Entrevista

Canterano y prometedor

Esta temporada, nuevos árbitros se sumaron a la Liga Independiente de Fútbol de los Barrios y, en especial, al grupo que comanda el “Chino” García. El más joven de los que ya dirigen en Primera División es Nehuén Rivero. Lo hace en el ascenso del torneo más convocante de nuestra ciudad. Éste nacido y criado en la capital provincial es de las mayores promesas que tienen los árbitros de la A.I.F.B. En una charla exclusiva con TiempoSur , Rivero habló de todo. Lo hizo con personalidad. Con la misma que muestra tener en la cancha, cada vez que sale a hacer lo suyo.  

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Con tan sólo 20 años, Nehuén Rivero ya dirige en Primera División de la Liga Independiente de Fútbol de los Barrios. Lo hace por ahora en las categorías de ascenso. Pero en Primera al fin.

Su desempeño hasta acá, pese al corto tiempo que lleva como árbitro y también en la A.I.F.B., no tiene nada que envidiarle a los pitos más experimentados. A tal punto que es considerado por muchos, sino todos, como una de esas promesas jóvenes. Con algo de talento natural y mucho trabajo. Pero, además, con una gran cantidad de ganas y pasión por la tarea que desempeña. Y que piensa seguir desarrollando por mucho tiempo. Este diamante arbitral, riogalleguense de nacimiento y crianza, habló en forma exclusiva con TiempoSur. En la charla contó respecto de cómo se inició en la profesión y por qué lo hizo. También contó un sinfín de otras cosas. Si hasta se animó a soñar. Y a contarlo, que dice mucho de él. 

-¿Hace cuánto que sos árbitro?

Llevo más o menos unos dos años en la actividad. Arranqué primero en el fútbol de salón. Ahí estuvo durante toda una temporada haciendo la planilla en los partidos y colaborando con otras tareas en la competencia. La verdad es que esto me vino muy bien. Me sirvió para conocer más del medio e incluso del arbitraje. Una vez que ya me decidí a hacer esto, tuve la posibilidad de formarme en la Escuela de Árbitros N°6 que está a cargo de Víctor Flores, Carlos Agüero y Alberto Quinteros. Personas que me ayudaron y mucho en mis comienzos, cuando daba mis primeros pasos en el fútbol de salón. El arbitrar me permitió en este tiempo conocer a mucha gente. Algunos de los cuales yo veía que no sólo se desempeñaban en lo que es fútbol de salón sino que también lo hacían en cancha grande. A mí, eso, me llamó la atención. Pensé entonces por qué no probar y hacer lo mismo que ellos, como para poder potenciar mi desempeño como árbitro. Hablé con algunas personas y éstos me hicieron de puente para que pudiera llegar a dirigir en cancha grande. Así empecé a mitad del año pasado en la Liga de los Barrios. Creo que esto fue una decisión acertada de mi parte, ya que me hizo crecer en muchos aspectos.

 

-¿Por qué lo elegiste?

Mi papá está en la subcomisión de deportes de AMSA y ellos son los que organizan siempre los torneos de la Policía. Y también otras competencias que se suelen hacer acá en la ciudad. Un día, en una de estas, faltaba un árbitro en un partido y me dijeron a mí si no me animaba a hacerlo. En ese momento les dije que sí, que lo iba a hacer y así fue que comencé. La verdad es que me gustó hacerlo y no me resultó demasiado complicado. Me di cuenta que se necesitaba cierta personalidad y carácter para poder llevar adelante un parido. Además del conocimiento de las reglas, claro. Después de ese partido me empecé a interiorizar más al respecto, a leer, buscar información y ver a otros arbitrar. Mis primeros partidos oficiales fueron también en el fútbol de salón y de ahí pasé a arbitrar en cancha grande. Creo que fue muy buena la experiencia que adquirí desde un principio y eso me llevó a estar más tranquilo después, cuando me tocó saltar al fútbol de once jugadores.

-¿En qué categoría empezaste y en cuáles te desempeñás ahora?

Arranqué como asistente. Fue como una adaptación que tuve, para conocer más del juego y del accionar del árbitro. El Chino García, uno de mis mentores, sabía que yo me desempeñaba en el fútbol de salón y un día me dijo si no me animaba a ser árbitro principal en cancha grande. Le dije que sí, claro. Él me ayudó mucho para que yo pudiera dar ese gran paso. Llevándome de a poco, por ejemplo. Arranqué dirigiendo partidos de Séptima División. Categoría diferente a la hora de arbitrar porque ahí lo que uno hace tiene que ver más con la docencia que con otra cosa. Se aprende mucho teniendo que cobrar y explicarles a los chicos el porqué de la sanción. Con el tiempo fue ascendiendo hasta que me tocó dirigir ya en Primera. Por el momento hago partidos de la C y la D.

 

-Seguramente te toca hacer partidos en los que los jugadores son más grandes que vos, ¿cómo es la relación con ellos adentro de la cancha?

Y creo que al respeto hay que ganárselo. Trato de hacerlo desde la misma primera jugada. Imponiéndome en la cancha con respeto, seguridad y mostrando conocimiento. La idea es que los jugadores no lleguen a manejarte el partido sino que sea uno mismo el que lleve las riendas. Obvio que al verme más joven, siempre hay alguno que otro, sobre todo los más grandes, que tratan de imponer sus mañas. Conmigo intentan hacer valer la diferencia de edad y sacar alguna ventaja, pero yo, que soy consciente de esto, no los dejo. 

 

-Desde siempre se habla de una escuela arbitral más estricta del reglamento y otra un poco permisiva, ¿vos de qué lado te pondrías?

No me identifico 100% con ninguna. Creo que tengo un poco de cada una. Pienso que eso tiene mucho que ver con el partido que una dirija. Por ejemplo si es un encuentro entre dos clásicos rivales, quizás el contexto amerite a que el árbitro sea más estricto a la hora de la aplicación del reglamento. Quizás en otro partido, más tranquilo, uno pueda ser más permisivo. No sacar tanta tarjeta y permitirse hablar un poco más con los jugadores.

 

-¿Quién es tu referente en el arbitraje?

Me gusta mucho lo que hace (Néstor) Pitana. Lo sigo en casi todos los partidos que haga para ver cómo corre la cancha, cómo trata a los jugadores y cómo aplica el reglamento. Lo vi dirigir en el Mundial y me encantó. Además lo sigo en el fútbol argentino y creo que es de lo mejor que hay. Ahora que estamos sin actividad, aprovecho para mirar casi todos los partidos viejos que pasan por la televisión. Junto con los árbitros de la Liga de los Barrios, además, por el grupo de WhatsApp nos mantenemos en contacto y nos mandamos videos con jugadas para analizar y ver qué decisión tomaría cada uno. Se arman lindos debates. Volviendo a Pitana, lo que más me gusta de él es su personalidad. Además, cómo lleva adelante los partidos, la manera en que se posiciona en la cancha y la forma en que aplica el reglamento.

 

-Hace poco que estás en la Liga de los Barrios. En este tiempo, ¿te pasó algo que no recuerdes con mucho placer?

En un partido de Primera A, yo siendo juez de línea. Cada vez que levantaba la bandera me acuerdo que me decían de todo. No pararon de insultarme durante todo el encuentro. En otra ocasión, me acuerdo que levanté la bandera por un offside cuando había sido gol de Evita. El árbitro principal anuló el tanto y la hinchada de este equipo, de las más apasionadas de la Liga, no dejaron de decirme cosas. En ese momento, pensé en no reaccionar y aguantarme todos los insultos. Creo que hay que tener la tranquilidad suficiente como para mantener la concentración y poner todos los sentidos en el partido. Que para eso estamos.

 

-Como jugador que sos, ¿cuál es tu relación con los árbitros?

Antes jugaba en Ferro. Ahora lo hago en Los Halcones, en el torneo de Cuarta División de la Liga de los Barrios. El ser árbitro me sirvió mucho. Para mejorar mi relación con éste y para entender muchas situaciones que pasan en la cancha. Además de conocer más el reglamento y entender lo que se está cobrando. En este sentido, trato de hablar con mis compañeros y aconsejarlos en lo que puedo. Antes mi relación no era tan distinta a la de ahora. Sobre todo porque yo tengo una personalidad muy tranquila, con lo cual no tuve, que recuerde, discusiones importantes con un árbitro. Lo que sí, a veces les echaba la culpa a éstos por una jugada mal terminada o mismo por perder un partido. Ahora, está claro que en ese sentido veo diferentes a las cosas.

 

-Si pudieras pedir un deseo en lo que al arbitraje se refiere, ¿cuál sería?

Me gustaría poder dirigir un partido de Primera A. Eso es algo pendiente por ahora pero creo que con trabajo y esfuerzo eso, por consecuencia, va a llegar algún día.


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