Día del Animal

Además de mascotas son seres con derechos

Este jueves se conmemora el Día del Animal en homenaje al fallecimiento, en 1926, del doctor Ignacio Lucas Albarracín, un luchador contra el maltrato animal.

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El doctor Ignacio Lucas Albarracín fue uno de los fundadores de la Sociedad Argentina Protectora de Animales y el propulsor de la Ley Nacional de Protección de Animales Nº2786, que establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza.

Después de obtener su grado académico, decidió dedicar su vida a defender a todos los animales, opinando que aún con su nivel de raciocinio inferior con respecto al hombre, no había necesidad de martirizarlos, castigarlos o gozar de su dolor. De esta manera, Albarracín luchó contra todas aquellas prácticas donde existía el maltrato a los animales, resaltando así su amor a la naturaleza y el culto civilizado a la vida.

Este abogado fue uno de los precursores de la Ley Nacional de Protección de Animales (más conocida en el país como la Ley Sarmiento), promulgada el 25 de julio de 1891. Esta declaración, que obliga a brindar protección a los animales, así como a impedir su maltrato y su caza, más tarde fue adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal en 1977 y aprobada por la ONU y la UNESCO.

El Día del Animal, que se está festejando hoy, se instituyó en 1908 por inspiración de Clemente Onelli, entonces director del Jardín Zoológico, y de Albarracín, presidente de la Asociación Protectora de Animales. Ese año se hizo el acto oficial en el Jardín Zoológico, el 2 de abril.

El Día del Animal se celebró por primera vez en la Argentina hace un siglo, para emular al Animal Sunday (Domingo del Animal) que los ingleses festejaban a principios de octubre. Siempre se dijo que el Día del Animal fue impuesto en honor a Ignacio Lucas Albarracín, fallecido el 29 de abril de 1926, pero se supo que la fecha es una extraordinaria casualidad.

 

Compañeros

Pocas veces el hombre se pone a pensar qué sería de su vida sin animales: Sin caballos, sin vacas, sin pájaros, sin peces, sin monos o sin perros, y seguramente muy aburrida, pero también muy incompleta porque el hombre no es más que un integrante de un inmenso ecosistema que necesita de todo el resto de los participantes para subsistir. Incluso los animales más salvajes o los que parecen más dañinos o inútiles, cumplen su función en el ciclo de la vida.

Aunque no muchos lo saben, los animales tienen derechos que los protegen del maltrato del hombre.

La Liga Internacional de los Derechos del Animal adoptó en 1977 y proclamó en 1978 la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, que luego fue también aprobada por la ONU (Organización de Naciones Unidas) y la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Además, los animales domésticos constituyen una compañía para las personas, pero estas deben tener en cuenta que su tenencia responsable implica cuidar la higiene, alimentación y vacunaciones así como realizar los controles periódicos con el veterinario, con el fin de evitar que ocasionen problemas para la salud.

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