Entrevista

Bendita entre los hombres

Se llama Eva Bohateretz. Es la delegada del club Martín Güemes en la Asociación Independiente de Fútbol de los Barrios. Llegó al Gaucho por amistad con alguno de los dirigentes. Fue hace muchos años ya. Desde entonces se mantiene en el puesto y en la Liga, hechos para nada menores por tratarse de un mundo casi exclusivo de los hombres. Cada vez menos pero todavía con algunos tintes machistas que tanto ella, como las ahora otras delegadas intentan cambiar. Y vaya que lo están haciendo. En esta nota con TiempoSur, la conocemos un poco más. A ella, su acción y pensamiento.   

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Su primer gran desafío fue el meterse en un mundo que, por ese entonces, dominaban de manera completa los hombres. Lo que la ayudó, y mucho, fue el haber ganado otra batalla antes. Ésta, la de la Liga Sur. De allí provenía. Curtida en el paño, entonces, supo sobrevivir a esos difíciles años del inicio. Quizás los de mayor dificultad de toda su trayectoria como delegada. La que ya tiene varias temporadas, por cierto. En aquel comienzo, estaba Nora Vera, quien era sino la vicepresidente de la Liga de los Barrios. Toda una rareza. No porque, por capacidad, no pudiera serlo sino por las condiciones machistas de la competencia. Eva Bohateretz fue una de las que secundó a la gran Dama del fútbol barrial. Una activista que abrió su propio camino. Y que, además, les allanó el mismo a muchas otras que vinieron después. Hoy, en la A.I.F.B. la presencia femenina ya no es una rareza. Más bien todo lo contrario, la presencia de las mujeres en la sede del Barrio Belgrano o en las canchas se convirtió en una habitualidad. Y si así es, en parte, es gracias a Eva. Ésta, trabajadora incansable. Luchadora por igual. Amante del fútbol. Y de su club, Martín Güemes. La misma habló con TiempoSur. No dejó tema sin tratar. Desde sus comienzos, hasta su rol específico en la Liga y en el club. También se refirió a la cuarentena y hasta se animó a pedir un deseo para cuando el fútbol se reanude.

-¿Hace cuánto que sos delegada del club Martín Güemes?

La verdad es que perdí la cuenta. Son muchos años ya los que llevó cumpliendo esta tarea. Creo que algo así como 17.

 

-¿Cómo fue que empezaste?

Cuando mis hijos, tengo tres varones, jugaban en Bancruz, yo era la delegada de los equipos de Divisiones Inferiores. Hace muchos años de esto ya. Por un matrimonio amigo, el de Juan González y su esposa, ellos siempre solían invitarme a almorzar. Uno de esos días, después de comer fuimos a la cancha a ver a Güemes. Yo no conocía hasta ahí a la Liga Independiente. Ahí tuve mi primer contacto con el club. Vi el partido y me sorprendió la cantidad de gente que fue a alentar al equipo. En la hinchada estaba Jorge Hernández, a quien también conocía. De él salió la propuesta para que yo fuera la delegada de Güemes. En un principio yo me negué. Más que nada porque no conocía a nadie. Me sentía más cómoda en la Liga Sur en dónde ya llevaba algunos años y tenía en claro su funcionamiento, la tarea que había que hacer y demás. Él me insistió y le pedí unos días para pensarlo. La respuesta fue positiva y así arranqué. Acepté porque a mí siempre me gustó el fútbol y ésta era una manera de estar cerca del deporte.

 

-Supongo que cuando comenzaste en la Liga de los Barrios, eran pocas las mujeres delegadas que había, ¿cómo fueron entonces esos primeros años?

Al principio tenía un poco de miedo. Porque la gran mayoría de la gente que iba, de los clubes que estaban en ese tiempo en Primera, eran todos hombres. Sólo estaba Doña Nora (Vera) que era la vicepresidente de la Liga. Ahí empecé como a hacerme, a conocer un poco del trabajo y de cómo se manejaban entre los delegados. En ese momento Güemes era un club importante pero había otros pesos pesados más con los cuales convivir. Lo que no resultaba nada sencillo. A los delegados muchos no les gustó cuando empecé a ir a las reuniones. A tal punto que la primera vez que opiné me hicieron callar. Ahí nomás me paré y fijé mi posición. Les dije que no por ser mujer no podía opinar o hacer conocer mi parecer. También que era una persona que conocía del tema, que no era una improvisada. Creo que algunos lo entendieron, porque después de esa vez, ya comenzaron a respetarme un poco más. Siempre fui muy crítica. Me gustan las cosas justas y cuando veo que algo no lo es, lo digo. De frente siempre porque me gusta decir las cosas en la cara. No soy de dar vueltas ni hablar por atrás. Eso también genera adeptos y opositores.

-Después de todos estos años, ¿cuál es la relación que tenés ahora con los demás delegados de la Liga? 

Ahora la relación es diferente. Más que nada porque ya me conocen. Soy una persona que me tomo el trabajo muy en serio. En todos estos años no falté casi nunca a una reunión. Trato de hacer lo mismo que antes, de dar mi opinión. Siempre. No sólo para lo que está mal sino también para lo que está bien. La Asociación y el fútbol, entiendo yo que va a seguir siendo machista. Pese a eso, en este último tiempo la presencia femenina en la Liga creció y mucho. A las que ya estábamos desde hace un tiempo, como por ejemplo también Adriana Luna de Barrio Matadero, se han ido sumando otras mujeres. Siempre vamos a ser menos en relación con los hombres, lo bueno es que ahora nos hacemos escuchar. Somos nosotras las que solemos salir primeras a hablar y dar lugar al debate. Me gusta eso. También lo de ser activa y estar constantemente ocupándome de las cosas del club. Además, ahora me encargo de todas las categorías. Antes, sólo hacía el trabajo en representación de la Primera. Esto no sólo en la Asociación sino también en el club. Soy la que lava la ropa, la que voy constantemente al club, la que el día que juegan estoy con ellos, acompañándolos y alentándolos. Me gusta todo eso. 

 

-De esta camada de delegadas más nuevas, ¿alguna se te acercó para pedirte consejos o algún tipo de ayuda? 

Bueno, podría decir que sí. No quizás que vinieron a pedirme consejos de manera directa pero sí que noto que por ahí se sientan a mi lado en las reuniones y están muy pendientes de lo que digo o hago. En lo personal, tengo buena relación con las otras delegadas. Además, siempre que pueda dar una mano, lo hago. No importa si es mujer u hombre, si puedo ayudarlos en algo ahí estoy para hacerlo. Muchas veces me preguntan a mí porque tengo buena memoria y me acuerdo de todo. También porque soy muy meticulosa en mi trabajo y tengo todo ordenado. Difícil es entonces que se me pase por alto algo.

 

-¿Qué es lo que más te gusta de ser delegada de Güemes?

En realidad, si estoy en esto es porque me gusta lo que hago. Todo. No me molesta nada ni me quejo o me reprocho cosas. Me gusta acompañar a mi club, estar con mi gente. Todos me respetan. Saben que soy del club y que por ellos haría cualquier cosa. Me consideran una más de todos ellos, entonces no tengo más que agradecer por eso y disfrutarlo. La gente sabe que en lo que pueda ayudar, ahí voy a estar para dar una mano o poner el hombro. Estoy orgullosa de pertenecer a este club y de haber conocido a esta gente. El día que me falte, no sé qué va a ser de mí.          

 

-Me decías que tenés tres hijos. Ellos no juegan en Güemes pero sí en la Liga de los Barrios, ¿cómo vivís esos partidos en los que les toca estar enfrentados?

Nos ha pasado un montón de veces. Ellos saben que mi amor por ellos es incondicional. Pero también son conscientes de lo que siento por Güemes. No son de los partidos que más disfruto. De todas maneras, todos, lo llevamos bastante bien. A veces nos ha tocado ganar a nosotros y otras a ellos y siempre fue igual. Ni bien termina el partido yo me acerco a ellos para darles un beso y un abrazo. Independientemente del resultado. Está todo más que bien. Después cuando llegamos a casa no se habla más del tema. Dejamos todo en la cancha. Sufro bastante esos partidos. No la paso bien, pero bueno son cosas del fútbol y de la vida. 

 

-¿Cuál fue el momento más lindo que viviste en el club?

La verdad es que tuve un montón. Por suerte. Tenemos ocho campeonatos y a todos esos títulos los recuerdo muy bien y con emoción. Son cosas que guardo en mi corazón. Me gustan mucho también cuando pasamos tiempo afuera de la cancha. En un asado o en el club, hablando de cosas de la vida. A esos también los atesoro. De los otros, tristes, tuve igual. Aunque prefiero acordarme de los lindos.

 

-¿Recomendarías a una mujer que se meta en este mundo del fútbol y de la Liga?

No sé si es algo que haría. Más que nada porque entiendo que no es una tarea fácil. Se necesita ser constante y también tener mucho tiempo disponible. En mi caso, soy una mujer sola y no tengo que rendirle cuentas a nadie. Eso me permite disponer de mis horas con tranquilidad para poder hacer este trabajo. A las que quieran sumarse, les digo que tengan en cuenta estas cosas como para poder hacer después una buena tarea. Necesitamos que haya más mujeres como delegadas. Que los hombres vean que estamos presentes y que podemos manejarnos dentro del fútbol. Igual, entre las pocas que somos no las ingeniamos como para hacernos notar.

 

-Me contabas que sos de estar muy presente en todo lo que tiene que ver con el club, ¿cómo fueron para vos estos meses sin actividad por el tema del Coronavirus?

Lo llevo como puedo. A veces me agarran bajones por extrañar todo lo que hacía antes de que nos declarasen en cuarentena. Por suerte, ocupé mi tiempo con otras cosas y me mantuve activa pero es cierto que no fueron lo mismo estos días en los que no pude ir al club o ver los partidos o estar en contacto con los jugadores de las diferentes categorías. También extraño las reuniones en la Asociación. Todo se me cortó de golpe y eso lo hizo más duro todavía. De todas maneras, tratamos de estar cerca a través de los grupos de WhatsApp y demás pero está claro que no es lo mismo. Hace muy poco tuvimos la noticia del fallecimiento de un jugador de Súper Seniors y eso nos golpeó mucho. Por la pérdida en sí pero también por la gran persona que era quien nos dejó. Y así, de esta manera. Aislados y sin la posibilidad siquiera de despedirlo. Todavía no hemos podido juntarnos, pese a que ahora la cosa está un poco más flexible. No tengo duda, igual, que no falta mucho para que lo podamos hacer. 

 

-¿Qué creés que va a pasar con los torneos de este año?

La verdad es que no lo sé. Pero sí tengo en claro lo que me gustaría. Y eso es que la temporada termine en la cancha. Que tenemos que jugar lo que queda de la misma. Creo que hasta septiembre no vamos a poder jugar. Si es así, los torneos no terminarían antes de diciembre. Fecha que tendría que estar jugándose el nuevo torneo. Con lo cual, yo seguiría hasta definir el presente campeonato y una vez que termine este arrancaría con el nuevo y lo haría más corto de lo habitual al próximo. Es de la única manera, pienso, que se va a poder normalizar todo esto.

 

-¿Un sueño o deseo que te gustaría cumplir con el club?

En lo personal, lo que más me gustaría ahora es poder ganar el título con la categoría Súper Seniors. Algo que todavía no pudimos conseguir en Güemes. Además, porque deseo mucho poder dedicarle ese campeonato a Adrián.

  


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