa. En Santa Cruz hay femicidas libres, pero el procesamiento de Pablo Núñez por violencia de género de parte de la jueza Noelia Ursino en memoria de Jesica Minaglia, marca un precedente. “Ni bien llegué a Piedra Buena me pude comunicar con las autoridades policiales”, explicó el hermano de la mujer de 30 años a la que le arrancó la vida la violencia machista.

Enrique Papa, abogado de la familia que actúa como querellante en la causa, confirmó a TiempoSur el traslado de la ex pareja de Jesica, miembro de la policía provincial, a la localidad de Puerto Santa Cruz. “Yo creo que el movimiento de las chicas anteayer fue muy fuerte y emotivo. El pedido de justicia nunca cesó, acá no se bajan los brazos. Creo que estar detenido en otra localidad sin ser controlado por sus pares es mucho”, agregó Joaquín.

El acompañamiento colectivo es crucial, ya que la familia Minaglia lleva hace tres meses el duelo del padre de Jesica. “Mi mamá trata de mantenerse fuerte por sus tres nietos”, precisó Joaquín en referencia a sus dos hijos y el pequeño hijo de Jesica y Núñez. “Va a costar, pero vamos a salir adelante”, apuntó. Desde el dolor, espera obtener una condena firme para hacer el duelo que su hermana merece.

El abrazo insurgente

Silvina Comachi forma parte de Insurgentes Piedra Buena, un movimiento joven de mujeres que lucha por la igualdad y la justicia en el interior de la provincia. Desde el espacio impulsaron distintas actividades que, desde su perspectiva, demuestran cómo conmocionó el crimen de la docente a la comunidad.

“Atravesó nuestros tejidos, nos hace revivir cuestiones del pasado y ha puesto en evidencia cómo muchas mujeres hemos vivido alguna situación de violencia dado que vivimos en un sistema patriarcal”, explicó a TiempoSur. Desde su perspectiva, el femicidio es la expresión más extrema del machismo que vulnera todos los días de formas más o menos sutiles a quienes no son varones.

Con el dolor de una menos cada 32 horas según el observatorio Ahora Que Sí Nos Ven desde que comenzó el 2020, la activista considera que se invita a repensar las prácticas cotidianas de desigualdad en los hogares y las instituciones. “Hemos estado reuniéndonos desde la grupa feminista para pensar acciones posibles en los parámetros del distanciamiento, el aislamiento, los tapabocas, para que la gente se pueda manifestar sin sentir que rompen las reglas”, apuntó Silvina.

Desde manifestaciones como filas de cajero hasta hashtags en las redes sociales, no cesaron con el pedido de justicia por Jesica. El acompañamiento por parte de la ciudadanía ha sido sin precedentes desde la visión de Insurgentes. El 14 de mayo, iniciaron un petitorio en change.org que expone las razones de la necesidad de una sentencia firme y cárcel común para el sospechoso. Destinado a la jueza de la causa, ya suma más de 1300 firmas y “buscamos que no existan privilegios” explicó la defensora de los derechos de las mujeres.

Un petitorio similar surgió desde Ola de Mujeres, movimiento de Puerto San Julián pidiendo la renuncia del juez Pío Pala, a cargo del crimen de Liseth Barrera Carrasco, que reúne hasta el día de hoy casi 2000 firmas. Ambos casos, alerta al movimiento feminista sobre el rol de las fuerzas de seguridad en la protección de las mujeres, ya que los dos sospechosos son policías y Pablo Núñez, estuvo hasta anteayer detenido en una situación de privilegios en la misma comisaría 2° de Piedra Buena en la que cumple funciones el único sospechoso de asesinar a Liseth, Gonzalo Márquez.

“Su traslado no deja de ser una protección”, denunció Silvina. El Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven determinó que, en 2018, 1 de cada 5 femicidios fue perpetrado por un policía o militar. Pero que quienes deben cuidar a la población sean sospechosos de los crímenes que las mantienen en vilo no detiene el pedido de justicia. El 15 de mayo tejieron la memoria de Jesica en el árbol de Navidad compuesto de una malla metálica frente al palacio municipal de Piedra Buena.

La intervención duró casi 6 horas, ya que tuvo un número restringido de personas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, y la restricción de salidas por número de DNI que adoptó la localidad. Las amigas más cercanas de Jesica grabaron un conmovedor audio que resonó en la ciudad; aplausos, bocinazos y caravanas acompañaron la manifestación.

Silvina también forma parte de la comunidad de la Escuelita del Río en la que Minaglia ejercía la docencia, por lo que, como compañera, el reclamo la interpeló. “Siento que esta sororidad que muchas veces fue cuestionada está teniendo un propósito y poniendo en práctica la empatía” agregó, explicando que este caso marcó un antes y un después en la agenda de géneros, con un movimiento de mujeres que nunca antes estuvo tan consolidado y no se detendrá hasta obtener #JusticiaPorJesicaMinaglia.

 


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