Río Gallegos

Calles intransitables y falta de agua, los problemas de los barrios que se suman al COVID

El 1 de agosto comenzó a regir el Decreto 890/20 que establece el aislamiento obligatorio para Río Gallegos.

Gran problema de transitabilidad en los barrios.
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El mismo prohíbe el dictado de clases presenciales en todos los niveles y modalidades, los eventos públicos y privados, los centros comerciales, el servicio de transporte público urbano, el turismo y las reuniones sociales. En la Municipalidad también se decretaron restricciones como circulación de DNI y horarios comerciales y diferenciados.

Las medidas elegidas para contener la pandemia, en medio de un brote que golpea a la capital de Santa Cruz, cambian la realidad de los barrios. TiempoSur dialogó con referentes barriales sobre la modalidad en la que continuarán con sus actividades, sus principales desafíos y problemáticas en Río Gallegos.

 

Madres a la Lucha

Gracias a Dios en nuestro barrio hasta el momento no hay casos positivos, estamos todos comunicados porque el barrio es muy unido y la agrupación La Poderosa nos organiza. “Cuando vecinos se aislaron por casos sospechosos en hoteles, se pudo asistir con pañales y elementos de higiene, lo que necesitaron. Por suerte todas negativas”.

Sucede que el miedo se agrava cuando hay que quedarse en una casa sin servicios a la que no ingresan recursos si no se sale a trabajar. A nivel nacional, se demostró que en los barrios populares los contagios son casi inevitables. Estudios que presentaron desde la cartera sanitaria porteña el mes pasado exhibieron que la mitad de los vecinos de la Villa 31 se contagió de coronavirus. Días después, se determinó que 30.000 casos en ciudad de Buenos Aires, un tercio se da a barrios vulnerados.

Hemos cerrado hasta los primeros días de agosto” explicó Paola respecto al SUM poderoso en el corazón del Madres, “pero seguimos acompañándonos”. Con los mensajes de texto como herramienta principal, se mantienen al tanto sobre su salud, su bienestar y sus necesidades y la asistencia no tarda en llegar, la forma de harina que será pan y víveres que serán plato caliente.

Están preparando kits de limpieza para entregar en las manzanas, en un marco de crisis sanitaria mundial, que además deben atravesar habitando terrenos linderos al vaciadero municipal, cuyos planes de traslado todavía no se concretan. “Vamos a continuar con la olla popular, desde las casas, una pica, otra lo cocina, otra reparte en la manzana. Nos han donado guantes y barbijos y es una manera de ayudarnos” resaltó.

La carencia más complicada es la falta de agua. “Tenemos servicios básicos clandestinos, de los que pedimos la regularización hace 13 años” lamentó Paola. Relató este invierno como uno de los más fríos desde que existe el barrio. “Es muy complicado vivir así” lamentó, relatando que no pueden bañarse, lavar y deben salir a buscar agua en este contexto y pagando caro. La falta de urbanización también afectó la transitabilidad en el Madres, ya que, en palabras de la vecina, es imposible transitar.

 

Gaucho Rivero

Después de haber expuesto a este medio que las moscas fue la problemática que más los afectó en verano, el invierno también trajo sus malestares estacionales. La mayoría de las calles del Gaucho Rivero fueron un espejo resbaladizo hace unos días y ahora son un barrial, que en muchos casos llega a colarse dentro de las casas.

“Cuando hay escarcha y hielo en la calle, se tapan las bocas de calles y canaletas y después necesitamos camiones atmosféricos, todo eso podría evitarse con maquinaria y sal” explicó Martín Toledo, referente barrial. Denunció que esta situación hace sufrir a gran parte del barrio y que se repite en todo Río Gallegos.

Como trabajador de la construcción en el ámbito privado, lamentó que haya tantas actividades detenidas como medida de contención de la pandemia. “No sé si nos conviene que estén cerrados todos los rubros porque muchas familias se quedan sin ingresos y se siente en el barrio” alertó el referente del Gaucho Rivero. No obstante, resaltó que las restricciones son necesarias para evitar la propagación del virus.

La falta de políticas para garantizar un transporte público en Río Gallegos también los perjudicó. Martín destacó que es muy necesario en tiempos de cuarentena por lo golpeados que fueron los trabajadores esenciales, que siguen yendo a trabajar “y necesitan llegar al centro”. Destacó que “Gallegos punto a punto”, el servicio de transporte urbano diferencial, favorece al vecino pero no sería una solución a largo plazo.


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